Las dos caras de la fuerza
Una magnífica adaptación del Episodio III de Star Wars que desarrolla su propia estética y apuesta por una jugabilidad endiablada.
La lista de juegos basados en el universo de Star Wars es casi tan extensa como cualquiera de los prólogos que preceden a todas sus películas. Algunos de ellos son adaptaciones paso a paso de los filmes y otros complementan su extenso universo con historias alternativas. Los títulos basados en esta saga alcanzan todos los géneros: simulación de vuelo, estrategia, rol, etc. Pero sin duda, los de acción son los favoritos a la hora de adaptar el film de turno que arrasa en taquilla.
En 2005, coincidiendo con el estreno del Episodio III: La venganza de los sith, surgió su juego multiplataforma homónimo. Las consolas "mayores" (PS2, Xbox, Game Cube) recibieron en su catálogo el mismo título, pero en Game Boy Advance se jugaron las cartas de forma inteligente. Resultaba obvio que las capacidades técnicas de la pequeña de Nintendo no permitían alcanzar un nivel de detalle realista, como se pretendía en las otras versiones. Por eso se adoptó una estética independiente, propia de una serie de dibujos animados, con escenas de transición resueltas mediante viñetas estilo cómic.
La venganza de los sith para GBA es un juego en scroll lateral y con una mecánica beat´em up muy adictiva, que recuerda a títulos míticos como Double Dragon. El modo historia resulta algo breve, pero se compensa gracias a su rejugabilidad. En cualquier momento se puede retornar a la pantalla de inicio para seleccionar el nivel que se quiere volver a completar, bien para conseguir algún extra o por simple diversión. Los personajes con los que se puede completar el modo historia son Anakin y Obi-Wan.
Fiel al desarrollo de la película, después del primer nivel los caminos de ambos personajes se separan y podremos comprobar cómo Anakin va cayendo en el lado oscuro y enfrentándose a los jedis mientras que Obi-Wan trata de sobrevivir a la ejecución de la Orden 66. Los movimientos básicos de cada personaje son parecidos, pero las habilidades de la Fuerza son distintas según el lado en el que estemos. Así, mientras que Anakin dispone de los poderes chungos de la fuerza, como la ira o el estrangulamiento, Obi-Wan usa habilidades curativas y defensivas. Al final de cada nivel, se pueden mejorar estas habilidades con la puntuación obtenida derrotando a nuestros enemigos. La ejecución de los movimientos es muy fácil e intuitiva, pudiendo realizar hasta seis ataques distintos combinando dos botones. Esta jugabilidad frenética nos da muchas opciones a la hora de finiquitar a nuestros rivales. Podemos ir a saco con el sable láser, empujar objetos sobre ellos haciendo uso de la Fuerza o incluso devolverles los disparos de bláster si los reflejos nos permiten pulsar el botón de defensa justo antes del impacto.
Los enemigos son abundantes, aunque como es un juego relativamente fácil, son bastante ineptos ante la agilidad y la fuerza de nuestro personaje. Entre nuestros contrincantes se cuentan clones, bots de todo tipo, y hasta jedis (cuando controlamos a Anakin, por supuesto). Normalmente cada pantalla cuenta con algún tipo de jefe final al que debemos buscarle los puntos débiles mientras esquivamos golpes por todos lados y repartimos mandobles a diestro y siniestro. Pero además, siguiendo la historia, cada 3 o 4 niveles se desarrolla un duelo de espadas en el que nuestro rival será sólo uno, pero muy poderoso. La mayoría de los enemigos están sacados directamente de la película, aunque otros se han inventado porque obviamente hacía falta rellenar la plantilla.
Tras pasarse el modo historia, se puede repetir la aventura en un modo más difícil (existen tres: padawan, jedi y maestro) con todas las habilidades de la Fuerza liberadas. El modo multijugador, ya sea cooperativo (machacando hordas de bichejos) o duelo, estira un poco más la vida de esta adaptación.
En definitiva, La venganza de los Sith es un juego divertido que destaca por su jugabilidad y por atreverse a desarrollar una estética propia, alejándose de la opción fácil de portar la versión de sobremesa, con las limitaciones que ello conlleva. El título está algo lastrado por su corta duración, pero sin duda ningún buen aficionado de Star Wars debería dejarlo pasar, ya que seguramente querrá jugarlo una y otra vez.













