Zombies. Tratados de mejor o peor manera, son, junto a los ninjas y los dinosaurios, unos de los iconos más importantes de la cultura pop. Como las modas son cíclicas (el bigote es la nueva barba) el cine Z maquillado de Tarantino y Rodríguez volvió a revitalizar las historias plagadas de no-muertos, vistas, de unas vez por todas, desde el cachondeo y la sátira.
Como suele pasar, la moda del cine pasa a los videojuegos, y ahora son muchos los títulos en los que tendremos que enfrentarnos a hordas de sin-cerebros, en ocasiones de forma más "terrorífica", en otras con más desenfado. Como bien podréis observar por las imágenes, Age of Zombies pertenece a este último grupo.

Serie Z videojueguil
Todavía no estamos seguro de qué es más loco en este Mini para PSP, si la historia, los personajes o la apariencia gráfica. En Age of Zombies encarnamos a Barry Steakfries, el clásico tipo duro que, cigarrillo en boca (como está mandado) llega dispuesto a aniquilar a tantos zombies como se le pongan por delante. La personalidad del protagonista es propia del género Z, lanzando chascarrillos y coñas a diestro y siniestro mientras los no muertos vuelven a morir a su paso.
Steakfires se ve envuelto en esta bizarra aventura cuando el malvado Dr.Brains (¡menudo nombre!) decide destruir a la humanidad enviando hordas de zombies a través del tiempo mediante portales dimensionales. Sí, no hace falta que vuelvas a leerlo, ESTO ESTÁ PASANDO. Como no podía ser de otra manera, nuestro héroe se lanza a uno de estos portales decidido a destruir los planes del Dr.Brains y, por qué no, pasar un buen rato disparando a esos malditos come-cerebros.

Gracias a este argumento incomparable, los chicos de Halfbrick Studios se han permitido el lujo de crear zombies temáticos de diversas épocas y localizaciones de la historia. Así, Steakfires irá a parar a la prehistoria, donde se tendrá que enfrenfar a zombies-cavernícolas y, según las palabras de nuestro héroe, “a la criatura más bella que ha pisado la Tierra”: un Tiranosaurus Rex Zombie. Si tras leer esto último no habéis corrido a comprar el juego sin más, es que no tenéis sangre en las venas.
Plomo para el zombie
La mecánica de Age of Zombies es bien sencilla: nuestro héroe tendrá que aniquilar a miles de zombies para superar los distintos niveles. No existe un número concreto de muertes, ya que en el margen izquierdo de la pantalla se encuentra un medidor de zombies que irá disminuyendo conforme vayamos masacrando.
Aunque contamos con una simple pistola de munición infinita, podremos recoger una considerable variedad de armas por los escenarios para dar luz y color a nuestras sangrías. Así, además de rifles y ametralladoras, disponemos de bazookas, minas y granadas de mano. Para completar un mundo y volver a viajar en el tiempo a por más gresca tendremos que eliminar a un final boss, por supuesto ambientado en la época en la que nos encontremos: el T-Rex zombie anteriormente mencionado, un faraón egipcio no-muerto, y un sin fin más de exóticas mezclas, que no queremos desvelaros para que las disfrutéis al 100%.

Para aumentar el absurdo del juego, existen zombies normales y corrientes, zombies temáticos (momias, ninjas...) y versiones gigantes de los zombies, más complicadas de matar, y rematadamente absurdas. La cantidad de zombies a los que nos enfrentamos de forma simultánea es abrumadora, llegando a tener que eliminar, para completar un nivel, a más de mil enemigos. Matarlos de forma masiva o a muchos seguidos aumentará nuestra puntuación total.
El sentido del humor que rezuma el juego nos ha enamorado, con constantes guiños al género, frases frikis cada vez que el protagonista abre la boca, y enemigos bizarros y extremadamente originales.

Retro-muertos
Las bondades de Age of Zombies no acaban en su jugabilidad. El apartado técnico es modesto pero sobresaliente. Prescindiendo de cualquier tipo de 3D, Halfbrick Studios se han decantado por un exquisito 2D, dándole un aspecto adorable tanto al protagonista como a los diversos enemigos. Este tipo de apariencia da la posibilidad, además, de poder mover las abusivas cantidades de zombies de forma simultánea sin que nuestra PSP se despeine.
Acorde con los gráficos, la banda sonora es todo un homenaje retro, con melodías que parece que han llegado directamente de los años 80. Las voces del juego son en inglés, pero poco importa ya que escucharemos poco más que “Braiiiiiiiiiiiiiiins...”.

Distinto es el caso de los textos. Es una auténtica lástima que el juego no haya llegado traducido al castellano, ya que hay que saber bastante inglés para seguir el argumento y la gran cantidad de chistes que el gran Barry Steakfries va soltando a lo largo del juego.
Quien no lo compra es porque no quiere
Age of Zombies es corto, sí, pero es que es un Mini. Y como buen Mini, su precio también lo es: por cinco euritos de nada es posible disfrutar de esta joyita del catálogo de PSP. ¡Que te gastas lo mismo en un cubata, hombre!.

En resumen, no existen excusas para no comprar Age of Zombies. Estamos ante un juego original, divertido y precioso, que nos hará reirnos a carcajadas y picarnos como pocos lo consiguen, todo esto a un precio irrisorio. Una lástima la barrera del idioma, pero aún así una de las compras más acertadas del catálogo Minis de PSP, y, por qué no, del catálogo de la pequeña de Sony en general.
Una auténtica delicia de pixel art que le da un aspecto adorable a protagonista y enemigos. Además, la modesta propuesta permite que nos enfrentemos a miles de zombies en pantalla sin que la PSP sufra.
Locura zombie garantizada. Dosis de humor y acción a raudales, y enfermizamente adictivo. Una auténtica lástima la barrera del idioma.
Pese a no disponer de guardado rápido, las partidas no duran más de cinco minutos, así que es perfecto para jugarlo por ahí. Además, no tendremos que cargar con el UMD porque al ser un Mini va almacenado directamente en nuestras MS Pro Duo. ¡Aleluya!
Un auténtico homenaje al género zombie de los 80. Es como si hubieran ido al pasado a por ella, y acompaña perfectamente al original apartado gráfico. Las voces de los zombies, impagables.
El gran escollo del juego. Aunque es rejugable y existe el delicioso modo survival, en poco más de tres horas habremos completado el modo historia. ¡Queremos más niveles!



