3DS y su mágica conectividad
Yo no sé vosotros, pero tengo unas ganas locas de que Nintendo 3DS llegue al mercado. Y no es sólo por el efecto 3D tan de moda actualmente, sino por otras muchas características que la hacen una portátil atrevida y única. Una de ellas es, por supuesto, su singular apuesta por la conectividad total entre consolas.
Sí, es cierto, Nintendo es muy de mostrar maravillas que luego acaban no siendo para tanto (¿Alguien dijo Wii?) pero lo cierto es que la conectividad que prometen con 3DS me tiene altamente ilusionado. Como bien sabréis los que seguís de cerca las características de la próxima portátil de Nintendo, esta contará con la capacidad de enviar y recibir datos al entrar en contacto inalámbrico con otra 3DS estando en modo standby.
Como bien sugiere Nintendo en sus trailers, nuestras 3DS intercambiarán información con otras portátiles que vayan encontrando por la calle para comparar estadísticas, conseguir nuevos Miis y un largo etcétera. Aparte de la esperada chorradilla social azucarada que tengo le gusta hoy en día a los de Kyoto, esta conectividad parece que está siendo explotada en condiciones por las third parties. Así, juegos como Super Street Fighter IV irán buscando camorra por la calle cual quinqui de barrio, comparando la fuerza de ambos jugadores y desarrollando hipotéticas peleas para, al llegar a casa, comprobar regocijado que eres el mejor luchador de todos los frikis con los que te has cruzado. Mola. Mucho.
Aunque seguramente la novedosa conectividad de Nintendo 3DS no llegue a explotarse tanto como debiera, sobre todo fuera de Japón, estoy convencido de que sus posibilidades cambiarán en cierto modo el concepto que hoy tenemos de multijugador. Sólo con pensar lo que pueda dar de sí en géneros como el RPG o el FPS tiemblo de emoción... ¡Que llegue ya la 3DS, maldita sea!













