Más de un año ha pasado desde que el último Castlevania para la Doble Pantalla de Nintendo llegara a nuestras tiendas. Pese a que el juego cosechara buenas opiniones en general, sí se le acusó de una notable falta de dificultad con respecto a anteriores entregas, además de una corta duración. Con Order Of Ecclesia, Konami pretende satisfacer a los jugadores, remodelando su saga en prácticamente todos los aspectos.
Girl Power
La historia de este nuevo Castlevania se centra en Shanoa, una atractiva mujer que pertenece a la Orden de Ecclesia, una de las muchas congregaciones formadas, tras la desaparición de la familia Morris, para intentar acabar con la tiranía del principal antagonista de la saga: Drácula.

Para luchar contra esta temible fuerza, dicha Orden cuenta con los Glyphs, una especie de armas mágicas generadas a partir de Dominus, que en cristiano viene siendo el poder de Drácula antes de ser asimilado del todo (si quieren saber más sobre leyendas vampíricas de Europa del Este... ¡Tienen un serio problema!). Barlowe, mandamás de dicha Orden otorga este magnífico poder a Shanoa, lo cual no hace mucha gracia a Albus, otro miembro de la Orden de Ecclesia que ansía el Dominus. Cegado por los celos, la oveja negra de la Orden roba los Glyphs y huye con ellos. ¿A que no sabéis a quien le toca ir tras él?
Vuelta a los orígenes
Lo primero que salta la vista al comenzar a jugar a este nuevo Castlevania: Order of Ecclesia es el notable cambio gráfico que se ha llevado a cabo. El nuevo diseño que se ha llevado a cabo adoptando una estética de anime, más serio y oscuro que sus antecesores, es mucho más apropiada para el argumento. El arte derrochado en todos y cada uno de los personajes y escenarios es magnífico, de una belleza que nos hace recordar la época dorada del Pixel Art. Los sprites se mueven con una fluidez sorprendente incluso en los enfrentamientos contra titánicos enemigos finales, luciendo estupendamente en la pantalla de Nintendo DS.

El apartado sonoro de Order of Ecclesia es, al igual que en el resto de la saga, sobresaliente, con una banda sonora que contribuye a crear una atmósfera de terror con sabor a juego de la vieja escuela. Order Of Ecclesia rompe con la tendencia de juego vista en anteriores entregas de la saga, volviendo a lo visto en el sobresaliente Simphony Of The Night. Así, pese a que en los primeros niveles pueda parecer lo contrario, Shanoa dispondrá de una gran libertad de decisión
En cuanto al sistema de armas, éste ha sido totalmente renovado, alejándose del estilo clásico de los beat em up y a lo anteriormente visto en Portrait Of Ruin. A lo largo de nuestra aventura iremos recogiendo los Glyphs, proporcionado por los cofres y al aniquilar a ciertos enemigos. Para subir el nivel de éstos lo único que podemos hacer es encontrar estas armas con un mayor Nivel. La variedad de éstas, por cierto, no es demasiado amplia, aunque más tarde hay que sumarle ataques mágicos e invocaciones. Dichos Glyphs pueden realizar ataques de gran poder, pero consumen una determinada cantidad de magia. Esto añade un atractivo componente estratégico en los enfrentamientos, ya que dependiendo del Glyph que usemos consumiremos más o menos magia.

En este capítulo de Castlevania, Konami ha obviado por completo la pantalla táctil. Esto, lejos de ser negativo, es en mi modesta opinión un punto positivo, ya que las compañías deberían darse cuenta que dicha función de la consola no debe de emplearse por obligación (ni por marketing) sino por plantear verdaderas novedades de jugabilidad? las cuales, una saga como Castlevania no necesita.
Dificultad de vieja escuela
Castlevania no está hecho para cualquier jugador. La IA de los enemigos (tanto normales como finales) es lo suficientemente alta como para hacer sudar al jugador más experimentado. Ya durante los primeros niveles, hordas de todo tipo de monstruos nos atacarán sin piedad, haciéndonos usar nuestros Glyphs más poderosos en todo momento.

No obstante, todos aquellos neófitos del Castlevania que estén provistos de una considerable paciencia deben hacerse con Order Of Ecclesia, ya que sin duda alguna quedarán atrapados por una historia magnífica llevada a cabo con una factura técnica sobresaliente que demuestra, una vez más que, no es necesario modernos motores gráficos para crear un gran juego. A los fans más acérrimos de la saga más vampírica de Konami poco se les puede decir después de lo contado, aparte de que Castlevania ha vuelto a sus mejores momentos en un cartucho que, salvo sorpresas, viene con ganas de convertirse en uno de los incondicionales de Nintendo DS.
Una auténtica obra de arte pixelada. Castlevania OOE le da un gran zas! en toda la boca a aquellos que se aferran desesperadamente a las 3D.
OOE es duro como él solo. Esto encantará a los fans de la saga, pero quizás descuida a los nuevos e incautos jugadores. No obstante, es de agradecer un poco de dureza en DS.
El sistema de guardado es eficaz y rápido, y las partidas no se hacen demasiado largas.
Melodías con sabor a caballo entre lo emo y lo viejuno... en otras palabras: genial.
La duración de este juego es directamente proporcional a la destreza con tu DS. A más de uno le durará para siempre...



IGN |
90 | Ir al análisis |
Vandal |
90 | Ir al análisis |
Games Radar |
90 | Ir al análisis |