¿Por qué no funcionan?
Quiero llamar la atención sobre el hecho de que nunca se consigue una buena adaptación de una película a un videojuego o viceversa.
Desde principios de los 90, muchos han sido los intentos de pasar al celuloide a los héroes de nuestras consolas; por otro lado, a cada superproducción de Hollywood le acompaña una ristra de juegos para cada plataforma ¡En cualquier caso, siempre son un desastre! Juegos o películas de baja calidad que solo intentan vender por la fama que alcanzó la obra en la plataforma anterior.
Es una cosa que nunca llegaré a entender, por ejemplo, ¿por qué, con el dinero que mueve Harry Potter, los juegos son tan pésimos?, ¿por qué Ubisoft tuvo que pedir perdón por el cutrísimo juego que hizo de Avatar? (y eso que nos lo vendieron como un proyecto conjunto con la película). No lo entiendo, y al revés ocurre lo mismo: Desde las antiguas versiones cinematográficas de Mario Bros o Street Figther hasta los últimos estrenos como El príncipe de Persia o Doom, todas son películas espectacularmente malas que solo sirven para dañar la imagen del título que los abandera ¿Es que no piensan en esto las compañías?, ¿no piensan en el daño que se hacen a sí mismas vendiendo productos de tan baja calidad?
Ocurre incluso con Star Wars, una saga que ha hecho fantásticos juegos como KOTOR o El Poder de la Fuerza; sus peores juegos son, irónicamente, los que se basan en sus películas. El Jedi Knight vio la luz aproximadamente al mismo tiempo que el videojuego basado en La Amenaza Fantasma, una horrible abominación que es mejor olvidar.
Lo que más gracia me hace es que estas portabilidades solo fallan aquí, porque en los demás saltos de plataformas tenemos buenos ejemplos a reventar: del cómic al cine (300 o Sin City), de novela al cine (El Padrino, por poner solo un ejemplo), del cómic a los videojuegos (Scott Pilgrim), de videojuego a novela (Halo)... Pero casi siempre que pasamos de videojuego a cine o de cine a videojuego sale un despropósito. Sin duda, si las compañías responsables tuvieran más en cuenta este apartado, se abriría un mundo muy rico para ambas industrias.
Ojo, no digo que todas las portabilidades sean malas, que seguro que me sacáis algún buen ejemplo, como el videojuego de El Padrino. Sin embargo, no me podéis negar que ésta es la tónica reinante. Una verdadera pena donde los más perjudicados, como siempre, somos nosotros.













