Os voy a ser sincero: no tengo ni idea de por qué me decidí a echarle un vistazo a este Loopop Cube Portable. A primera vista, podría tratarse de la versión digital de los muñequitos de Tarta de Fresa, ya que su estilo no puede ser más reñoño y gaylord en general. Si no me creéis, sólo tenéis que ver las imágenes.

No obstante, me llamó la atención el hecho de que, tras tantísimos kilos de azúcar, aquello parecía un simple y llano puzzle.¡Y vaya puzzle! Como no podía ser de otra manera, una apariencia gráfica infantiloide esconde una mecánica de demencial dificultad. Y es que así son los japoneses...
Siguiendo con la sinceridad de la que he alardeado al principio del artículo, tengo que decir que no he conseguido descifrar cuál es el argumento de Loopop Cube Portable, ya que durante las escenas previas a las partidas podemos ver a tres personajes: Una niña hipervitaminada, un tipo afable fumando en pipa y otro, más afable si cabe, regando con una manguera. Y texto, mucho texto japonés. El caso es que este juego parece llevar un par de título detrás, uno para PSX y otro para DS. No, si será una saga en toda regla al final.

La mecánica de Loopop Cube Portable no podría ser, en un principio, más sencilla. La pequeña rubita se mueve por escenarios 2D plagados de bloques de distintos colores que tenemos que empujar. Al conseguir unir los del mismo tipo, desaparecen, y ganamos cuando dejamos el nivel limpio. Se trata de una especie de mezcla entre el brillante PuyoPuyo y los clásicos juegos de arrastrar cajas, consiguiendo una dinámica de juego en la que la paciencia y en la estrategia priman ante todo.
Nuestra protagonista solo puede saltar y arrastrar hacia adelante las cajas. Para intentar que no caigamos en el astío desde el segundo nivel, los chicos de Dimple Entertainment han incorporado un botón “deshacer”, el cual, tras pulsarlo, nos llevará un movimiento atrás. ¡El CTRL+Z llegó al mundo de los videojuegos!

La parte técnica de Loopop Cube Portable es cuca, quizás demasiado: gráficos 2D tan naifs y coloridos que nos harán vomitar arcoiris. La música acompaña perfectamente a la estética del puzzle, gracias a unas melodías tan felices como los inodoros de Disneyland.
¿Veremos algún día este juego fuera de Japón? Seguramente no, pero es lo que tiene ser un medio outsider. Los aficionados a los puzzles deberían plantearse la importación de este UMD, ya que se trata de una alternativa muy interesante a los juegos tipo Tetris. Eso sí, si la estética del país de la piruleta no te echa para atrás. ¡No os pongáis machotes y dadle una oportunidad, por Tutatis!
Posdata: Si alguien sabe sobre qué leches va este juego, ¡No dude en comunicarlo en el foro!
