Mario Kart 7: Que gane el mejor... o no
El 2 de diciembre vuelven los autos más locos de Nintendo, y esta vez lo harán por tierra, mar y aire en una parrilla de salida que no tiene miedo a la tercera dimensión. El ex- piloto de fórmula 1, Emilio de Villota y su hija, María, la primera mujer en ponerse tras el volante de los coches más sofisticados del mundo, no han querido perdérselo.
Si alguien se preguntaba a estas alturas cual es el atractivo de Mario Kart frente a cualquier otro juego de conducción, el histórico piloto de Fómula 1 Emilio de Villota zanjó este martes, durante la presentación de la séptima entrega de la franquicia, exclusiva para la 3DS cualquier duda; y lo hizo con media sonrisa en la boca y una frase que no llenaría un tweet sobre lo que se siente al probar la última travesura a cuatro ruedas de las superestrellas de Nintendo: “Ocurre todo lo que en el mundo de las carreras no desearías que pasara”.
En otras palabras, mientras estás al volante de los peculiares Karts, “surgen todas las variables y surgen de la forma más disparatada”. No es sólo la opinión de Emilio. Su hija, María de Villota, la primera española en pilotar un fórmula uno y, tal vez, a partir de 2012 también la primera en competir en la categoría reina del automovilismo, quiso dejar claro que la sensación era común en la familia. Durante la presentación explicó que, como en las verdaderas carreras profesionales, el Mario Kart “te impone una concetración”, pero que este es el principio y el final de los puntos en común entre ambas cosas. La realidad es que, “mientras en la carrera la concentración es vital, en el juego puedes estar muy concetrado, pero si te echan un caparazón te vuelven a hacer polvo”.
De eso se trata. Según el responsable de prensa especializada de Nintendo en España, Omar Álvarez, el 32% de los jugadores de videojuegos en el país se han introducido a través de estas alocadas carreras. Dicho con otras cifras, en los últimos seis meses, sólo en nuestro país más de un millón de personas se han puesto nerviosas al escuchar el tercer pitido del semáforo antes de comenzar un circuito en la copa champiñón o cualquiera de sus similares. En todo el mundo, la cantidad se eleva a 27 millones.
El secreto es, precisamente, como explicaba María de Villota, que Mario Kart no exige “tener bastante idea para disponer de un buen coche”. La realidad en el mundo del fontanero italiano y sus amigos es mucho más sencilla: “Puede que gane el mejor y también puede que no”. Una virtud, que en su opinión, sirve además, para enganchar a las mujeres a los mandos, porque si bien “hasta ahora parecía que el hombre ha nacido para ser bueno en los coches”, lo único que necesitan sus ellas para alzarse con el triunfo es que alguien les diga: “Oye puedes ganar”. Y eso, el juego lo hace con creces.
Y puestos a que el el resultado sea impredecible y las carreras “disparatadas”, Nintendo ha decidido dar un paso más en esta nueva entrega para la pequeña de su familia de consolas. A partir de ahora los karts no sólo se desplazarán sobre materiales firmes (ya sea asfalto, tierra, hielo, piedra o esos complicados arcoiris celestiales), sino que tendrán que competir por tierra, mar y aire. Se acabó aquello de caer al agua y esperar impacientes que una grúa rescatara el vehículo empapado. Con una cierta parafernalia que recuerda a chiti-chiti bang-bang, los karts disponen de hélices retráctiles para recorrer tramos submarinos y alas desplegables para planear con libertad cada vez que realicen un salto.
Además, ¿que es eso de llevar sólo un objeto para arrojar a los adversarios? No, eso podía considerarse justo, así que han incorporado un nuevo elemento en las cajas sorpresas: la ruleta del siete, que viene siendo como su nombre indica, un regalazo de siete items que debe hacer recuperar posiciones al más torpe de los jugadores.
Por lo demás, exceptuando algún personaje nuevo, como Metal Mario (de Super Mario 64) o la Abeja Reina (del Galaxy) y la incorporación de un par de objetos como la super hoja que proporciona la cola de tanuki y la flor de fuego, el juego es el de siempre, con 16 circuitos nuevos y la posibilidad de disfrutar otros 16 antiguos. Todo un ejemplo, de esa ley que viene a decir no cambies lo que bien está.
Y como parece que el número siete está de moda, a parte de las ya consabidas partidas on line mediante wi-fi, con un solo cartucho podrán jugar hasta ocho personas a la vez: es decir, toda la parrilla de salida.

















