Los amantes de las aventuras gráficas llevamos años de capa caída. Desde que el 3D comenzó sus andaduras los juegos han ganado calidad gráfica pero, en muchas ocasiones, han perdido calidad. Tanta incluso, que uno de los géneros más aclamados en los 90, las aventuras gráficas, ha estado a punto de desaparecer. Gracias al Hacedor (como se dice en el Dragon Age), lo retro está de moda y Nintendo lo sabe bien. El “Broken Sword: El secreto de los templarios. Montaje del director” es, a parte de un título muy largo, el remake del primer Broken Sword, aquel que vio la luz en 1996.
Existen, a mi parecer, dos motivos fundamentales (que van cogiditos de la mano) que explican por qué las aventuras gráficas están en peligro de extinción: En primer lugar, como ya he dicho, al alejarse del 2D estos juegos han perdido parte del encanto y la belleza visual que los definía; por otro lado, cambiar el “point and click” por el manejo del personaje en sí fue un error tan brutal que mucha gente abandonó el género (y no digo que todo lo que se haya hecho después sema malo: El Grim Fandando es mi aventura gráfica preferida, con la mejor historia que he visto en un videojuego).

Y aquí llega Nintendo, ofreciéndonos a los amantes de estas antiguas aventuras un remake de uno de los juegos más clásicos del género: El Broken Sword. “La Leyenda de los Templarios. Montaje del director” es el mismo juego que inició la saga pero mejorado. Igual que se está haciendo con el Monkey Island, esta entrega mejora los gráficos que su predecesor, amplía algunas escenas y mejora otras ya existentes, pero sin renunciar nunca ni a los gráficos bidimensionales ni al “point and click”, todo un acierto.
La pequeña de Nintendo (y la Wii, plataforma para la que también está disponible), es perfecta para un manejo de estas características, lo cual es mucho más difícil de conseguir con controles más clásicos. Así, nos movemos por la pantalla indicando con el stilus dónde queremos ir y, de la misma forma, podemos interactuar con los objetos. Manteniéndolo presionado sobre algo podremos elegir qué hacer: mirarlo, cogerlo... Vamos, todo un clásico del manejo que no tiene nada de envidiar al SCUMM, el único y verdadero rey de las Aventuras Gráficas.

La historia es la misma que la de su predecesor: Una bomba en un café parisino interrumpe las vacaciones del turista norteamericano George Stobbart, quién se alía con Nicole Collard, una periodista que investiga un caso de asesinato para, entre los dos, averiguar qué es lo que está pasando. Su investigación les llevará de París a lugares como Irlanda o Siria y, en su camino, destaparán conspiraciones y mentiras, todo bajo un halo templario.

En este remake, el juego comienza con Nicole, quien va a entrevistar con un político que resulta muerto por un mimo unos segundo antes de su llegada. La búsqueda de ese personaje será la motivación de nuestra protagonista. A lo largo de la trama intercalaremos el manejo de ambos personajes, quienes se irán conociendo cada vez más...

Un gran juego que hará las delicias de los amantes del género, que derramará una lagrimita de los más nostálgicos y que encantará a todos aquellos que les guste devanarse los sesos buscando una solución a problemas sin sentido aparente. Toda una novela de Dan Brown hecha videojuego (bueno, mejor que sus novelas...). Intriga y misterio son los pilares de este remake que os obligará a desentramar puzzles y mantener todo tipo de conversaciones si queréis hallar la solución de un problema cuyo inició comenzó siglos atrás.
Todo un digno merecedor de entrar en nuestro Round Two.