Siempre me encantó este personaje. De pequeño tenía muñecos y camisetas... ains,que nostalgia. A lo que vamos, Taz in Escape From Mars es un juego de MegaDrive que vio la luz en 1994, en plena época dorada de Sega.

Situémonos: era principios de los noventa, el género de plataformas estaba en su cénit, los desarrolladores ya habían topado con ciertas “fórmulas del éxito” y nosotros, que no levantábamos un palmo del suelo, estamos ansiosos por tener los últimos títulos del mercado. Tras consagrar a algunos personajes como Sonic e inundarnos con fantásticas secuelas, comenzaron a aparecer en MegaDrive adaptaciones bidimensionales de películas y dibujos que estaban en auge ¿Como olvidar los juegos de Aladdin o El Rey León?

Disney y la Warner han sido siempre como Coca-cola y Pepsi, como Colacao y Nesquik o como Ben Linus y Charles Widmore: Siempre enfrentadas. El posicionamiento en este nuevo mundo interactivo, que se veía cada vez más arraigado, era algo que ninguna de las compañías dejó de lado. Gracias a esto tuvimos grandes títulos en las plataformas noventeras, entre ellos, varios juegos de los Looney Tunes, pero ninguno como el que os traemos hoy.
A estas alturas, quienes hayáis vivido esto os estaréis preguntando ¿por qué van a escribir sobre Taz in Escape from Mars si era una secuela?, ¿por qué no hablar de Tazmania? Pues por una razón fundamental: Esta secuela nos pareció mejor juego que su predecesor y creemos que debe pasar antes al Olimpo de los juegos retro.
En el vídeo de presentación vemos a Marvin, el malvado marciano sin rostro, en su zoo privado en Marte, donde tiene encerradas a las más extrañas criaturas del Universo. Echando un ojo a un libro sobre especies de la Tierra descubre un animal muy singular: El Diablo de Tasmania. Sin dudarlo, coge su platillo volante,viaja al mundo vecino, secuestra a nuestro protagonista, vuelve a Marte y lo encierra en una jaula del zoo (¿No os suena un poco a Space Jump?).

La cuestión está clara: Hay que escapar de allí. La verdad es que las medidas de seguridad del zoológico dejan bastante que desear ya que las paredes se rompen sin dificultad y prácticamente la única resistencia que te encuentras es la de los propios animales del zoo. Una vez fuera todo consiste en dar con Marvin y acabar con él (no sabemos si por venganza, por solidaridad con el resto de especies del Universo o por miedo a un nuevo secuestro... la verdad es que los sentimientos de Taz siempre han sido un misterio para los miembros de esta redacción).
Para llevar a cabo nuestro objetivo deberemos superar con éxito 6 mundos diferentes,consistentes en varias fases y un monstruo final cada uno. Los mundos son Marte, Moleworld, Planeta X, México, Castillo Embrujado y Casa de Marvin. Para superarlos, Taz cuenta con su rápido y demoledor torbellino, que puede hacer sin parar, y con ciertos elementos que puede encontrar por el camino.

Si en algo no duda este personaje es en comer todo lo que se le ponga por delante. Así, si comemos gasolina o piedras podremos regurgitar poderosas armas contra nuestros enemigos, si comemos comida o botiquines sumaremos vida a nuestra reserva pero si comemos bombas, por ejemplo, ésta disminuirá. También podremos agrandar o disminuir nuestro tamaño, como si fuéramos Alicia o Super Mario ingiriendo cosas poco recomendables...
En conclusión, Taz in Escape from Mars es un gran título de una gran consola como es la MegaDrive. No dudéis en jugarlo si tenéis ocasión ya es uno de esos juegos de plataformas que no podrás parar de jugar hasta que los acabes.