Nintendo Comics System: de la consola al tebeo
A principios de los noventa, Nintendo quiso promocionar a sus personajes más famosos con una línea de cómics. Hacemos un repaso por todos ellos.
Hagamos un experimento generacional. Si digo la frase “Do the Mario!”, ¿cuántos de vosotros seguiréis cantando (o chapurreando) el resto de la canción interpretada por aquellos Mario y Lugi de carne y hueso de El show de Super Mario Bros?
Seguro que algunos hasta os atreveríais con la (vergonzosa) coreografía del opening.
Somos muchos los que recordamos con cariño esta serie y otras que nos acercaban al mundo Nintendo más allá de nuestras consolas, como pudieron ser la de Zelda o ese divertido batiburrillo llamado Capitán N. Pero lo que no tantos saben es que también fueron trasladadas al cómic gracias a la editorial estadounidense Valiant entre 1990 y 1991.
Las distintas series se agruparon bajo el nombre genérico Nintendo Comics System, y por ellas se pasearon, en sus dos escasos años de vida, numerosos personajes emblemáticos de la compañía. Una estupenda forma de que los chavales de la época siguieran reviviendo las aventuras que veían en televisión… y, por supuesto, una magnífica estrategia de márketing de Nintendo, pionera en dotar a sus creaciones de un trasfondo y vida propia que trascendía las propias implicaciones del juego.
Las aventuras de Mario
Tanto El Show de Super Mario Bros como las series de animación de Super Mario Bros 3 y Super Mario World sirvieron de inspiración para las historias del cómic. También pudimos ver a los enemigos de Super Mario Land, de Super Mario Bros… y a los virus de Doctor Mario. En total, hubo cuatro volúmenes llamados simplemente Super Mario Bros y otros seis con el nombre de Adventures of the Super Mario Bros; en estos últimos se recogieron historias originales y reediciones de las anteriores. Además, claro está, hubo cameos y apariciones cortas de Mario y Luigi en las series de otros personajes, como Capitán N.
¿Qué podíamos ver en estos cómics? Pues aventuras muy similares a las que nos deleitaban en la pantalla de nuestro televisor. Las tramas eran muy simples, destinadas claramente al público infantil, y bastante repetitivas: en todas ellas el Reino Champiñón solía estar en peligro por culpa de Bowser (o el Rey Koopa, nombre que recibía en ambos medios), y de rebote la Princesa Peach (Toadstool en Estados Unidos), su padre o los dos a la vez eran secuestrados. Por supuesto ahí estaba Mario para salvar la situación, ayudado por su hermano y por algunos variopintos personajes creados para la ocasión, como el pez parlanchín Stanley. Por si os lo estáis preguntando, Yoshi no aparecía en los cómics (aunque sí lo vimos en la serie de animación de Super Mario World).
El primer número de Super Mario Bros contenía una historia corta llamada The Legend, en la que se nos contaba precisamente el origen de la historia: cómo los dos hermanos habían llegado al Reino Champiñón para salvar a la princesa de las garras de sus enemigos. Bajo el párrafo podéis ver las dos páginas que la componían.
Como nota curiosa, en estos cómics podemos ver la que posiblemente sea la única alianza conocida entre nuestro héroe y Bowser: cuando las cañerías del castillo de este último se atascan y amenazan con reventar, Mario se ofrece caballerosamente para arreglarlas a cambio de una tregua temporal en su enfrentamiento. Si es que nuestro fontanero es todo un profesional (se ve que en aquellos tiempos también había que sacar chapuzas de donde fuera).
La leyenda de Zelda
Los cómics que tuvieron como protagonista a Link se extendieron a lo largo de cinco volúmenes. Su fuente de inspiración era la serie de animación del mismo nombre, que también pudimos ver en nuestro país. Un pequeño recordatorio de ese "discúuulpeme, princesa” que Link soltaba en cada episodio, aunque en inglés.
Aunque algunas de las historias intentaban tener un componente más serio (no en vano se trataba de un RPG, al que se presuponía, incluso en la época, una mayor profundidad), lo cierto es que los argumentos seguían una línea muy similar a los de Mario. Teníamos a Ganondorf intentando hacerse con el Triforce a toda costa, a Link enfrentándose a sus esbirros… y al final, igual que en la serie de televisión, tratando de obtener un casto beso de Zelda como recompensa por sus esfuerzos.
