CPS 1,2 y 3: Capcom en estado puro
Volvemos nuestra mirada al pasado una vez más para rememorar los primeros pasos en los salones recreativos de una de las más grandes desarrolladoras de siempre: la mítica compañía nipona Capcom.
A nuestros más jóvenes lectores les sorprenderá saber que Capcom, la creadora de muchas de las sagas que arrasan en la actualidad es una de las más veteranas del sector. Con más de 25 años a sus espaldas la compañía de Osaka ha revolucionado, sorprendido y sobre todo divertido porque si se pudiese definir la filosofía de Capcom con una sola palabra sería sin duda esa: diversión. La diversión en estado puro que destilaban sus primeros éxitos en recreativa, aquellos que hicieron míticas a sus placas CPS-1, CPS-2 y CPS-3 que bien merecen uno de nuestros retro-homenajes.
Capcom comenzó su exitosa andadura en los salones recreativos en 1984 con su primera placa, la Z80. Los pocos títulos desarrollados tuvieron una buena acogida en Japón y USA, especialmente el shooter 1942, el primer gran éxito de Capcom en recreativas.
A la Z80 le siguieron seis placas entre 1985 y 1990 (Section Z, Commando, 68000 Based, Mitchell, Unique y PlayChoice-10) que albergaron grandes clásicos como Pang, Street Fighter o Ghouls & Goblins.
CPS-1
Ya era conocida la pericia de Capcom en las salas recreativas, el logo de los de Osaka antes al comienzo de un título garantizaba que ese juego valía la pena pero aún no habíamos visto de lo que eran capaces estos genios nipones. En 1988 hizo su aparición la nueva placa Capcom Play System 1, el juego que inauguró el sistema fue Forgotten Worlds, un shooter claramente influenciado por el Contra de Konami.
Técnicamente CPS-1 era una placa prodigiosa para la época, contaba con un procesador central de 10Mhz, chips de sonido de 3.5 Mhz y capacidad para mostrar 3072 colores en pantalla.
El teórico poderío de este hardware quedó bien plasmado en los grandes títulos que albergó de los cuales profundizaremos en los que más nos marcaron.
• Street Fighter II: The World Warrior (1991)
¿Que decir de Street Fighter II que no se haya dicho ya? La continuación del arcaico Street Fighter inventó el género de la lucha versus e implantó unas bases que aún hoy, 20 años después siguen siendo sagradas. Gráficos increíbles, animaciones nunca vistas y diversión para parar un tren, un cóctel que no podía fallar y que Capcom supo explotar (y aún explota) y depurar hasta convertirlo en uno de los videojuegos más influyentes a nivel mundial.
• Final Fight (1989)
Si Street Fighter II dio forma a un género, poco menos se puede decir de Final Fight en el terreno de los beat’em up. Nunca un “yo contra el barrio” había mostrado tanta calidad ni había gozado de una jugabilidad tan depurada con unos personajes tan carismáticos. Erradicar la criminalidad de Metro City se convirtió en el pasatiempo favorito de muchos jugones… y si era codo a codo con un amigo mucho mejor.
• Ghouls ‘n Ghost (1988)
La jugabilidad directa y adictiva de esta aventura se nos ha grabado en la mente tanto como la melodía principal del título creada por Tamayo Kawamoto. Nos hemos tirado de los pelos, maldecido y aporreado el joystick de la máquina recreativa que albergaba este título de dificultad endiablada y hemos venerado a los pocos campeones que lo completaban como si fueran dioses. Un juego que sigue muy presente para Capcom como demuestra la inclusión de Sir Arthur en Marvel Vs Capcom 3 y la versión Ultimate para PSP a la que dedicamos un round 2 en Pocket Invaders.
• Strider (1989)
Otro gran éxito de Capcom que muchos recordaréis especialmente por su adaptación a la Megadrive de Sega. En un futuro distante discurría la acción de éste frenético juego de acción en el que controlábamos al ninja Strider Hiryu. Strider contó con una secuela y su protagonista fue rescatado por Capcom para la saga versus Marvel Vs Capcom.
