Sim City: tú eres el alcalde perfecto
Alcaldes y gerentes de urbanismo, aprendan a gestionar crisis auténticas
Por Mr. Purple
Construyendo ciudades idílicas
Vivimos una época difícil en la que los recortes de sueldos, las subidas de impuestos, la degradación de servicios y todas esas zarandajas están a la orden del día. Cierto es que todo esto no deja de ser más que un ciclo en el que después de épocas boyantes vienen las grandes depresiones. Puede que a muchos no les quepa en la cabeza, pero seguro que si se acercan a alguna entrega de la saga Sim City comprenderán mucho más a ese alcalde cava-zanjas que era el Gallardón preministro o al típico recalificador de terrenos. Y es que, amigos, las ambiciones por crecer son siempre muy grandes y te pueden llevar a tener grandes problemas de solvencia, abastecimiento y manutención de servicios tales como la educación, seguridad o sanidad. Si tus ambiciones no son tales, no estés tan tranquilo, siempre puede aparecer un lagarto gigante que destruya media ciudad o nacerte un volcán enfrente de tu ayuntamiento. Con Sim City todo es posible.
¿Simulador urbano?
Cuentan que la inspiración sobre Sim City le vino a Will Wright (creador de la saga y uno de los responsables del estudio Maxis) cuando creaba mapas en un antiguo juego llamado Raid on Bungeling Bay. Esa característica del juego, la posibilidad de editar tus propios escenarios entretenía más a Wright que el juego en sí, lo que le hizo empezar a madurar la idea de crear un juego cuya base fuese crear mapas. Eso unido a la lectura de un relato de Stanislav Lem en el que a un tirano le crean una ciudad en miniatura para que pueda oprimir libremente a sus anchas son el germen de Sim City, que en un principio iba a llamarse Micrópolis.
Así pues, en 1989 llega a aquellos vetustos ordenadores con sistema MS-Dos la posibilidad de jugar al primer Sim City tras introducir el comando simcity.exe- cómo añoro esos comandos .dir, .dat y ese cd.. para deshacer lo hecho-. Resultó ser un juego increíblemente adictivo en el que conseguir expandir lo máximo equilibrando la cesión de terrenos para fines urbanos, comerciales, industriales o agrícolas a la vez que calibramos los impuestos con los que sangraremos a nuestros habitantes se convirtieron en la fórmula “pierdehoras” de aquel 1989.
Aún añoro la de No Progresas que me gané en mis años de primaria por culpa de este juego.
Un gran éxito que la compañía quiso exportar a otros terrenos. Así fueron naciendo otros muchos productos de la saga Sim que se alejaban de la simulación urbanística del fundacional Sim City para adentrarse en terrenos tan variopintos como la simulación de planetas (Sim Earth) hormigueros (Sim Ant) ecosistemas (SimLife) o granjas (Sim Farm, un claro precedente del FarmVille del Facebook). Poco éxito tuvieron estas curiosas, pero arriesgadas, propuestas. Obviamente, controlar la gestión de un hormiguero era algo demasiado raro para los jugadores de aquella época al igual que controlar todo un planeta era algo excesivo. Juegos quizá demasiado adelantados para estos primeros años de la década de los noventa en los que Maxis decidió volver a su producto estrella con Sim City 2000.
Más grande y mejor
Todo aquello que apuntaba maneras en aquel primer Sim City se mejoró exponencialmente en este Sim City 2000 en el que el control y los distintos aspectos a tener en cuenta a la hora de gestionar nuestra ciudad se disparaban. Ya no teníamos que ocuparnos sencillamente de construir carreteras, recalificar terrenos y controlar impuestos. Ahora cada terreno podía tener una densidad diferente (alta o baja), deberíamos tener en cuenta los relieves así cómo dónde colocamos edificios como escuelas, prisiones, zoos y hospitales así como la utilización de diversas vías de transporte como son puertos, trenes, carreteras comarcales, nacionales, autopistas… El abastecimiento de agua entraba en juego y las posibilidades de obtener energía eléctrica se multiplicaban al haber ahora una multitud de tipos de centrales eléctricas. También se podían ajustar los impuestos a según qué clases y sectores.
