Recientemente hemos podido conocer que los chicos de Nintendo van a lanzar DSi XL, el cuarto rediseño de su portátil de los huevos de oro, el próximo 5 de marzo.
Dicen que en Japón, todo el mundo tiene más de una Nintendo DS. Que hacen cola para comprar un modelo nuevo mientras juegan con el modelo anterior. Bueno, esta gente también compra bragas usadas en máquinas expendedoras: muy normales no son. Aquí, en España, no es muy normal tener más de una Nintendo DS, a no ser que sea por simple coleccionismo. Hacerse con una máquina nueva le lleva a muchos de los mortales un esfuerzo de ahorro hasta llegar a esos 150 euros que te cascan por una DS Lite. Muy conocida será la escena de llevar un tiempo disfrutándola con (algunos) de sus magníficos juegos, cuando la noticia de un nuevo rediseño nos hace liberar el pequeño demonio que todos llevamos dentro.
¡Pero si me la compré hace un mes, copón!
Y es que esta es la sensación que últimamente les recorre a los nuevos adquisidores de una Nintendo DS. Bien es cierto que al primigenio diseño le hacía muchísima falta un buen lavado de cara. DS Lite fue todo un éxito, con su diseño tipo Mac y su mejora en el tamaño y ergonomía. Pero cuando ya empezamos con un segundo rediseño, la cosa empieza a no tener gracia. Si bien el primer cambio de look de DS pudo tomarse como un salto de la antigua a la nueva forma de Nintendo de concebir sus productos, a partir de ahí mosquea.
¿Seguro que no se le podían haber incluido los añadidos de DSi desde el principio? Sí, es cierto, la camarita, a grandes rasgos, es una chorrada. ¡Pero el servicio DSi Ware mola! Empiezan a aflorar un buen número de títulos más que interesantes para descargar, una opción que le ha sido vetada a los duseños de DS o DSLite desde el principio. ¿Es eso justo? ¿Cuál ha sido nuestro pecado, comprar antes la consola?
Si bien es cierto que los rediseños son algo ya típico en Nintendo, lo de DSi XL roza lo sangrante. Nunca se había estrenado un rediseño en tan poco espacio de tiempo con respecto al anterior. Quien se haya comprando una flamante Nintendo DSi estas navidades, seguramente esté tirándose de los pelos al conocer el anuncio de su misma máquina, pero mejor, pronto en los mercados... y por supuesto, a un precio ligeramente superior.
Muchos rumorean, en el campo de las sobremesas, acerca de una posible Wii HD. Cierto es que no le vendría mal a la blanquita de Nintendo, pero si esto va a conllevar a una borágine de rediseños cuyo único fin es consumir y poner los dientes largos, me atrevo a decir “Virgencita, que la Wii se quede como está”.