• Grandes beat’em up
Al rebufo de Final Fight pero no por ello exentos de originalidad y genialidad la compañía de Osaka dio a luz una serie de impagables beat’em ups, muchos de los cuales son auténticas joyas jugables. La creatividad de Capcom era de locos por esa época y fruto de ella surgieron títulos como The King of Dragons, Captain Commando (considerado el primer gran icono de Capcom) y Knights of the Round.
Para la placa CPS-Dash, una versión mejorada de CPS-1 fueron lanzados 3 beat’em ups de grandísima calidad: Cadillacs & Dinosaurs, Warrios of Fate y The Punisher.
Con los juegos que albergó CPS-1 Capcom alcanzó unas cotas de calidad y diversión inauditas para la época, junto a SNK y su MVS llevó a las salas recreativas a su época dorada pero para Capcom CPS-1 estaba caduca, necesitaba un nuevo avance tecnológico que vendría de la mano de su nueva placa CPS-2.
CPS-2
Cinco años después del nacimiento de CPS-1 vio la luz su hemana pequeña CPS-2. Técnicamente la nueva placa dejaba muy atrás a su predecesora apoyándose en una estructura basada en dos placas con un procesador de 16 Mhz y el famoso chip de sonido Q-Sound que permitía reproducir sonido casi real. El bautismo de CPS-2 se hizo por todo lo alto con la nueva versión del mítico Street Fighter II: Super Street Fighter II: The New Challengers, pero esto solo fue un nimio aperitivo para lo que vendría más tarde en forma de auténticos juegos emblema muchos de los cuales se siguen jugando hoy en día.
• Super Street Fighter II Turbo
La versión definitiva de Street Fighter II y uno de los mejores juegos de lucha. A los 4 nuevos personajes que se añadieron en The New Challengers se añadió uno de los personajes clave en la saga: Gouki o Akuma en occidente, cuyo poder dejaba en pañales a M.Bison. Novedades jugables y una dificultad endiablada encumbraron a este título por el que no pasan los años.
• Saga Street Fighter Alpha
Tras la versión turbo de Super Street Fighter el agotamiento del juego original era evidente, conocedora de esto Capcom decidió reinventar la fórmula. Ambientada cronológicamente entre la primera entrega de la saga y The World Warrior esta trilogía nos mostraba unos personajes muy rejuvenecidos favorecidos por un diseño desenfadado muy manga, colorido y espectacular. Jugablemente esta saga tampoco tiene desperdicio potenciando el uso de unos supers espectaculares, añadiendo los custom combos en el segundo título y culminando el sistema de juego con la tercera entrega, un Street Fighter Alpha 3 impresionante a todos los niveles que sigue sorprendiendo hoy en día.
• Saga DarkStalkers
Adaptar la rompedora fórmula de Street Fighter II a unos combates entre personajes clásicos de películas de terror con un estilo gráfico basado en el cómic que les sentaba francamente bien, misión cumplida por Capcom que consiguió crear una saga con personalidad propia, unos personajes carismáticos y características jugables únicas como los Supers EX.
La saga se fue depurando a cada entrega alcanzando un nivel gráfico espectacular siendo la tercera parte Vampire Savior y su reversión Vampire Savior 2 las que pusieron la guinda a otra gran serie de lucha 1Vs 1 de Capcom.
• X-Men Children of the Atom & Saga Vs
Si hemos resaltado la espectacularidad gráfica y desenfrenada que ofrecía CPS-2 en sus juegos de lucha el colofón lo pondría sin duda la saga Vs (de la que acabamos de recibir una nueva entrega) y su predecesor X-Men Childen of the Atom.
Pocas veces una licencia tan jugosa como la de la firma de comics Marvel ha sido tan bien aprovechada. Beat’em ups como The Punisher demostraron que Capcom sabía hacer las cosas muy bien con los personajes de Marvel pero fueron los famosos mutantes de Stan Lee los protagonistas del juego que marcó las bases de la saga de Cross-Overs más famosa del mundo de los videojuegos. X-Men Childen of the Atom era un juego con una mecánica profunda pero algo simplificada respecto a la saga SFII que potenciaba el uso de combos y super saltos.