Pero quizás lo más útil era la posibilidad de estar informados de todo lo que pasaba en nuestra ciudad gracias a un periódico que el juego generaba y en el que podíamos leer noticias de nuestra ciudad, encuestas… Por si fuera poco, aparecía la posibilidad de pinchar en cualquier edificio o construcción e informarnos de su estado (si tiene buen abastecimiento de agua, el valor de la tierra, densidad del tráfico,…). Toda la información necesaria para mantener nuestra pequeña ciudad virtual bajo control.
Esa musiquilla aún resuena en mi cabeza…
Más complejo y más difícil pero mucho más adictivo. Sim City 2000 se convirtió en un superventas para muchas plataformas (desde PC y MAC, a SNES, Playstation, Saturn, N64 o GB Advance) y que instauró una de las características más divertidas que se mantendrán en posteriores entregas: ¡las catástrofes!
Reconozcámoslo, en la destrucción hay diversión. Estar gestionando una ciudad y que de repente un duro terremoto destruya una gran parte de tus edificios provocando incendios por doquier es un reto que aceptamos de buen agrado. Sim City 2000 te permitía vivir grandes catástrofes basadas en hechos reales como el huracán “Hugo” que asoló la ciudad de Charlestown en 1991 u otros divertidamente ficticios como un Godzilla que ataca Hollywood.
Un salto más pequeño que el anterior
Después del genial Sim City 2000, Maxis volvió a embarcarse en una serie de curiosos títulos dentro del universo Sim como aquel complejísimo Sim Health en el que debíamos gestionar el sistema sanitario de los EEUU o mecánicas similares a las de Sim City pero trasladadas a un enorme rascacielos (Sim Tower 1994), pequeños pueblos (Sim Town 1995), islas (Sim Isle 1995) o campos de golf (‘Sid Meier´s Sim Golf 1996). Pero la cosa no queda ahí y Maxis arriesga al lanzar un original juego de helicóptero que podían sobrevolar las ciudades creadas con Sim City 2000. Una propuesta curiosa en la que podíamos participar en carreras, rescatar personas, extinguir incendios o dirigir el tráfico. Sim Copter no deja de ser una pequeña joya con grandes ideas en su interior pero que no dejaba de estar limitada técnicamente por la época en la que salió. Algo parecido le sucede a Streets of Sim City, un juego de carreras de coches por las calles de las ciudades que hemos creado e importado.
De nuevo, el éxito de estos juegos no alcanzaba los niveles de ventas de la saga Sim City original por lo que Maxis decide volver a retomar una fórmula en la que parece que ya está todo dicho.
En 1999 aparece Sim City 3000. Con gráficos mucho mejores que su antecesor, aunque siguen estando en 2D –unas 2D tan trabajadas que parecen 3D- la gran aportación de Sim City 3000 fue la posibilidad de negociar contratos de energía, agua o gestión de residuos con ciudades vecinas. Así mismo, los niveles de densidad son ahora tres (alto, medio y bajo) y deberemos tener en cuenta que las plantas energéticas y otros edificios pierden eficiencia conforme va pasando el tiempo. Ahora a nuestros ciudadanos deberemos proveerles también de un buen servicio de basuras aparte del abastecimiento eléctrico y de aguas y podremos enfrentarnos a nuevas y más variadas catástrofes.
Todo se hace más grande en esta entrega.
El periódico desaparece pero tendremos en su lugar a asesores que nos recomendarán qué hacer. Lógicamente cada uno barrerá para su área por lo que tener mucha mano izquierda con ellos se convertirá en algo fundamental para la buena marcha del juego. Sim City 3000 es un paso más en el proceso de refinamiento y perfeccionamiento de la fórmula. Novedades gordas hay pocas, pero las posibilidades han crecido enormemente.
