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Retroware

20/06/2011
Por: Eldan

Mappy: atrápame esos gatos

Un ratón policía tiene que recuperar los objetos robados por una banda de gatos ladrones... ¿estamos locos o qué?

Cuando era pequeño, la mayoría de juegos tipo arcade estaban protagonizados por animalitos simpáticos al más puro estilo Disney. Mappy fue uno de los primeros juegos que disfruté, y mucho, en mi primera consola compatible Hitex UFO.

Esta aventura de Namco, lanzada originalmente para arcade y trasladada posteriormente a Famicom y a otras plataformas, vio la luz en Japón allá por 1983. En mi tierna infancia y con los limitados píxeles que veía en pantalla, no sabía discernir exactamente qué estaba pasando dentro de esa casa de locos que era cada nivel. El jugador interpreta a un intrépido ratón que pulula por una mansión llena de objetos valiosos (radios, televisores, cuadros...) y muchos gatos rosas (además de un gato rojo enorme que por el aspecto debía ser el jefazo de todos). Por aquel entonces pensaba que el jugador era el ladrón y tenía que robar todos los objetos de la casa, pero nada más lejoas de la realidad. Mappy (palabra derivada del japonés mappo, una forma un tanto despectiva de referirse a un policía) es un ratón policía que se adentra en la guarida de los Meowkies, una banda de gatos ladrones tan numerosa como desorganizada.

Se trata pues de una misión suicida, ya que a pesar de que nuestro personaje está armado con una porra ni siquiera puede tocar a los dichosos Meowkies. Para completar cada nivel tendremos que reunir todos los objetos de la mansión antes de que se acabe el tiempo, lo cual parece imposible si no podemos cargarnos a nuestros enemigos. Sin embargo, contamos con un par de trucos que nos darán la victoria si sabemos utilizarlos sabiamente. En primer lugar, debemos tener en cuenta que no podemos tocar a ningún meoky y que no existe el botón de saltar, con lo cual si nos encontramos acorralados en un pasillo por un lado y por otro podemos despedirnos de una preciada vida. Sin embargo la casa está llena de camas elásticas (sabe Dios por qué) en las cuales Mappy los meowkies pueden coincidir sin ningún problema, lo cual nos permite movernos rápidamente de un piso a otro mientras intentamos prever cuál va a ser la trayectoria de los meowkies (se mueven de forma un aleatoria y siempre van en línea recta, con lo cual no nos perseguirán directamente). El problema de las camas elásticas es que son a prueba de ratones y cada vez que las usemos irán cambiando su color hasta ponerse blancas y romperse. Si se rompen, caeremos a la cama elástica que hay debajo, pero si ésta es la del piso más bajo caeremos al vacío y adiós a otra vida.

La única arma defensiva para detener a los meowkies, al menos temporalmente, son las puertas. Podemos abrirlas y cerrarlas a nuestro antojo y lo que es más divertido, darles portazos con ellas. Esto les deja planchados durante unos segundos y así podremos pasar sobre ellos o impedir que nos persigan. Los gatos, cual velocirraptores astutos, también pueden abrir puertas, pero si la abren por el lado del pomo se aturden a sí mismos. En todos los niveles existen unas puertas especiales que guardan un poder y que los gatos no pueden abrir y nosotros sí: se trata de unas puertas gruesas que al abrirlas proyectan una especie de onda sónica que arrastra a todos los gatos y los saca de la pantalla durante un breve periodo de tiempo.

En niveles superiores también existen unas campanas colocadas en la parte alta del desván. Si las alcazamos, al caer paralizarán a todos los gatos presentes en la cama elástica durante unos segundos. También existen trampillas que al pasar por ellas desaparecen y permiten que los meowies que nos persiguen se den un tortazo en el piso inferior. El jefe de la banda, un gato gordo y rojo llamaro Nyamco (Japón) o Goro (EEUU), no es especialmente peligroso. De hecho, tiene la costumbre de esconderse detrás de los objetos que tenemos que recuperar y si le tocamos durante esos momentos conseguiremos una bonificación de puntos, aunque si le vemos corriendo por los pasillos y le tocamos también se llevará una de nuestras vidas.

La mecánica del juego es esta una y otra vez. El diseño de los niveles se repite pronto y la dificulad aumenta ya que cada vez hay más gatos y cada vez son más rápidos (y capaces de darnos alcance en una persecución). Cada dos niveles podremos entrar en uno de bonus donde tenemos que intentar conseguir todos los globos para recibir una sustanciosa bonificación y, en el mejor de los casos, una vida extra.

En líneas generales, Mappy es una evolución de Pac-Man (un individuo moviéndose por un espacio algo laberíntico y esquivando a numerosos enemigos) sólo que en scroll lateral, plataformas y elementos que añaden algo de complejidad al desarrollo. La simpleza y la inmediatez de su planteamiento provocan una adicción casi inmediata por su fórmula que se va volviendo más y más complicada casi sin que nos demos cuenta. Como los grandes clásicos añejos, Mappy posee una jugabilidad pura y exenta de contaminaciones de otros medios (guión, historia, etc.) que no defreaudará a aquellos capaces de ver en títulos como Pong el súmmum de la diversión.

Comentarios

Avatar de jeru
jeru
Mar Jun 21, 2011 5:34 pm
Acabo de probarlo en mi Wiz, y es uno de esos juegos que por su simpleza y buen gusto engancha irremediablemente, ya que su dificultad hace que se convierta en un reto personal.Te has olvidado de "Mappy Kids" que creo que solo salio en Japon, pero de la trilogia es el peor para mi gusto, porque es un plataformas de lo mas generico.
Avatar de Eldan
Eldan
Mar Ago 23, 2011 10:38 pm
Pues ese de Mappy Kids se me ha pasado, sí, se conoce que el ratoncito tuvo descendencia xD Para mi el primer Mappy es un juego estupendo, su mecánica es adictiva aunque cuando llegas aproximadamente a los niveles 8-9 se vuelve muy muy difícil por la velocidad y el número de los enemigos :-/

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