Project “NATA-L”
¿Es fácil para alguien "de huesos anchos" disfrutar de los videojuegos de hoy en día?
Estoy gordo. No rellenito, recio ni “fuertote”. Gordo. Y es un asco. Lo único positivo que tiene esa situación es que al llegar a casa después de un día de sedentario trabajo, puedo apoyar el mando de mi Xbox en la barriga, adoptar la postura del loto y jugar a mis videojuegos de violencia moviendo solamente y de manera casi imperceptible los dedos pulgar e índice, de tal manera que quien me observara pensaría que estoy en plena meditación. Y es relajante. Es una de las cosas positivas que tiene jugar con la videoconsola, al ahorrarte el trabajo de usar teclas y ratón en los juegos de ordenador –por eso en ordenador solo juego a títulos de estrategia por turnos-. Los divinos avances de la tecnología han permitido llegar a extremos soberbios, como la NDS, con la que puedes jugar ¡en la cama! Y además, escribir en Pocket Invaders.
No obstante, no todos los avances tecnológicos han sido positivos a mi ver. Ya me toco un poco las narices lo de la vibración de los mandos (a veces me despertaba y me asustaba) pero lo de la Wii fue un paso mas allá del mero incordio. Atraído por juegos de extrema violencia como el No more Heroes, me la compre, y no me gustaron en absoluto los controles. Me es complicado usar una mano por mando, y encima resulta que para jugar tenía que mover ambos como si fueran unas maracas delante de la televisión. ¿Dónde queda la clase, el estilo, la pose, cuando si entran en tu habitación y te ven jugar parece que estas espantando moscas? ¡Y lo que cansa!.
Entiendo que haya productos como la Wii-fit para gente que tenga crisis de conciencia, pero al menos pueden elegir comprarla y dejarnos a los demás con nuestros mandos “estáticos”. Por este motivo hice lo que mucha gente con la Wii: meterla en un armario a la espera de tiempos mejores, y por mi afán coleccionista. He seguido con mi vida tranquila, jugando sentado, sin apenas mover los brazos e incluso a veces con una pierna sobre la mesa, hasta que me he enterado del nuevo proyecto de Xbox 360, el "Natal" ese de las narices, donde puedes jugar sin mandos, de tal manera que para pegarle una patada al enemigo tienes que levantarte de la silla y, literalmente, darle una patada al aire. Si antes me parecía horrible que alguien entrara en tu habitación y te viera con el espanta moscas de Wii, el que entre alguien y le des una patada en la cara me parece aún peor.
Una de las cosas buenas que tienen los videojuegos es que en ellos puedes hacer lo que es imposible en la vida real, y entre esas cosas está saltar tapias, ser fuerte y ágil, y te evade. Ciertamente cuando era joven, allá por la Reconquista, me hubiera gustado un control así, pero ahora, si para matar al primer enemigo del primer nivel tengo que estar de pie, fingir que le lanzo un puñetazo, agacharme para esquivar una cuchillada... lo primero es que no paso del primer enemigo, y lo segundo es que sudando, apago la consola y en vez de evadirme, tomo aún más conciencia del mal estado físico en que estoy, lo que deprime bastante. Recuerdo que cuando estaba en forma jugaba al baloncesto y me hice un esguince. Pude jugar con mi consola y me entretuvo bastante. Con el "Natal" ese creo que ahora tendría que jugar cojeando por la habitación.
Una ultima cosa: ¿Todos tenéis en casa, como la gente de los anuncios, un salón por el que corren caballos, una tele panorámica de plasma de 200 pulgadas y un sofá de cinco plazas para los amigos, todo ello a vuestra disposición las 24 horas, con el fin de jugar a la Wii, u os pasa como a mi, que al segundo “wiimotazo” al aire me he cargado el flexo?
Así que en nombre de los gordos, los discapacitados, los vagos, los ancianos y demás ralea, reivindico la coexistencia pacífica de ambos métodos de control, porque los gordos, o bien lo somos por edad y un trabajo sedentario, o bien por ser frikis de la leche, y en ambos casos, ya sea porque trabajamos o porque no se gasta el dinero en salir a la calle, somos los que tenemos la pasta. ¡Ojito, Gates!




