Divagaciones sobre el futuro
Ahora que está comenzando una nueva generación de portátiles, es momento de plantearse cómo será el futuro de este sector.
Nintendo y Sony ven con ojos muy distintos el futuro de las videoconsolas portátiles, lo cual nos da cierto derecho (ya que no existe una visión oficial que seguir) a elucubrar nuestras propias teorías sobre el futuro a medio plazo del sector de los videojuegos.
Por un lado tenemos a Sony, quien apuesta por la integración entre teléfono móvil y consola portátil y ya se arriesga con algún modelo como el Xperia Play para ir allanando camino. Esta fusión, sin embargo, la ven lejana, ya que para finales de año se pondrá a la venta (¡y puede que en Europa!) la NGP, nueva portátil de la compañía.
Nintendo, sin embargo, está posicionada en el otro extremo del cuadrilátero. Según unas declaraciones hechas en marzo a raiz del estreno de la 3DS, declararon que no ven que exista un camino único para los móviles y las consolas portátiles. Son de la opinión de que las consolas siempre podrán ofrecer algo más que los móviles, ya que al no estar hechos para el mismo fin, no pueden centrarse en darle la misma importancia a cada cosa.
En mi humilde opinión, Nintendo se equivoca. Yo creo que todas las consolas (no solo las portátiles), todos los móviles y todos los gadgets que solemos llevar encima (tablets, readers, mp3...) se terminarán uniendo en un mismo concepto de aparato. Es más, incluso tengo pensado cómo debería ser (no la apariencia externa, pero sí a nivel de usabilidad). Atentos porque ahora es cuando me flipo:
Imaginad unas gafas. Dichas gafas, como todas las gafas, las llevamos puestas siempre y, a priori, no se notaría la diferencia entre éstas y el modelo tradicional. Sin embargo, su utilidad no tendría nada que ver con el uso normal de unas gafas. Su cristal, por dentro, sería nuestra pantalla, la cual sería transparente la mayoría del tiempo y en el cual aparecería la información que necesitemos en cada momento. Por ejemplo, podríamos tener siempre cosas como la hora, la temperatura, etc. También podríamos tenerlo configurado para cada vez que viésemos a alguien que conocemos nos saltase un popup con su ficha de Facebook (o la red social que fuese), para así saber cómo se llama (por si no nos acordamos), cuándo es su cumpleaños, etc. Este concepto se llama “memoria aumentada” y se implementaría junto con la “realidad aumentada”, la cual también tendría, por supuesto.
De esta forma, y aprovechando que las pantallas de las lentes mostraría imágenes en 3D, podríamos, por ejemplo, ir a unas ruinas romanas y que nuestras super-gafas-chachis-pirulis nos montrasen cómo eran esos edificios cuando estaban operativos, reconstruyéndolos digitalmente. De la misma forma podríamos “ver” hologramas en las llamadas, que sería virtuales pero no notaríamos la diferencia.
Dicha realidad aumentada también serviría para enlazar lugares con la base de datos de Wikipedia, de manera que si queremos información de lo que miramos podamos tenerla delante nuestra al instante.
SI quisiéramos navegar de una forma más tradicional o redactar un escrito o algo por el estilo, la misma pantalla podría hacer que viésemos delante nuestra un teclado y en él escribir. Éste, igual que todo lo demás, sería detectado gracias a dos cámaras que las gafas tendrían en sus extremos y que captarían la profundidad de campo (el 3D).
Y, por supusto, toda esta tecnología nos permitiría adentrarnos en los videojuegos de una forma inmersiva nunca vista. Por un lado tendríamos juegos mostrados al 100% de la pantalla, de manera que podríamos ver que estamos dentro de un mundo imaginario y nuevo. Por otro, podríamos interactuar con nuestro entorno (al estilo Invisimals, pero mucho más currado).
Estoy deseando que se desarrolle una tecnología así, con tantas posibilidades para tantos campos.
Y tú, ¿cómo ves el futuro de las videoconsolas?














