Hay que reconocerlo: últimamente el catálogo de PSP no deja de sorprender a los redactores de Pocket Invaders con apuestas arriesgadas y géneros minoritarios, algo que, por desgracia, casi parece haberse perdido en el caso de Nintendo DS. Hace tan sólo unos días ensalzábamos las virtudes del complejo y barroco Echoshift, más tarde nos vimos gratamente sorprendidos por la estrategia zampabollos de Fat Princess, y ahora nos encontramos maravillados ante la belleza, tanto visual como jugable, de Patchwork Heroes.
Rescatando mecánicas jugables del año de la polca que recuerdan a viejas glorias arcade como el cochinete Gals Panic, Patchwork Heroes es todo un ejemplo de como lavar la cara a un tipo de juego sobado con los años y reciclarlo en algo totalmente nuevo.
En un mundo que bien podría haber sido dibujado por Gustav Klimt tras una borrachera, nuestro héroe tendrá que defender su ciudad de la invasión de grandes bombarderos.

Evidentemente, esto no podía ser llegar y serrar. A lo largo de la cubierta nos enfrentaremos a todo tipo de robots que defenderán a muerte la aeronave, tales como arañas mecánicas (¿Alguien dijo homenaje?), máquinas que arreglan nuestros cortes o lanzamisiles teledirigidos. Por si esto fuera poco, en la propia cubierta encontraremos a diversos compañeros a los que tendremos que salvar. Con su ayuda podremos sembrar la destrucción con mayor efectividad, ya que se inmolarán por nosotros a modo de bomba. Además de nuestros compañeros, el héroe del serrucho cuenta con un medidor de mojo (sí, mojo, ESA palabra) que una vez lleno nos permitirá cortar zonas más duras y a mayor velocidad.

Con todo esto, Patchwork Heroes nos ofrece una mezcla a caballo entre la estrategia y el puzzle, donde nuestros reflejos y materia gris tendrán que darse de la mano para hacerse con la victoria. Y es que no penséis que el juego es sencillo: cada nave es mayor que la anterior, y os aseguramos que ya durante las primeras misiones este redactor ha sudado tinta china para salir victorioso.
El apartado técnico de Patchwork Heroes es sobresaliente en todos los aspectos. La parte gráfica del juego llama la atención desde la primera vez que la ves, dando la impresión de estar hecha a base de recortes de papel de colores pastel. El equipo de C.A.M.P. No ha llevado a cabo un gran despligue gráfico, ya que el juego no lo necesita, pero ni mucho menos han optado por la vía fácil. Darle tanta personalidad a unos gráficos 2D sencillitos aumentan, y mucho, la calidad global del juego.

Lo mismo ocurre con la ambientación sonora. Por un lado están las melodías, que parecen haber sido sacadas de las películas de Emir Kusturica, aportando dinamismo y buen rollo en general. Por otro, las divertidísimas voces de los personajes, que parecen hablar en el mismo e irreconocible idioma que los animalitos de Animal Crossing. Soy consciente de que a muchos os molestan estas vocecillas, pero a mi me hacen gracia, y como la nota la voy a poner yo...

En cuestiones de portabilidad, Patchwork Heroes cumple perfectamente. Las partidas son muy rápida, pudiendo completar un nivel en menos de tres minutos. Después de cada misión el juego guarda solito, por lo que no hay ningún problema para ponernos a destruir naves enemigas en cualquier sitio.
Buenos tiempos para los géneros de puzzle y habilidad en PSP. Patchwork Heroes es muy divertido y muy barato, accesible a todas las edades, frenético y muy, muy adictivo. Si no es todo esto lo que buscas en un juego, ¿Qué más quieres? Muy, muy recomendable.
Simples y bellísimos. Una dirección artística que supone una sacudida visual a nuestras retinas, cansadas de estéticas seriotas y tonos grisáceos. ¡Viva la originalidad!
Terriblemente adictivo y difícil en su justa medida. La mecánica retro atraerá a los viejales del mundillo y a los neófitos de este tipo de puzzles. Además, casa perfectamente con los controles de PSP, algo que no es para nada sencillo.
Partidas rápidas, frenéticas y con autoguardado. Aunque la música es demencialmente buena, puedes jugar sin sonido. Un título de llevar y jugar, vaya.
Cuando escuchas los primeros segundos de la banda sonora de Patchwork Heroes, da la sensación de estar viendo una película de Emir Kusturica. Melodías alegres y con predominio de los instrumentos de viento, que llegarás a odiar o amar, dependiendo de tus gustos. A nosotros nos encanta, y por lo menos es arriesgada. Las nasales e incomprensibles voces de los personajes, impagables.
No es que sea demasiado rejugable, pero la considerable cantidad de misiones y los tres modos de dificultad garantizan muchas horas de juego.

