Frontera peligrosa
MRPG para cerrar el ciclo de vida de PSP
¿Os imagináis qué bonito sería un mundo sin fronteras? Todo el mundo podría vivir en paz y harmonía, tal y como describió John Lenon en su utópica canción Imagine. En los videojuegos, donde abundan las guerras imaginarias y las grandes batallas entre reinos fantásticos, las fronteras son un elemento muy importante en el desarrollo de las tramas (con los generales en sus puestos de campaña, discurriendo delante de grandes mapas en los que se mueven pequeñas fichas que representan a ejércitos).
Frontier Gate nos habla de una gran frontera, pero esta vez no es para contarnos una guerra entre reinos, sino para narrarnos una amenaza salvaje. El jugador toma el papel de un colono en tierras desconocidas que, como no podía ser de otra forma, están infestadas de monstruos de lo más variopinto.
A primera vista, Frontier Gate puede parecer una copia de Monster Hunter. Desde luego parte de un principio muy parecido, pero sería injusto tachar a la obra de Konami de plagio. Para empezar, la jugabilidad es totalmente distinta ya que se basa en un sistema de turnos en el cual aliados y enemigos cuentan con una serie de puntos de acción para realizar ataques, defensas y acciones especiales. Aunque también es posible encontrar similitudes en el diseño de armas y personajes (pardiez, es un mundo fantástico medieval visto con estilo japonés, es imposible que no haya similitudes), los monstruos tienen su propia identidad, son algo más “mitológicos” y fantásticos que los grandes saurios de Monster Hunter que destilan una apariencia muy animal y terrenal. Además, en el universo de Frontier Gate hay magia y el argumento de la historia tiene más peso que en la saga de Capcom.
Insectos gigantes, dinosaurios, peces flotantes, dragones... El bestiario de Frontier Gate es surtido y sorpredente donde los haya. Ahora la pregunta es: ¿estaré el sistema de ataque por turnos, vetusto y entrañable donde los haya, a la altura? La tónica actual es la de aplicar a todos los juegos la acción en tiempo real, frenética y adictiva al principio, pero poco profunda a la larga. La mecánica del combate por turnos, una de las herencias clásicas de los JRPG emblemáticos, puede alcanzar ricos matices jugables si se ejecuta bien, sobre todo incluyendo el componente multijugador que añade el factor estratégico de pensar en las acciones que va a realizar nuestro compañero de fatigas.
A lo largo del modo para un jugador contaremos siempre con la ayuda de un compañero. Las elecciones hechas en el modo historia harán que nuestro acompañante cambie. En las escenas de vídeo será nuestro camarada el que vaya narrando los acontecimientos ya que como suele ser habitual en estos juegos rol, el héroe fabricado a medida permanecerá más callado que una tumba.
El modo multijugador permitirá grupos de hasta 6 exploradores, superando la media habitual de 4 jugadores en todos los juegos multijugador de PSP. A pesar de todo, ¿estará Frontier Gate a la altura de sus competidores? Es más, ¿será capaz de ofrecer algo nuevo? Desde luego, es distinto. Phantasy Star Online sentó las bases de un género. Monster Hunter supo redefinir estas bases y adaptar las aventuras al formato de cuatro jugadores a la caza de mostrencos que no caben en la pantalla. God Eater fue un soplo de aire en cuanto a estética y con mecánicas más directas y ágiles que las de sus competidores. Lord of Arcana quiso ofrecer su visión más rolera y fantástica de la aventura de Monster Hunter, pero falló a la hora de mostrar la verdadera epicidad que su trasfondo histórico (apenas mostrado durante el juego) merecía.
El hecho de que Frontier Gate cuente con un buen repertorio de personajes secundarios para narrar una historia asegura por lo menos un argumento algo más sólido que el de sus competidores. En Japón este título verá la luz el 22 de diciembre en Japón y tendrá el honor de ser uno de los que cierren el ciclo vital de PS Vita. A pesar del mimo con el que se ha tratado este juego en el país del Sol naciente, tenemos serias dudas de que llegue tal cual a occidente. En un futuro quizá nos llegue aunque sea en formato de descarga digital, así que si os interesa, no le perdáis la pista.


















