PS Vita: el final de la espera
Desde este miércoles, conseguir una PS Vita será tan fácil como acercarse a la tienda má próxima de videojuegos o Vodafone y pagar su precio al cajero. Pero unas horas antes, y tras hacer cola durante más de doce horas, algunas personas pudieron obtenerla en la Sony Store de Madrid.
Poco después de las seis y cuarto de la mañana del martes, Faustino Jiménez, abrigo en mano, llegó al número 12 de la madrileña calle de Serrano. La persiana estaba todavía echada, por supuesto, pero eso no era lo que más le importaba: la cuenta atrás que podía verse a través de la cristalera anunciaba que faltaban más de quince horas para que las primeras PS Vitas comenzasen a venderse en la tienda de Sony. Iba a ser un día largo.
Antes de que Faustino pudiera sostener en sus manos la nueva consola portátil de Sony, la persiana de la tienda tendría que moverse tres veces. Una para abrirse, cuando empezara el horario laboral; otra para volver a cerrarse, cuando acabara; y una última, la definitiva, para dejarle pasar a él y a cuantos le seguían en la cola que él mismo había comenzado. Sólo entoces podría sostener en sus manos el producto.
El propio Faustino Jiménez reconocío minutos antes de que los relojes anunciasen por fin la hora de entrar en la tienda, que la espera había sido prolongada, pero no larga. Ál otro lado del frío de los primeros instanstes del amanacer le esperaba un objeto deseado: ya se sabe, la potencia de una PS 3, un sistema de realidad aumentada prometedor, tres acelerómetros y otrs tres giroscopios. doble joystick, la pantalla de cinco pulgadas táctil, el pad, también tactil, trasero,... En resumen, la más que anunciada PS Vita.
Y sobre todo, estaba "la compañía y las amistades que se hacen en la cola". Sony había anunciado que regalaría Uncharted, el abismo de oro, a las cien primeras personas que se entrasen esa noche en la tienda de Madrid para comprar la nueva consola. Así que, aunque el total de asistentes quedó muy lejos del centenar esperado por la empresa de videojuegos, no es de extrañar que Faustino no fuese "el único loco" en soportar estoicamente la espera junto a la puerta.
Poco después de las nueve y media de la noche la persiana se elevó. Dentro de la tienda, un reloj indicaba que aún faltaba casi media hora para que se vendiesen las primeras consolas. Faustino esperaba en la primera posición, a menos de diez metros del mostrador al que tendría que hacercarse en poco tiempo para adquirir su nuevo juguete. Entonces escuchó la última sorpresa de la noche: ¡las tres primeras personas de la cola recibirían gratuitamente la consola!
Los demás no tendrían tanta suerte, pero al menos se llevarían, junto al Uncharted, una tarjeta de memoria de 4 gigas para la PS Vita. Bueno, eso, y podrían jugar a las consola con unas horas antes de que el resto de españoles pudieran comprarla.

