Capcom aprovechó el éxito de X-Men para crear tres entregas de crossovers a cual más espectacular que fueron reuniendo cada vez más personajes de Marvel y de la propia compañía de Osaka.
X-Men Vs Street Fighter instauró el sistema tag battle de lucha por parejas que se mantendría durante toda la saga hasta MVsC2. Los ataques especiales se potenciaron resultando brutales, ahora el Shinku-HadoKen de Ryu era un haz de luz que ocupaba casi toda la pantalla para poder combatir al gigantesco Optic Blast de Cíclope por ejemplo, y se añadieron los combos aéreos que permitían enlazar combos en el aire con realización simplificada que acercaba el juego a los más novatos.
Marvel Vs Street Fighter y Marvel Vs Capcom: Clash of Heroes mejoraron y añadieron personajes a una saga de juegos de lucha mítica y única.
• Más Beat’em Ups
Como no podía ser de otra manera Capcom siguió desarrollando beat’em ups aunque era patente que la fiebre de los 1 Vs 1 era la que mandaba en los salones recreativos.
Geniales títulos del género fueron desarrollados para esta placa destacando los dos Dungeons & Dragons y Alien Vs Predator.
La mecánica de juego seguía siendo la misma que la de Final Fight añadiendo ligeros elementos de rpg en el caso de Dungeons & Dragons y potenciando el uso de armas en Alien Vs Predator. La calidad técnica que permitía CPS-2 fue utilizada de forma brillante para crear tres de los mejores beat’em ups que se recuerdan, con ellos el género llegó a un brillante y merecido final.
CPS-3
El caso de CPS-3 es cuanto menos curioso. Se trató sin duda de un proyecto ambicioso por parte de Capcom que buscaba crear la placa 2D más potente en una época en la que el vector era sinónimo de modernidad y los sprites estaban desfasados por definición.
La placa de Capcom resultó ser un monstruo tecnológico que estaba a años luz de sus competidores en las 2D: 16 canales de sonido, procesador Hitachi de 25 Mhz y 32768 colores en pantalla. Las capacidades técnicas de CPS-3 quedaron demostradas en los escasos seis títulos que albergó esta placa que no triunfó debido a su alto coste y al momento delicado para los salones arcade en el que vio la luz. Junto a los tres títulos de la tercera entrega Street Fighter fueron lanzados tres juegos más, todos de lucha versus: Red Earth y los dos Jo Jo’s Bizarre.
• Street Fighter III: New Generation, Second Impact y Third Strike
Solo por estos tres juegazos mereció la pena probar la nueva placa de Capcom. La esperada tercera entrega de Street Fighter rompía con el estilo continuista de la saga olvidándose de casi todos los personajes clásicos añadiendo nuevas y geniales técnicas jugables como el parriying y desembocando en ese Third Strike que para muchos es el mejor juego de lucha de todos los tiempos. Nunca se habían visto unas animaciones en 2D tan fluidas que incluso hoy en día hay pocos títulos que las igualen. Capcom dio un enorme salto con estos tres títulos que paradójicamente no gozaron del éxito comercial que se les auguraba.
El nuevo sistema de parriying permitía hacer cosas como esta... si eras un maestro de Street Fighter III claro.
Tras la CPS-3 los juegos de Capcom destinados al mercado arcade fueron albergados por placas desarrolladas de otras compañías como Sega con su Naomi, Namco con su System 246 o más recientemente Taito Type X 2 sobre la que funciona Street Fighter IV.
La historia de las tres CPS de Capcom marca en gran medida el ciclo de vida de los clásicos salones arcade, los grandes muebles de conducción herederos de Sega Rally y los clones de Time Crisis acabaron en occidente con las sencillas máquinas de joystick y seis botones. Afortunadamente gracias a los sistemas domésticos y los emuladores aún podemos disfrutar de estas maravillosas joyas tan recordadas mientras soñamos con tener algún día una de estas en casa…














