Hitman: vistiendo el traje de un asesino
Un repaso a la trayectoria del asesino alopécico más célebre de la historia del videojuego.
Hay muchos tipos de jugadores, está claro, pero si hiciésemos una criba muy generalista podríamos dividirlos en dos: aquellos que van al grano, a la diversión directa y la acción más frenética; y aquellos que prefieren estudiar cada paso, meditar qué hacer y saborear cada instante antes de cumplir su objetivo. Pero tuvo que venir un calvo clonado y bien trajeado con un código de barras en la nuca (con el número 640509-040147 para aquellos más curiosos) y que respondía al nombre en clave de 47.
Y es que hace ya doce años desde aquella vez que nos levantamos perdidos en un manicomio. No sabíamos quién éramos, no sabíamos por qué estábamos allí pero sí que estábamos seguros de una cosa: aquel que se interpusiese en nuestro camino moriría. Puede que nuestra memoria fallase, pero nuestras habilidades aniquiladoras eran superiores a la media. Ataviados con nuestra bata de loco, seguimos las indicaciones de una misteriosa voz para poder escapar de allí. Seis meses después seremos uno de los asesinos más sanguinarios de la Agencia Internacional de Contratos (ICA) y nos veremos obligados a matar a cuatro líderes criminales.
Solo en el manicomio
Así empezó la historia de uno de los personajes de videojuegos más icónicos de la primera mitad de la década pasada. Desde su nacimiento, no faltó a su cita puntual cada dos años con una nueva entrega. Títulos que cada vez proporcionaban una mayor libertad para hacer las misiones pero… que sencillamente dejaron de interesar. ¿Por qué desde 2006 no ha habido ninguna nueva entrega de Hitman? Sencillamente era difícil sorprender, los responsables de la saga IO Interactive, decidieron dejar descansar al calvo más famoso del mundo de los videojuegos para revivirle con más fuerza que nunca en una nueva entrega que veremos este año: Hitman: Absolution. Mientras tanto no se han quedado de brazos cruzados puesto que nos han dejado juegos tan divertidos como los dos Kane & Lynch o Mini Ninjas.
Pero… ¿qué ha ofrecido la saga Hitman al mundo videojueguil como para que merezca la pena traerlo de nuevo a la palestra? Sin duda, la historia del asesino alopécico del traje negro y corbata roja es de lo más interesante. Todo comenzó de la forma que describimos en el primer párrafo allá por el lejano año 2000. Tras escapar de aquel manicomio que nos sirve a modo de tutorial nos enfrentamos a misiones por todo el mundo con el fin de aniquilar a esas cuatro mentes criminales. Nuestro único contacto con la ICA es Diana, el único ser humano que nos importa mínimamente. Una vez cumplidas nuestras misiones –SPOILER- descubriremos que hemos matado a nuestros padres puesto que no somos más que un clon creado a partir de ellos para fabricar a un humano perfecto. Es más, nuestro creador es quien nos ayudó a salir del manicomio con el único propósito de comprobar nuestras habilidades –FIN DE SPOILER-. Para conseguir completar esta aventura podíamos servirnos del sigilo o liarnos directamente a tiros, aunque esto último no era del todo recomendable ya que restaba puntos al final de las misiones.
La consagración
En una época en la que en PC los juegos de estrategia y los shooters seguían siendo los reyes (más o menos igual que ahora) y en la que una aventura de acción/infiltración como ésta hubiese sido más propia de consolas que de compatibles. De hecho así fue y, ciertamente, la primera aventura no es que arrasase precisamente en ventas. Pero tanto su historia como su mecánica tenían futuro. Además, con Hitman se descubrió al gran Jesper Kyd, gran compositor de música para videojuegos que nos ha dejado grandes obras como sus composiciones para esta saga o la de Splinter Cell. En definitiva, que un juego en el que podíamos acabar con nuestras víctimas, robar su ropa y actuar como ellas para pasar desapercibido necesitaba otra oportunidad y le llegó con su secuela dos años más tarde.
