Nintendo Octopus
¡Evita al pulpo y roba el tesoro! Una premisa más que suficiente para una época en la que la trama del videojuego era algo totalmente innecesario.
Esta pequeña joya retro vio la luz en 1982 gracias a Nintendo, que ya por esa época llevaba 8 añitos dedicándose al mundo del ocio digital y dando de lado su principal fuente de ingresos, la fabricación de naipes.
Nintendo Octopus es, como todas las Game & Watch, una pequeña consola portatil que solo es capaz de reproducir el juego que tiene instalado de fábrica. En este caso, la consola consta de cinco botones y una pantalla de casi tres pulgadas por unas dos pulgadas y media. A ambos lados de ésta se encuentran unos botones rojos, que servirán para mover al personaje a izquierda y derecha, y en la parte superior derecha encontramos otros tres botones blancos: Dos para indicar el nivel de dificultad (A o B, siendo B más difícil que A) y el de apagado de la máquina.
Realmente, la consola nunca se llega a apagar, ya que al dejar de jugar se convierte en un reloj de mesilla de noche con alarma.
El juego en cuestión es bastante simple y adictivo, como suele ocurrir en estos casos. En la parte superios izquierda de la pantalla estamos nosotros: Una barca con tres buzos que bajarán de uno en uno al fondo del mar para llegar a un barco hundido con un tesoro. El problema es que en las inmediaciones ronda un pulpo gigante que nos mata solo con tocarnos; sus tentáculos, además, crecen y decrecen de forma aleatoria. El fin del juego será ver cuánto tesoro somos capaces de llevar a la barca antes de que mueran los tres submarinistas.
Esta fantástica consola de Nintendo es tan codiciada entre los amantes de lo retro que hoy en día se vende de segunda mano a precios que rondan los 70 euros. Pero la moda no acaba ahí, ya que puedes comprarte incluso teléfonos móviles con la forma de esta genial G&W nintendera.











