El arte del ninjutsu
Un juego alternativo que ofrece horas de pura diversión (y desesperación) para los amantes de las plataformas
El panorama de los desarrolladores independientes de videojuegos nos suele dar gratas alegrías. Se alejan de las manidas mecánicas mil veces vistas y plagiadas en los grandes éxitos comerciales y traen un poco de aire fresco al mundo del ocio virtual. A veces, con un poco de suerte, consiguen hacerse un huequecito en el panorama comercial para vivir del fruto de su trabajo.
Hace ya unos cuantos años desde que probé por primera vez a través de la web Minijuegos el gran título N The Way of Ninja. Se trataba de un sencillo y a su vez elaborado juego en flash con unas posibilidades enormes. Mezcla con gran atino las plataformas con los puzzles de una forma natural y fluida. Su jugabilidad, reducida a la mínima esencia, consigue un disfrute pleno a través de un control muy simple. N+ para PSP y NDS te ofrece la oportunidad de llevarte a este increíble ninja en el bolsillo, y es una ocasión que no deberías desaprovechar.
El camino del ninja es muy duro
En N+ nuestra misión es sencilla. Encarnamos el papel de un ninja muy estilizado cuyo objetivo es alcanzar la puerta de salida de cada nivel. Para hacerlo hay que sortear una serie de saltos, plataformas y trampas de todo tipo. Además, hay un tiempo límite que puede ampliarse recogiendo los lingotes de oro esparcidos por cada nivel. Simple, ¿verdad?
Antes de salir de un nivel es necesario abrir la puerta tocando un mecanismo que suele encontrarse, como no podía ser de otra forma, en la punta opuesta. Además, en muchas ocasiones hay barreras adicionales que bloquean el paso y que también requieren de sus correspondientes pulsadores para tener acceso a ellas.
Las trampas son de lo más variopinto. Desde las típicas minas colocadas estratégicamente en sitios incómodos hasta los dispositivos de defensa más sofisticados. Existen robots que patrullan sistemáticamente una zona, otros que pueden detectar a N y perseguirle, barreras electrificadas, sensores láser que disparan y hasta misiles teledirigidos entre otras muchas lindezas mortales. El jugador tendrá que aprender a base de repetidas muertes la forma de actuar de cada nueva arma para así poder esquivarla de forma adecuada.
Se puede intentar cada nivel el número de veces que se desee, ya que la dificultad es muy elevada. La técnica de ensayo y error es fundamental la primera vez que se juega una nueva pantalla, pero al final todo se reduce más a una suerte de reflejos y agilidad mental para comprender una rutina y ejecutar movimientos muy precisos en un corto espacio de tiempo.
Muertes y risas aseguradas
Dentro de su estética totalmente minimalista (no hay fondos y todo presenta siempre la misma paleta de colores grises y azules apagados) existe cabida para el humor macabro, ya que siempre se ha puesto especial cuidado en las animaciones de la muerte de N como un ejemplo de lo que su motor físico es capaz de llegar a representar. N siempre muere de un solo toque, y lo habitual es que salga disparado por los aires, chocando contra otras trampas que a su vez le propulsen más lejos. Además, cuando su cuerpo toca una mina, explota en varios pedazos y cada extremidad sigue golpeándose y rebotando hasta parar en cualquier sitio.
Una vez que pruebas cualquier juego de N, quedas atrapado por su sencilla mecánica y su increíble jugabilidad. Altamente adictivo, fácil de empezar y retomar en cualquier momento y con unas cotas de dificultad elevadísimas pero no imposibles. El aprendizaje progresivo hace que los jugadores más aguerridos no cejen en su empeño de superarse una y otra vez, aunque muchos de los que lo prueben pueden acabar con deseos de tirar la consola por la ventana, ojo.
N The Way of Ninja puede descargarse gratuitamente en su versión flash para compatibles, Mac y Linux o también puede comprarse N+ por un precio más que justo y merecido para PSP y NDS (si lo encuentras a estas alturas) o en Xbox Live! Arcade. ¿A qué esperáis para probarlo, insensatos?














