Tortazos pixelados y subautopistas siderales
Ubisoft nos sorprende con un elaborado beat em up que cuenta como principal atractivo con los diseños de Paul Robertson
Si eres friki con mayúsculas, es difícil que a estas alturas no conozcas las aventuras de Scott Pilgrim. Se trata de un cómic indie creado por Bryan Lee O’Malley, un dibujante canadiense que se ha visto catapultado al éxito con esta obra.
El ascenso de Scott Pilgrim ha sido bastante meteórico. El primer volumen salió a la venta en 2005 y este verano se estrena su película, semanas después de la salida del sexto y último tomo de la serie. Este cómic narra las aventuras de Scott, un chico de 23 años bastante vago y despistado que se enfrenta a los cambios propios del paso de la juventud a la madurez con una historia de amor como telón de fondo. Sin embargo no esperéis una trama costumbrista y aburrida, ya que en su vida se mezclan la fantasía y la realidad de forma muy natural. Las referencias al mundo de los videojuegos y de la cultura pop son una constante en cada una de las páginas, algo que al parecer ha sabido plasmar bastante bien la película, como podemos observar en cualquiera de sus trailers.
La película promete ser fiel al comic gracias a que han tomado como script los propios comics. Ahora no esperamos menos del videojuego, que sin duda ha sabido adaptarse a su medio para ir más allá de la película y del cómic. Hasta hace poco pensaba que sólo estaría disponible en descarga digital para Xbox 360 y Playstation 3, pero por fortuna los cielos escucharon mis súplicas y también nos llegará una versión para PSP a través de PSNetwork y que podremos analizar en Pocket Invaders.
Son varios los motivos por los que creemos que el videojuego de Scott Pilgrim contra El Mundo puede llegar a ser muy grande. Para empezar, no se han limitado a adaptar la película de forma interactiva, sino que han sabido recoger la esencia original del cómic para transformarlo en un beat em up de scroll lateral (sin duda el género que más se adecua a la acción de Scott Pilgrim).
Todo el juego en sí es un homenaje a los títulos de la época dorada de los 16 bits: los objetos del escenario son destructibles y pueden ser usados como armas (bates, taburetes, cubos de basura...) al más puro estilo Streets of Rage, los enemigos abundan y al ser eliminados dejan caer monedas, y además todo luce deliciosamente pixelado gracias al saber hacer del artista del píxel Paul Robertson, del cual ya os hemos hablado antes en alguna ocasión. Si aún os quedan dudas sobre las virtudes estéticas de este juego, mirad el trailer mostrado en el último E3:
En el cómic Scott Pilgrim tiene que enfrentarse a los siete malvados ex novios de Ramona Flowers para poder salir con ella. Este planteamiento, que es totalmente propio de los videojuegos, sirve a los diseñadores de Ubisoft para estructurar los niveles en base a jefazos finales y enemigos temáticos para cada zona. Otra de las características más divertidas del juego es que permite un modo cooperativo de hasta 4 personas utilizando a los personajes principales: Scott Pilgrim, Kim Pine, Stephen Stills (los miembros de la banda Sex Bobomb) y Ramona Flowers, la misteriosa mensajera ninja americana que se convertirá en la pareja de Scott cuando hayan derrotado a todos sus ex.
Estamos contentos de que Scott Pilgrim contra El Mundo: El videojuego se haya desarrollado de una forma tan alternativa como el cómic, optando por un lenguaje propio adaptado al medio en el que se va a mover. Al margen de ser fan de las aventuras de Scott, creo que este título cuenta con las bazas suficientes como para ser uno de los grandes de PSP de este año. El hecho de que su distribución sea digital seguramente nos permita disfrutar de él a un precio bastante razonable, pero la verdad es que los seguidores del fenómeno agradeceríamos la posibilidad de tenerlo en formato físico aunque hubiera que pagar un poco más.