Hitman 2: Silent Assassin, supuso el salto también a las consolas. Salió tanto en PS2, como Xbox y Game Cube y fue un éxito. La fórmula vista en el original fue ampliada con mayor número de armas, misiones más extensas, mejor inteligencia artificial, mayor variedad de trajes, situaciones, etc… Es decir, todo lo visto en el primer juego pero aumentado exponencialmente. A eso hay que sumarle una historia de búsqueda y venganza que define completamente al personaje. Y es que, tras lo vivido en la anterior entrega 47 se retira a vivir como jardinero del Padre Vittorio en Sicilia. Cuando éste es secuestrado, 47 se ve obligado a volver a matar para encontrarlo.
Un bache en el camino
Misiones por todo el mundo y una historia más que interesante hicieron de Hitman un juego exitoso que volvería a las consolas y PC’s de todo el mundo con una tercera entrega en 2004, Hitman: Contracts.
Ésta vez encarnábamos a un agente 47 herido derrumbado que comienza a tener flashbacks y recuerdos sobre su pasado, sobre los hechos acontecidos en la primera entrega. Por eso, se puede calificar a Hitman: Contracts como una revisitación de la primera entrega de la franquicia más que de un remake. Las críticas no fueron favorables puesto que la mayoría de las misiones ya habían sido vistas en el primer Hitman y no ofrecían suficientes novedades. Cuando un juego no ofrece novedades en su historia, la jugabilidad debe de convertirse en la reina del baile pero el control y los gráficos apenas habían mejorado un poco de la entrega anterior y la historia hacía aguas por todas partes.
Más grande pero ¿mejor?
47 es una asesino frío y calculador y no se deja derrotar fácilmente. Si la anterior entrega fue un descalabro crítico, la siguiente gozaría de algunas simpatías. En Hitman: Blood Money ahora la libertad es aún mayor y las posibilidades para matar sigilosamente no se habían multiplicado. Las misiones nos llevaban por todo el mundo y eran divertidas, te retaban a repetirlas de distintos modos como ninguna otra entrega lo había hecho. El punto flaco sin embargo, volvería a ser una historia contada primero a modo de flashbacks en una entrevista que le concede el director del FBI a un periodista y en la que cuenta las acciones que ha llevado 47 en los últimos dos años. La historia básicamente coloca a 47 la caza y captura de otros clones como él. La pega es que la estructura del relato le resta cohesión y emoción a la historia y cuando llega el tercio final de éste, que ya trascurre en la actualidad, lo deja a uno un poco descolocado. Pero aun así, hay que reconocer que es el Hitman más completo de todos.
Una nueva oportunidad
Tras seis años de hibernación, los chicos de IO Studios volverán a traernos una historia con 47 como protagonista con Hitman: Absolution. Y lo harán a lo grande con un apartado gráfico a la altura y una libertad sin precedentes en la saga en la que prácticamente cualquier cosa puede convertirse en un arma –incluso una Biblia-. Pero quizás lo que más motiva es volver a esas raíces de la saga en la que se cuenta una historia lineal que implica emocionalmente al protagonista. En esta ocasión, será la agente Diana quien corra peligro y nosotros deberemos hacer todo lo posible para mantenerla sana y salva al mismo tiempo que acabamos con la conspiración que hay para matarla.
Acción o sigilo, tú eliges. La saga Hitman es una referencia en el mundo del videojuego hoy, su rastro se puede seguir en innumerables productos aunque pocos han conseguido ese equilibrio tan difícil que consigue. Si volveremos a sentirnos plenamente como un asesino será algo que tendremos que esperar hasta que este año Hitman: Absolution vea la luz. Mientras tanto podemos recuperar una de sus cuatro entregas o, esperar también, a su más que probable reedición HD.

















