El Día de los Trífidos
Filosofando y uniendo literatura con el mundillo videojueguil
Estos últimos días estoy leyendo El día de los Trífidos, de John Wyndham, un libro altamente recomendable. Además, tiene ESE poder, que comparten todos los grandes clásicos literarios de la ciencia-ficción (Fundación, Fahrenheit 451, 1984 o Un Mundo Feliz): es capaz de hacer reflexionar al lector sobre la naturaleza humana y su terrible borreguismo. En El día de los Trífidos, Wyndham presenta el retrato de un mundo ciego, literalmente. Unos extraños meteoritos verdes ciegan a la gran mayoria de la humanidad, siendo solo unos pocos los que gozan de vista. Y claro, hay que decidir que hacer con los ciegos ahora que la sociedad se ha desmoronado... ayudarlos a sobrevivir y malvivir vivir siendo sus ojos, o dejarlos morir de hambre y intentar reconstruir la sociedad.
Y la decisión no es facil. De hecho, es una de las preguntas más dificiles a la que un ser humano puede someterse.
Y vosotros, astutos lectores, me preguntareis: "Tio, eres un brasas... ¿Qué tiene que ver esto con los videjuegos?"
1. Todo y nada. Porque El día de los Trífidos pasa por ser el reflejo perfecto del mundo de los videojuegos hoy en día. Las campañas publicitarias suelen hypear, y mucho, la virtudes de un juego. Esto provoca que la mayoría de los consumidores corra ciega tras el último juego 10, ese triple A, ese juego DE-FI-NI-TI-VO. Y pocas veces lo suelen ser. Casi siempre son secuelas de títulos de contrastada comercialidad, y que llenan de calentito dinerito las arcas de las compañias productoras y distribuidoras.
Algo realmente lógico y loable, ya que de algo deben vivir, aunque sea de vender el mismo juego, cada año, una y otra y otra vez. Por otro lado, pequeños estudios independientes y programadores amateur simplemente se encargan de digerir y regurgitar formulas agotadas hace 20 años para un público nostálgico minoritario.
Al final, ambos bandos son iguales, solo que los ciclos de digestión son 20 veces mayores en este último, y por eso se hacen novedosos. Dentro de 4/5 años veremos juegos amateur con gráficos vectoriales y sin texturas... seguro.
2. Nada:
El día de los Trífidos no tiene nada que ver con los videojuegos, solo es una (estupenda) escusa de Jurk para rellenar párrafos.
Elijáis lo que elijáis, si os acercáis a este magnífico libro, veréis que puede ser el survival horror perfecto. y es que no hay nada más terrorifico que el aguijón de un Trífido.





La premisa de la que parte "El día de los trifidos" me parece acongojante. Me lo apunto como una interesante lectura de ciencia-ficción *_*