En una de las últimas historias del cómic podíamos ver cómo Link derrotaba finalmente a Ganondorf. Pero la influencia del Triforce, cual Anillo Único, corrompía a nuestro héroe y lo convertía en una especie de sucesor de aquél (con cuernos de jabalí incluidos). Sin embargo, como era de esperar, Link terminaba sobreponiéndose al influjo maligno y volvía a ser el bondadoso espadachín con calzas que conocemos.
Al igual que sucedió con los cómics de Mario, The Legend of Zelda conoció una reedición posterior, con algunos añadidos nuevos.
Capitán N
No cabe duda de que las historias de Capitán N son las más interesantes de todas; una especie de mashup de personajes Nintendo muy divertido. Si recordáis la serie de animación, el protagonista era Kevin, un típico adolescente norteamericano que viaja al mundo de Videoland, donde se convierte en el Capitán N. Armado con un mando de NES y una Zapper (capaz de disparar bloques de Tetris), su cometido era derrotar a Madre Cerebro, a la sazón enemigo final de Metroid. Le acompañaban diversos personajes: Simon Belmont, Pit (de Kid Icarus) o Mega Man, entre otros ocasionales. La cohorte de villanos que ayudaba a Madre Cerebro incluía al Doctor Wily de Mega Man, al omnipresente Ganondorf… y a Donkey Kong (todavía no había superado su problema con los barriles).
Sin embargo, la adaptación llevada a cabo por Nintendo Comics System tuvo que cambiar algunos importantes detalles. La editorial Valiant no tuvo interés en hacerse con las necesarias licencias de Capcom y Konami para utilizar sus personajes, por lo que tanto Simon Belmont como Pit desaparecieron del mapa. Fueron reemplazados por Samus Aran, quien además protagonizó varias historias cortas propias que se insertaban después de la trama principal de Capitán N. También hubo apariciones puntuales de los personajes de Punch Out!
Otro aspecto curioso es que las historias tenían como objetivo el introducir códigos o trucos para los juegos de Nintendo. Así, muchos diálogos eran una mera excusa para ofrecer a los lectores consejos, contraseñas, etc. Nuevamente hay que quitarse el sombrero ante esta original iniciativa de la compañía para enlazar todos sus productos y darle un valor añadido al merchandising.
Capitán N fue la serie regular con la vida más corta de todas: empezó y terminó en 1990.
Las entrañas de Game Boy
Todos recordamos el empeño que puso Nintendo en promocionar Game Boy, por aquel entonces toda una revolución en el mundo del videojuego. Y por supuesto, Nintendo Comic System fue una herramienta perfecta para ello.
Con el simple nombre de Game Boy se publicó una mini serie de cuatro números. En ella podíamos seguir las aventuras de Herman, Josh y Rick, tres jóvenes aficionados a los videojuegos que cierto día descubren que en el interior de su consola habita literalmente todo un mundo… el de Super Mario Land. El problema viene cuando el malvado del juego, Tatanga, accede al mundo real con la intención de conquistarlo y añadirlo a su imperio.
Los tres chavales deben cooperar con Mario y Daisy para derrotar a Tatanga y evitar sus planes. Se trata de una historia más elaborada y compleja, con agujeros dimensionales y enfrentamientos épicos para salvar la Tierra. Al final, claro está, el bien triunfa y Mario regresa al mundo del videojuego a través de la Game Boy de Josh, dejando a los tres jóvenes como únicos conocedores del secreto que se encuentra en la consola.
La línea Nintendo Comics System fue cancelada en 1991, por razones que no han llegado a trascender del todo, aunque probablemente se debiera simplemente a que cumplieron su cometido publicitario en el tiempo establecido por Nintendo. A pesar de todo, varios personajes de la compañía siguieron apareciendo de forma esporádica en los cómics de la editorial Valiant, hasta que ésta fue comprada por Acclaim en 1994 y decidió centrarse en personajes de creación propia.
Si os ha picado la curiosidad por estas rarezas, en Amazon podéis encontrar dos recopilatorios: uno dedicado a Nintendo Comic System en general y otro sólo a las aventuras de Super Mario. También podéis echar un vistazo a varias portadas en esta página. Y si por casualidad tenéis en vuestro poder alguno de estos cómics… guardadlos bajo llave, porque son una auténtica pieza de coleccionista.
Fuentes: Mario Wiki, Press the Buttons.














Lo que me ha resultado siniestro es el cómic final, ese de un mario diminuto dentro de un traje de astronauta de proporciones reales. Es como si Célula hubiera absorbido el cuerpo del humano y luego Mario se hubiera colado dentro :-/