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Pursuit Force:Extreme Justice

  • Lanzamiento: 12/12/2007
  • Plataforma: PSP
  • Género: Acción
  • Desarrolladora: BigBig
  • Distribuidora: Sony

Round 2

10/05/2010
Por: Eldan

Pintorescas persecuciones de coches

Un arcade de velocidad con extra de tiros, saltos, tiempo bala y desfase generalizado

Los primeros minutos de juego con Pursuit Force: Extreme Justice ya son toda una declaración de intenciones. En la primera escena el agente protagonista se está casando acompañado de sus camaradas policías. En ese instante entra en tropel una banda de delincuentes motorizados con coches, motos y un camión de bomberos que parecen sacados directamente de una peli de Mad Max. A partir de este momento no hay tiempo para sentimentalismos ni para lamentar que se ha caído el pastel de bodas o que el fotógrafo ha sacado las fotos movidas: hay que montarse en el coche de policía y capturar a los malos como sea.

Prescindiendo de un hilo argumental sólido, Pursuit Force: Extreme Justice nos enfrenta en sucesivas misiones a bandas de criminales a los que les gusta cometer fechorías mientras van subidos en vehículos de lo más pintoresco. De hecho es muy divertido ver cómo cada una de las cinco bandas que aparecen en el juego son parodias de los arquetipos criminales: los salvajes al estilo Mad-Max, los mugrosos, los tecnológicos, los sofisticados y estirados ladrones de bancos ingleses… Se podría decir que Pursuit Force es un juego de acción y velocidad a partes iguales, ya que importa tanto disparar en el momento oportuno como dominar la conducción arcade más desenfrenada.

La idea base de la que parten la mayoría de las misiones es simple: unos delincuentes escapan a toda velocidad por algún tipo de carretera y hay que darles caza. Para ello contamos con nuestro coche de policía, pero no olvidemos que aquí se puede cambiar de vehículo con más facilidad que en el GTA. Cuando se tiene cerca a un enemigo se le puede disparar para derribarlo, pero si el vehículo que lleva el jugador ya está bastante cascado, existe una opción mejor: apoderarse del automóvil contrario. Basta con acercarse y pulsar el botón círculo para que el protagonista de un espectacular salto que le coloque sobre el capó o el techo del vehículo. Ahora sólo hay que eliminar a los ocupantes del coche a base de disparos (a los motoristas es más fácil, sólo hay que tirarlos) y a seguir corriendo.

Los coches también pueden usarse para embestir a los rivales y debilitar la salud de sus vehículos, pero siempre hay que tener en cuenta que por culpa de esto y de los disparos que recibimos continuamente nuestro coche también quedar destrozado y fracasar nuestra misión. También podemos conducir el coche de un civil cualquiera que nos encontremos, ocupándolo de forma educada y dejando a su conductor como nuestro copiloto. Esta opción debe ser última, ya que normalmente los utilitarios de los ciudadanos corren poco y es difícil recuperar el tiempo perdido. En estas rápidas decisiones radica la gracia que va más allá de la mera persecución y de alcanzar a un objetivo.

Aunque la mayoría de las misiones se reducen a perseguir y aniquilar a todos los enemigos que se crucen en el camino, en algunas ocasiones también hay que cumplir objetivos más concretos, como seguir a unos sospechosos sin que se den cuenta de nuestra presencia (persecuciones a toda velocidad donde no podemos acercarnos ni alejarnos demasiado), capturar determinados vehículos sin destruirlos, disparar ametralladoras pesadas o escoltar y proteger a un segundo vehículo de múltiples asaltantes.

Cada vez que capturamos un vehículo o derribamos a un enemigo se rellena la barra de “Justicia”. Si este medidor se llena por completo podemos desatar un modo especial en el cual nuestros ataques causan más daño y también podemos disparar durante los saltos (en tiempo bala, por supuesto), lo cual resulta devastador para los enemigos. El medidor de Justicia puede bajar si chocamos accidentalmente con vehículos civiles, así que dentro del disparate hay que intentar conducir con cuidado, ¿vale?

La acción de Pursuit Force no se limita al asfalto, sino que hay misiones también por agua y aire. Básicamente funciona igual, sólo que en vez de saltar de un coche a otro lo hacemos desde lanchas a motos de agua y desde helicópteros a aviones, por ejemplo. También existen fases a pie que le dan más variedad al desarrollo. Estos niveles son más como un típico juego de acción en el cual hay que apuntar y disparar, pero también podemos acercarnos a los enemigos para reducirlos con ataques cuerpo a cuerpo que funcionan como pequeños quick time events.

El juego también tiene pequeños guiños de rol que se manifiestan en la compra de mejoras. Cada vez que superamos un nivel ganamos una especie de créditos que se pueden invertir en aumentar la defensa, mejorar la recarga o la potencia de las armas, el daño de las embestidas, etc. Después de superar las fases del modo historia sigue quedando juego para rato, ya que también existe un modo con desafíos puntuales y carreras para mejorar las marcas conseguidas.

Pursuit Force: Extreme Justice es una buena forma de descargar adrenalina sin necesidad de preguntarnos por qué. A nivel técnico es un juego que cumple de sobra aunque no llegue a ser ninguna maravilla, pero la sencillez de su concepto y lo adictivo de su desarrollo te dejan siempre con ganas de continuar una persecución más. Un arcade de velocidad bastante espectacular en el que además de conducir puedes cambiar de coche saltando y disparando. Ya le hubiera gustado a WET que su sistema fuese igual de divertido.

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