El último trabajo de Kojima Productions se ha llevado a cabo en la consola más pequeña de Sony, lo cual no es ningún impedimento para considerarlo un título enorme, lleno de posibilidades y capaz de cumplir sobradamente con todas las expectativas puestas en él. Peace Walker hace honores a la saga Metal Gear Solid completando magistralmente un capítulo desconocido de su historia con un juego largo, profundo y sorprendente en cada nuevo paso.
Un argumento de película
Es difícil contar algo de la historia de Metal Gear Solid Peace Walker sin desvelar ningún punto importante de la trama. Como bien ha ocurrido con otras entregas, en esta ocasión la realidad y la ficción se vuelven a fusionar teniendo como telón de fondo la Guerra Fría.
_435x326.jpg)
La narración de la historia dentro de cada misión suele hacerse con el propio motor del juego, pero entre un capítulo y otro las escenas están diseñadas a modo de cómic que en sus momentos de acción llega a ser interactivo (mediante pequeños quick time events).
_435x326.jpg)
La trama en su conjunto pretende transmitir una reflexión sobre la agresividad del ser humano teniendo en cuenta la guerra como su estado natural y la paz como algo artificial. También teoriza sobre un debate moral tan antiguo como la civilización: ¿son necesarios algunos conflictos violentos para conseguir instaurar ese estado ideal de paz?
Un mundo de posibilidades
Para empezar debemos reconocer que la disposición de los botones en PSP no es ninguna maravilla, y que por lo tanto los juegos con un control complejo suelen sufrir problemas de jugabilidad. Metal Gear Solid Peace Walker es sin duda un título con un control complicado, ya que nos obliga a entrar y salir de distintos menús para manejar muchas armas y objetos que hay que utilizar con agilidad. De entrada el juego permite configurar el control de Snake de distintas formas según nuestra preferencia a la hora de jugar. El modo acción coloca el movimiento de la cámara en la cruceta digital y deja el resto de botones para distintas acciones, el modo cazador es parecido pero con cambios en el apuntado y en la selección de arma. El control tipo disparos acerca la jugabilidad más al shooter permitiendo manejar la cámara con los botones equis, cuadrado, círculo y triángulo. A mi modo de ver, el control para los disparos debería invertir el movimiento hacia los botones y dejar la cámara al pad analógico, ya que permite más precisión a la hora de trazar desplazamientos diagonales. El resto de comandos resultan bastante asequibles y permiten cambiar rápidamente entre armas primarias y secundarias.

Para facilitar las cosas a aquellos que se les atraganten los disparos, el juego permite pasar mediante el botón select del apuntado automático al apuntado manual. El apuntado automático es infalible a distancias medias, pero dirige el fuego al centro del cuerpo donde no causa tanto daño. El apuntado manual cuenta con una pequeña ayuda, ya que cuando pasemos el visor cerca de algún punto vital se centrará automáticamente.


De hecho la opción de matar o no a los enemigos siempre está ahí. A parte de las armas de fuego, contamos con un arsenal de objetos que pueden aturdir a los soldados sin matarlos, como la pistola de dardos tranquilizantes o el arma de descargas eléctricas. Además, Snake se maneja muy bien en la lucha cuerpo a cuerpo. Podemos agarrar a un enemigo para estrangularlo o lanzarlo contra el suelo, pero si nos rodean varios soldados también podemos encadenar combos muy sencillos (pulsando R en el momento adecuado) para neutralizarlos a todos sin tener que pegar ni un solo tiro. Una vez más, la experiencia de juego es profunda y variada. Como de costumbre, el objetivo es cumplir la misión sin ser descubierto, pero si alguien da la voz de alarma todos los soldados se pondrán a buscarnos, la señar de alerta interferirá en el radar y tendremos que ocultarnos durante un tiempo prudencial hasta que todo vuelva a la calma.
_435x326.jpg)
La jugabilidad de Metal Gear Solid siempre ha estado a caballo entre la simulación y el arcade más puro. Por un lado contamos con interesantes técnicas de infiltración y armamento muy sofisticado que existe en la realidad, y por otro tenemos gadgets imposibles y unos enemigos con una inteligencia artificial y una percepción sensorial bastante limitadas.
_435x326.jpg)
Es posible superar cada misión utilizando el sigilo absoluto, arrasando con todo o combinando un poco de cada cosa a gusto del consumidor. Esto otorga mucha rejugabilidad a cada una de las misiones, ya que además de batir marcas (tiempo y eficacia a la hora de cumplir los objetivos) permite volver a un mismo lugar para probar con otro tipo de acción, lo cual nos puede dar puntos de heroísmo (por no asesinar a nadie) o de soldado sin escrúpulos.
_435x326.jpg)
Cuando hemos dejado inconsciente a algún enemigo, podemos utilizar un curioso gadget para evacuar su cuerpo inerte y que no sea descubierto por sus otros compañeros. Se trata del sistema de evacuación Fulton, y es una especie de globo sonda que una vez atado al cuerpo del objetivo lo eleva a una velocidad asombrosa para que un helicóptero pueda recogerlo. Los soldados enemigos capturados de esta forma pueden pasar a formar parte de nuestras filas tras un pequeño tiempo de adaptación.
