Alguien dijo alguna vez que la poesía es aquello que no puedes describir cuando has terminado de describir la poesía. Goichi Suda (Suda51), el creador de esta obra, demuestra que a los videojuegos puede ocurrirle lo mismo.
Flower, Sun and Rain en este remake desde PS2 para DS, atendiendo a los criterios de puntuación que tenemos en esta revista, y probablemente a los de cualquier otra, sería calificado como un título bastante peor que mediocre. Y no lo decimos nosotros, lo dice el propio Suda a través de uno de los personajes de la historia: "¿no te has dado cuenta de que las canciones son malas copias de canciones famosas? ¿qué los gráficos en 3D no se parecen en nada a los dibujos que aparecen en 2D?
Y lleva razón, porque el juego tiene unos gráficos que dejan mucho que desear, una sistema de resolver puzzles repetitivo y unas canciones que se vuelven irritantes a pesar de que son versiones de temas muy conocidos. Pero lo curioso, es que, en honor a la verdad, sólo puedo decir que este es un buen juego, uno de los mejores que han salido para la consola de doble pantalla.
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El todo no es la suma de las partes. Al analizar cada una de sus partes por separado, nada está bien, ni siquiera la historia. Si juntáramos a los guionistas de Perdidos con los de Atrapado en el tiempo (aquella película en la que Bill Murray celebra infinitas veces el día de la marmota) y después pidiéramos a David Lynch ( el director de Cabeza borradora, Terciopelo azul y Twin Peaks) que llevase la historia resultante al cine, podríamos hacernos una idea aproximada de cómo es este juego. Aunque francamente, no creo que nada pueda compararse a semejante cantidad de surrealismo.
El argumento comienza cuando Mondo, el protagonista, un buscador profesional, llega a la isla de Loss Pass para evitar un ataque terrorista. Mondo se aloja en el hotel Flower, sun and rain, donde lo mismo aparecen fantasmas que estrellas de la lucha libre. En teoría solo estará allí las horas necesarias para evitar el ataque, pero el tiempo en la isla es cíclico de modo que cada día se repite una y otra vez y, una y otra vez, el atentado terrorista sucede debido a que el protagonista se entretiene ayudando a todo aquel que se encuentra por el camino. Al fin y a al cabo es su oficio, buscador profesional. Si a esto le añadimos que mientras él duerme una adorable niña pasea por el hotel con un cocodrilo rosa aficionado a devorar las personas, tendremos un buen resumen del sin sentido que plantea la historia al comienzo.
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El aspecto gráfico deja mucho que desear. Los escenarios, aunque coloridos, pueden parecer pobres y al definición de los personajes es casi inexistente. Pero francamente, pocos juegos hay en Nintendo Ds que puedan mover escenarios 3D de tanto tamaño como los de este título. Tal y como dice el personaje hereje, la jugabilidad se reduce a buscar en una guía que Mondo lleva desde el principio de la historia los códigos numéricos que deberemos introducir en un ordenador para resolver los puzzles. Esto que puede parecer fácil en las primeras horas se vuelve bastante complicado cuando el argumento alcanza su ecuador.
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Verdaderos jugadores. Todo, por separado está mal, y sin embargo, el juego es bueno, ¿cómo puede ser? Es fácil, gracias al misterio por el misterio que sostiene la intriga, a la capacidad para sorprendernos continuamente y a la facilidad de Suda51 para reírse de sí mismo y parodiar el desarrollo de los videojuegos de un modo divertido, socarrón y plagado de humor negro.
El mayor enigma de toda la historia es descubrir si somos tan estúpidos como los demás personajes consideran al protagonista y jugamos por el mero hecho de jugar. Porque igual que Mondo es buscador de objetos, nosotros somos jugadores y lo demás importa bien poco.
Es triste comprobar, como esta obra de GrassHopper, ingeniada por Suda 51 (The silver case, Killer 7 y No more Heroes, entre otras muchos juegos disparatados), ha pasado casi desapercibida entre crítico y jugadores.
De todos modos, creo que hubo a alguien a quien si le gustó el juego cuando salió en Play Station 2: J.J. Abrahms (el creador de Lost). Jugad, ved la serie de televisión Perdidos y entenderéis por qué.
Son pobres y borrosos, pero no debe ser fácil mover escenarios 3D en DS.
Todas las soluciones las tienes desde el principio, y aún así no resulta fácil según avanza el juego.
Un remake perfecto desde Play Station 2 a la pequeña de DS y eso no es nada sencillo.
Versiones de canciones conocidas y voces robóticas extrañas.. no sé cómo evaluar esto.
No estoy seguro, en la isla de LossPass no transcurre el tiempo. ¿cuánto llevo jugando?
