“Jugar a los marcianitos”. Si hay una frase que acuñe mejor el concepto de retro, queremos oirla. ¿Cuántas madres y abuelas han resumido una tarde entera superando complejos niveles en nuestras videoconsolas con la susodicha frase? Da igual si manejamos a Mario, a Niko Belic o a Solid Snake: nosotros estamos “jugando a los marcianitos”. Lejos de frustrarnos, resumir con esas cuatro palabras la historia de los videojuegos debería ser un orgullo, ya que gracias a esos marcianitos entendemos la industria tal y como es hoy. Esto se merecía un homenaje. Space Invaders Extreme 2 es el resultado de la voluntad que tenía el pueblo de volver a ver, de forma distinta, el origen de todo.
Impacto visual y sonoro
Space Invaders Extreme 2 es la secuela del anterior remake de Taito lanzado en 2008 con motivo del treinta aniversario del título original. Si bien el primero de los dos juegos ya impactó por darle un giro de tuerca al prigimenio concepto “Space Invaders”, la segunda parte nos ha dejado boquiabiertos por haber potenciado todo lo que hizo grande al anterior título (tanto en DS como en PSP) y dando un uso sin igual a la parte musical del juego. En esta ocasión Taito ha optado por lanzar el juego en exclusiva para Nintendo DS, y de esta manera aprovechar la inigualable verticalidad que le da la “Double Screen”.

¿Es necesario que explique el concepto de juego de Space Invaders? ¿En serio? ¡Está bien! Se trata de un shoot´em up en toda regla, en el que manejaremos una diminuta nave espacial. Nuestra misión es bien sencilla: acabar con todos esos invasores que vienen haciendo eses desde el infinito hacia abajo.
Aunque pueda parecer increible, la mecánica del Space Invaders de 1978 se ha respetado al 100%: no ha cambiado el contenido, sino el continente, pero sin profanar la esencia de su belleza retro. Space Invaders es el de siempre, pero con más colores y música. Si un envoltorio como este no te atrae, ya puedes ir a jugar con marines calvos (John Tones dixit).

Y es que Space Invaders Extreme 2 impresiona desde el mismo momento en el que introducimos el cartucho en la DS. Sus dos principales modos de juego, por puntuación y por tiempo, nos proporcionarán horas de frenética diversión, en los que tendremos que, o bien matar marcianos hasta que nos lloren los ojos, o intentar hacerlo en el menor tiempo posible para aumentar nuestros puntos.

La variedad de armas y enemigos es grandiosa. Por supuesto, sólo nos enfrentaremos a los clasiquísimos Invaders (¡Perdónanos, Panchito!), pero serán tan variados que no habrá un momento de monotonía: unos mueren sin más, otros nos proporcionan arsenal, algunos son gigantescos, y todos y cada uno quieren nuestra muerte. ¡Pero que les pasa a los marcianos con los pobres terrícolas!
Entre fase y fase disfrutaremos de pantallas de Bonus en dos modos distintos: Fever y Bingo. En el primero de estos, la explosión de colores y armamento es superior (si puede) al resto del juego, lo que conseguirá aumentar nuestra puntuación. El modo Bingo es un minijuego en el que haremos uso de la pantalla superior para alinear colores con 9 cubos puestos en tres líneas de tres.

Y poco más se puede decir del trasfondo argumental de este nuevo Space Invaders (no os imagináis cuantas veces he escrito “Pocket Invaders” por error en lo que va de análisis): nuestra única misión es hacer más y más puntos para poder seguir jugando.
Píxeles a go go
¿Qué podemos decir de la parte técnica de Space Invader Extreme 2? Una mezcla de píxeles como puños con colores e imágenes propias de un subidón de Jim Morrison puede generar amor y odio a partes iguales. Y nosotros lo amamos. Eso sí, somos realistas y por lo tanto conscientes de que tal explosión cromática puede llegar a saturar, y en ocasiones incluso molestar a la hora de identificar a nuestros abstractos enemigos en la pantalla.

Lo mismo nos ocurre con la banda sonora que acompaña al juego. Una pequeña maravilla del tecno minimalista, que al ser aderezada con nuestros disparos alcanza cotas rítmicas de infarto. Os lo garantizamos: aunque no seáis amantes de la música electrónica, las salvajes melodías de Space Invaders Extreme 2 os cautivarán
La portabilidad del cartucho es modesta y nada más. No nos permite hacer un guardado rápido, pero es comprensible teniendo en cuenta lo poco que puede durar una partida rápida. Por otro lado, el título de Taito pierde bastante fuerza si no está el sonido conectado, viéndonos obligados a tener siempre unos cascos encima a la hora de jugar en lugares públicos. No obstante, ¿Quién no lleva unos encima hoy en día?

En conclusión, Space Invaders Extreme 2 nos ha dejado gratamente sorprendidos, sobre todo teniendo en cuenta que tras la primera parte nadie esperaba mucho más de su secuela. Una forma totalmente nueva de concebir el matamarcianos original. Si bien se le echa en falta algún que otro modo de juego más y la posibilidad de suavizar, en ocasiones, el frenetismo de la pantalla (¿Por qué no un modo Chill Out?) estamos ante una revisión de Space Invaders que ha sabido darle colorete y ponerlo guapo sin que parezca ridículo. Y hacer eso con un juego de los años 70 no es tarea fácil, oiga.
Coloridos. Febriles. Locos. Retro. Pero pueden saturar a más de un "sensiblito".
Hay una fiesta en tus pulgares y resulta que estás invitado. Tanto para partidas rápidas como largas, este juego nunca morirá.
No dispone de guardado rápido, aunque francamente es necesario en contadas ocasiones. MUY necesario jugarlo con el sonido a tope...
...Porque el sonido es brillante. Melodías tecno que, acompañadas con el sonido de nuestros disparos a modo de samples, alcanzan cotas mágicas de conexión. Eso sí, la música electrónica no puede gustar a todo el mundo.
Podría ser algo mayor, pero no está nada mal teniendo en cuenta que se trata de un juego totalmente desprovisto de argumento. Eso sí, los modos de juego principales dan para mucho, mucho rato.

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