Militaires Sans Frontiers
_435x326.jpg)
_435x326.jpg)
La profundidad de esta gestión es compleja, ya que los parámetros de las unidades son muchos: uno de los más curiosos es su capacidad para cocinar, lo cual repercute en que todo el grupo pueda comer bien y acaben siendo más felices y, por tanto, más eficaces. Pero si te aburre la gestión, no te preocupes. El juego puede hacer todo esto automáticamente por ti, buscando las estadísticas más adecuadas para el desarrollo de la partida.
Si pensabas que Mother Base es suficiente entretenimiento extra, espera a ver cómo va prosperando la organización Outer Heaven y cómo puedes comenzar a diseñar tu propio tanque Metal Gear con las piezas que va desarrollando tu equipo de I+D...
Bienvenidos a Parque Jurásico… Oh, wait!
Una de las grandes sorpresas que Kojima tenía preparadas en el desarrollo de este Metal Gear Solid Peace Walker fue era la inclusión de los bicharracos de Monster Hunter. En este inesperado cameo, en vez de cazar a estos grandes saurios con espadas y ballestas lo haremos a base de plomo y misiles. Este modo de juego estará disponible a partir de una misión secundaria en la cual nos encontraremos con un Felyne (uno de esos gatitos parlanchines de Monster Hunter) el cual nos encomienda la misión de cazar a estas bestia.
_435x326.jpg)
Estos combates, especialmente pensados para el multijugador, se desarrollan en explanadas selváticas donde Snake y su equipo se enfrentan a un enorme jefe final (Rathalos, Tigrex o Velociprey entre otros) mientras un montón de pequeños raptores azules nos hacen la vida imposible. El camarada Felyne hará uso de su sorprende habilidad como excavador para ocultarse bajo tierra durante los enfrentamientos. Cuando nos quedemos sin munición, él saldrá de su refugio para suministrarnos los cargadores necesarios. Los seguidores de Monster Hunter encontrarán en estas misiones un nuevo enfoque a la forma de jugar a la que están habituados, y los que no lo hayan jugado están ante una buena oportunidad para probar algo nuevo y original.
Mejor en compañía
El modo para un jugador es lo suficientemente largo y profundo como para justificar su compra (aproximadamente unas 20 horas sin contar con las misiones y gestiones secundarias) pero si cuentas con unos amigos para echar unas partidas, descubrirás un juego prácticamente infinito. Amén de los típicos modos de enfrentamiento competitivo (capturar la bandera, deahtmatch, etc.) Peace Walker destaca por su brillante modo cooperativo. La mayoría de las misiones aceptan que se unan hasta 3 colegas más para derrotar a los enemigos, algo que sin duda será de gran utilidad en los duros enfrentamientos contra los jefes finales como los tanques o los prototipos de Metal Gear.
_435x326.jpg)
Existen muchas formas de interacción con los compañeros en las misiones multijugador. Por ejemplo, cuando dos jugadores estén agachados y tengan que desplazarse juntos y en sigilo, con sólo pulsar un botón un jugador puede colocar la mano sobre el otro y dejarle el control del movimiento a los dos. Las cajas de cartón como Love Pack también tienen espacio para dos personas, y existen algunos elementos del entorno que un jugador puede activar mientras el otro escapa. Recordando a lo visto en juegos de acción como Gears of War, cuando un compañero cae herido de gravedad se le puede reanimar haciéndole un masaje cardiaco que funciona como un pequeño quick time event.
_435x326.jpg)
¿Es Metal Gear Solid Peace Walker el mejor juego de la saga? Seguramente no porque la sombra que proyecta la leyenda del primer MGS aparecido en PSX es muy grande, pero no nos cabe duda de que ésta, su precuela directa, se ha convertido automáticamente en uno de los más grandes títulos de la serie. Tiene todo lo bueno que se le puede pedir a un MGS y además incluye un sinfín de modos de juego que si quieres los tomas y si no los dejas. Una adquisición más que recomendable para tu colección e imprescindible para los seguidores de la obra de Kojima.
Texturas sólidas y modelados bien definidos tanto en los personajes como en cada pequeño elemento del escenario. Abundan los tramos cortos y las continuas cargas, pero gracias a la posibilidad de instalar datos del UMD a la tarjeta los tiempos de espera se hacen cortos.
Teniendo en cuenta lo incómoda que es PSP para introducir un control complejo, la papeleta se ha resuelto bastante bien. Esto no quita que en los momentos de mucha acción todo se vuelva un poco confuso, además de que se echa en falta una mayor alternativa a la hora de controlar el movimiento y los disparos (en PSP soy partidario de que el movimiento se haga con los botones y la cámara se controle con el analógico, pero bueno).
El mayor pero del juego, que sin llegar a suspender aprueba justito. MGS PW no está perfectamente optimizado para portátil simplemente porque los puntos de guardado están lejos (después de cada fase) y porque morir en cualquier punto de la misión supone el reinicio de la misma, sin checkpoints.
La música raya el nivel habitual de perfección y está en harmonía con el juego, siendo reconocibles todos y cada uno de los pequeños sonidos y melodías que hicieron célebre a la saga mediante Metal Gear Solid de PSX. El doblaje en inglés es tan bueno que se agradece que ni siquiera hayan intentado doblarlo al castellano. Con los subtítulos en español va sobrado.
La historia de por sí ofrece aproximadamente 20 horas de juego, pero todos los niveles son muy rejugables para batir tiempos y marcas. El multijugador bien merece volver a pasarse el juego entero, y además cuentas con misiones de lo más variadas como las cacerías a lo Monster Hunter, la gestión económica de Mother Base y posteriormente de Another Heaven. Difícil de superar.