Sim City 4. La perfección
¿Cómo mejorar un simulador urbano que ya tiene poco margen para la mejora? Haciéndolo un mastodonte. Con Sim City 4 Maxis se supera al introducir el concepto de región. Ahora nada más empezar el juego tendremos a nuestra disposición toda una región que podremos moldear orográficamente como más nos plazca. Nos sentiremos como dioses levantando montañas, creando ríos, perfilando costas, plantando bosques y esparciendo fauna por nuestro enorme terruño. Una vez tengamos listo nuestro paraíso particular, éste se dividirá en diversas áreas –que también podemos seguir moldeando a nuestro gusto- en las cuales podremos ir fundando ciudades a nuestro gusto. Ahora podremos tener intercomunicadas una veintena de municipios y comerciar y entablar negocios entre ellos. Las posibilidades se multiplican al poder dedicar uno de ellos a tareas más agrarias, otro como ciudad dormitorio, otra como una localidad eminentemente industrial y, finalmente, una última como gran potencia comercial y de negocios con grandes edificios. Obviamente encontrar el equilibrio perfecto entre ciudades es un gran añadido a la complejidad del juego unido a la enorme cantidad de nuevas opciones que se nos ofrecen como la posibilidad de importar personajes de la otra saga estrella de Maxis, Los Sims a este juego para usarlo en el modo My Sims así como usar nuestras ciudades como plantillas de vecindario en Los Sims 2.
Tú eres el amo de todo esto.
Antes acabamos de mencionar el modo My Sims. Este curioso modo te permite la posibilidad de meterte en la piel de uno de los habitantes de tu ciudad para así conocer sus gustos y problemas para poder saber de primera mano qué es lo que necesitan. Ésta característica se verá aumentada gracias a la posibilidad de poder moverte libremente por los medios de transporte de tu ciudad que ofrece la expansión Hora Punta.
Sim City 4 es un juego infinito que te tendrá horas gestionando tus ciudades para hacerlas perfectas. Sus casi inacabables posibilidades y su bonito nuevo motor 3D lo convierten en la mejor entrega de la saga, muy por encima del posterior Sim City Societies.
Sim City Societies. Algo diferente
Olvídense de todo lo visto en entregas anteriores, Sim City Societies es otra cosa muy distinta. Aquí no importan los terrenos, ni los impuestos, ni las infraestructuras. Sim City Societies es un juego en el que nosotros creamos directamente los edificios que necesitamos y en función a lo que vayamos creando la sociedad de nuestra pequeña ciudad nos irá demandando cosas diferentes. La idea es que no sólo creas la ciudad, sino que también creas su cultura y el comportamiento de sus habitantes según las decisiones que tomes. Es otro concepto de juego, mucho más directo y en el que no influyen tanto elementos aleatorios como que una tubería se rompa y deje a un vecindario sin agua como que nos precipitemos al comprar un hospital y no tengamos fondos para acomenter la compra de una pequeña comisaría de policía. Sea como fuere, Sim City Societies se granjeo las críticas de todos aquellos que adoraban el complejo sistema de juego de Sim City 4.
Prometía mucho, quizá demasiado.
A la espera de Sim City 5
Después del experimento que supuso Sim City Societies, la saga parece haber vuelto a su esencia original con las distintas versiones de Sim City que han aparecido en consolas como Wii (Sim City Creator), Nintendo DS o dispositivos móviles como iPhone. Un camino que aliviará la espera a todos aquellos que esperamos ansiosos la llegada de una nueva entrega que consiga superar al excelente Sim City 4. Mientras tantos, aquellos a los que no les haya picado aún el gusanillo de la simulación urbanística pueden dar sus primeros pasos con estos títulos para consolas y smartphones o recuperar algunas de las joyas clásicas de PC de la saga.
Sim City es la saga definitiva sobre simulación urbanística. Cada vez que se vean productos centrados en repúblicas bananeras, parques temáticos, hospitales o cualquier entorno que os imaginéis se debe tener en cuenta que hubo un arriesgado juego que en 1989 decidió que el jugador no tenía por qué ganar o perder. Sim City sigue los caminos inexpugnables de cualquier ciudad, con sus momentos gloriosos y épocas más oscuras. Más de un alcalde debería de echarle un vistazo y entrenarse duramente antes de tomar su cargo, al menos así sabríamos que estaría preparado en caso de un Robot Gigante atacase nuestra pequeña ciudad.














La verdad es que me hubiera gustado jugar al Sim city 4, es posible que me lo compre en Steam gracias a este artículo y lo cate XDDD
El Sim City Societies también me ha llamado mucho la atención. Tan malo era? merece la pena probarlo? XDD