El sueño húmedo de todo otaku
Si a un friki del manga y el anime le preguntasen cómo sería su juego perfecto, éste sin duda sería muy similar a Jump Ultimate Stars. La flor y nata del cómic japonés se unen en uno de los títulos más importados de la historia de Nintendo DS, y una de las razones por las que los otakus occidentales odiamos a “esos afortunados japos”.
Corría el año 2005 cuando Nintendo lanzó al mercado un título que haría orinarse encima a los otakus de medio mundo: un juego de lucha a lo Smash Bros que reunía por primera vez en la historia a la mayoría de los protagonistas de los mangas de mayor éxito de la publicación nipona Shonen Jump, revista que ha dado a conocer obras como Naruto, One Piece o Dragon Ball. Jump Superstars nacía para hacer feliz al público nipón y desdichado al del resto del mundo, ya que por problemas de derechos el cartucho nunca saldría de la isla del sushi de forma oficial.
Un año después, ante el desproporcionado éxito del título, los chicos de Ganbarion decidieron sacar una segunda parte al mercado, elevando hasta la friolera de 300 el número de personajes y mejorando sustancialmente el acabado general del juego. Jump Ultimate Stars se convertiría en el juego otaku por antonomasia, con una jugabilidad delirante y un nivel de frikismo que haría temblar al mismísimo Sheldon Cooper.
¿Es el reclamo otaku el único aspecto positivo de Jump Ultimate Stars? Ni por asomo. La mecánica jugable de este arcade de peleas es la clave del éxito de Jump Ultimate Stars. Tomando como referencia el genuino estilo de Super Smash Bros, el juego propone enfrentamientos 2D contra múltiples enemigos sacados del universo Shonen Jump en escenarios de varias alturas. En pantalla encontraremos las dos típicas barras, una pomposamente apelada “Espíritu J”, que viene siendo la vida, y otra especial, acumulable hasta cinco niveles, que nos permitirá realizar espectaculares combos sacados de los mangas. Además, encontraremos todo tipo de items y objetos valiosos, que nos permitirán desde realizar ataques especiales hasta ganar dinero con el que conseguir mejoras para nuestros personajes favoritos.
En la pantalla inferior de nuestras DS encontraremos el original sistema de komas, usado también en el primer Jump Superstars. Aunque al principio pueda parecer complejo (sobre todo teniendo en cuenta la barrera del idioma), dicho sistema nos permite organizar y llevar a cabo una estrategia de batalla en tiempo real. Los komas tienen forma de viñetas que muestran imágenes de los distintos personajes, y existen de varios tipos: las de lucha, que son los héroes con los que lucharemos en la pantalla superior; los de apoyo, que reforzarán algunos de nuestros ataques, así como otros que nos darán unas características especiales. Como si de una baraja de cartas se tratase, podremos tener varios juegos de komas disponibles preparados para la batalla, los cuales podremos seleccionar antes de una determinada misión. ¿Que qué son las misiones? Ya va, ya va...
Galaxia Otaku
El principal modo de juego de Jump Ultimate Stars es el denominado Galaxia J, una suerte de modo historia en el que tendremos que superar diversas misiones de lo más variopinto. A través de un buen puñado de galaxias temáticas (One Piece, Dr.Slump, Campeones...) tendremos que superar una serie de retos que van desde vencer a todos los enemigos en pantalla hasta ganar todo el dinero que podamos en una batalla. El número de misiones a nuestra disposición es condenadamente alto, si bien no hace falta superarlos todos para avanzar en la aventura. Eso sí, si lo que queremos es hacernos con todos los personajes secretos y conseguir los mejores ataques para nuestros héroes más vale que te armes de valor y paciencia para superar el modo Galaxia J al 100%.
El resto de modos de juego son de lo más clásico, a excepción del J-Quiz, una especie de trivial del manga que es absolutamente ijugable salvo que el japonés sea tu segundo idioma. De entre todos los demás, sin duda destaca el modo versus online, gracias al cual podremos competir con cuatro amigos tanto si tienen el juego como si no. La única diferencia es que en el modo de un sólo cartucho no podremos seleccionar ni luchadores ni escenarios.
Manga en movimiento
El apartado gráfico de Jump Ultimate Stars es adorablemente retro. Al igual que en la primera entrega de la saga, nos encontraremos con versiones 2D de los protagonistas del universo Shonen Jump, en forma de sprites cuidados hasta el extremo que sin duda harán las delicias de los amantes del pixel art. El acabado visual del título rebosa espíritu manga por todas partes: cuando un deterinado luchador está mal de vida irá desapareciendo su colorido; los propios escenarios de batalla tienen forma de página de manga cuyos bordes podremos destrozar, así como un largo etcétera. Lo mismo ocurre con el apartado sonoro, en el que encontraremos una colección minimal de las sintonías escuchadas en las versiones anime de los mangas.
Obviamente, el mayor problema de Jump Ultimate Stars es el idioma. Un título que requiere un aprendizaje tan arduo como éste se vuelve casi injugable al llegar en perfecto japonés. Si no fuese por las múltiples guías paso a paso que pueblan la Red, los gamers occidentales nos hubieramos perdido una de las mayores joyas jugables del catálogo de DS, un título tan largo, divertido y original que todo el mundo debería adquirir gracias a la importación. ¿Te gustaría ver una pelea entre Arale, Oliver, Vegeta y Bobobo? Pues o vas haciéndote con un Jump Ultimate Stars o lo tienes crudo, chaval...













