La saga Final Fantasy nos tiene acostumbrados a elaborados juegos de rol, pero en esta ocasión estamos ante un título de un género totalmente distinto: el de la lucha. Dicho esto, tampoco hay que pensar en un Soul Calibur o en un Tekken al uso. Aunque los personajes se enfrentan de uno en uno como en cualquier juego de repartir bofetadas, Dissidia cuenta con varias cualidades que le hacen peculiar. Para empezar, los escenarios son muy amplios y los personajes tienen libertad de movimiento total. La cámara puede ajustarse de forma sencilla para que siga al luchador o centrarla sobre el enemigo. Se puede andar por casi todas las superficies y alcanzar todas las plataformas (muchas de ellas destructibles), algo parecido a lo visto en los DBZ Budokai Tenkaichi aparecidos para PS2 y Wii. El sistema de combate alternará dos barras de energía: una de vida y otra de magia, el llamado medido de ?brave?. Cuando esté lleno, podrán ejecutarse espectaculares golpes especiales y movimientos finales que se realizan como quick time events pulsando el botón indicado en cada momento. A lo largo del escenario habrá objetos, armas y pociones que pueden recogerse para aumentar la potencia de nuestro personaje durante la batalla.

Los toques de rol también están presentes a lo largo de la aventura. Después de cada combate se puede mejorar a nuestro luchador con puntos de experiencia. Además, el modo historia no será lineal, sino que existe la posibilidad de escoger entre distintos caminos. A nivel estético el juego apunta alto, gracias a que aprovecha el motor gráfico de Final Fantasy VII Crisis Core. La música, a cargo del popular Takeharu Ishimoto, encandila desde el primer momento con la clásica melodía de los títulos de inicio. El modo multijugador permitirá batallas wireless en un modo versus para retar a jugadores cercanos, pero todavía no hay noticias sobre posibilidades de juego online.
El argumento todavía es una intriga, ya que probarlo en japonés no aclara ni la mitad de nuestras dudas. Lo único que conocemos es la disputa de dos dioses, Cosmos y Chaos por establecer su propio orden en el universo. Para defender la luz o la oscuridad, hasta 22 personajes de distintos capítulos de Final Fantasy (Cloud, Squall, Zidane, Kuja, Tidus, Sephiroth, Cecil o Exdeath entre muchos otros) se batirán en singulares duelos para declinar la balanza a su favor.
Este cambio de registro dentro de la saga Final Fantasy es una apuesta ambiciosa para romper moldes dentro de la portátil de Sony. Está por ver si cumple o no con las expectativas de los seguidores de la serie, pero lo que está claro es que supondrá una bocanada de aire fresco para un catálogo de PSP que últimamente anda bastante escaso de novedades.

