Coches, explosiones y piñazos
Diversión simple y directa con mucha velocidad y escenarios totalmente destructibles
Hace ya unos cuantos meses salió a la venta Split/Second Velocity, un arcade de velocidad y destrucción escenográfica cuyo principal aliciente era mezclar adrenalina con espectáculo cinematográfico. Ahora llega su versión para PSP intentando mantener la esencia gráfica y jugable del original. ¿Lo habrá conseguido? Después de unos cuántos párrafos podrán leer la respuesta.
De vez en cuando Disney se mete en el mundillo del ocio interactivo, y no siempre lo hace a través de sus mágicos personajes de cuentos de hadas. Muchas veces se atreve con otro tipo de producciones que aun sin llegar a ser de corte marcadamente adulto, sí se dirigen a un público más crecido y con una temática un poco más “seria”. En Split/Second encarnaremos a un piloto de carreras cualquiera cuyo objetivo es, evidentemente, llegar el primero en todas las competiciones. Lo divertido de su planteamiento es que todo lo que ves pertenece a un irreal plató televisivo de proporciones bíblicas donde hasta el más mínimo detalle se ha puesto al servicio de un programa en el cual las carreras se aderezan con todo tipo de explosiones, derrumbes y detonaciones para darle vidilla a cada vuelta.
Todo un espectáculo de pirotecnia
Las detonaciones afectarán al escenario
Resulta complicado evaluar a Split / Second comparándolo con otros juegos de su género. Se trata de
un arcade con un control muy simple en el cual se incluye la necesidad de fastidiar a tus rivales utilizando el entorno a tu favor y en su contra. Esto podría hacernos pensar en un cierto parecido a
Blur y su traslado de la esencia de los juegos de karting a una estética más seria, pero tampoco se trata de eso. El manejo de Split / Second es muy sencillo: el botón círculo es el acelerador, cuadrado el freno, triángulo invierte la cámara para ver el retrovisor y círculo cambia el punto de vista entre la cabina y la tercera persona. Para poder molestar a los otros corredores hay que rellenar una
barra de energía que se carga derrapando (sobre todo al frenar en las curvas), dando saltos y yendo a rebufo de otro coche. Esta barra tiene tres cargas, una se activa con el botón L y si hemos llenado la barra completa podemos desatar toda su energía con el botón R. Estos poderes no son objetos que se lanzan contra los enemigos como en un juego de karting al uso, simplemente
nos dan la oportunidad de activar detonaciones (normales con L y más potentes con R)
que afectarán al escenario. Cuando aparece una señal azul sobre los rivales que tenemos delante se puede realizar una detonación débil y cuando la señal es roja se puede lanzar una de las fuertes. El resultado siempre es sorprendente, al menos la primera vez: como en los juegos de karting
gran parte del éxito consiste en esperar el momento adecuado para lanzar el ataque, aunque nunca podemos estar seguros de acertar a nuestro objetivo.
Se han simplificado mucho las penalizaciones por cada accidente
Cuando se activa una detonación
los edificios se derrumban y caen cascotes a la pista, se hunde la calzada y se crea un atajo alternativo,
hay una explosión que lanza escombros sobre los coches… o incluso puede caer un avión de pasajeros sobre los vehículos, quién sabe. Aquí es donde radica el mayor encanto de Split/Second, encontrar el momento exacto para destrozar a los coches rivales y tener la habilidad para esquivar, por décimas de segundo, el peligro que otro corredor acaba de poner ante nuestras narices. Por supuesto, también vale el juego sucio así que cuando tengamos cerca a un rival podemos intentar chocar contra él para desestabilizarle o hacer que se estrelle. De hecho
se han simplificado mucho las penalizaciones por cada accidente: después de chocar y hacer polvo el vehículo no tardaremos ni un segundo en volver a estar dispuestos para la carrera. Cuando por error o despiste nuestro coche se ponga mirando en sentido contrario, el juego automáticamente nos colocará en la dirección correcta para evitar esos preciosos segundos que se pierden realizando farragosas maniobras de marcha atrás, algo que se agradece bastante en un arcade como este. En cada vuelta el escenario va cambiando, ya que a causa de las continuas explosiones todo está destruido, es más difícil transitar, se bloquean unos caminos y se abren nuevas vías y atajos por los que circular.
La sorpresa es el punto fuerte de este arcade de velocidad donde el circuito está más vivo que en ningún otro título. La conducción de los coches en sí resulta poco profunda y su mayor encanto radica en aprender a controlar los derrapes, lo cual no quiere decir que el juego sea fácil. En el modo campeonato la dificultad está algo más escalonada y se puede progresar fácilmente, pero en las carreras rápidas es donde se nota lo difícil que resulta llegar por encima del cuarto puesto.
Split/Second cuenta con un buen puñado de coches deportivos de diseño genérico y tiene 13 pistas de parajes urbanos muy variados. A parte de las carreras del campeonato, cuyas reglas ya están prefijadas, las carreras rápidas se pueden dividir en varios modos que no ofrecen mayor aliciente que el de llegar primero. Por ejemplo, detonación es en realidad un simple contrarreloj contra el mejor tiempo y eliminación va descartando al último jugador de la carrera mediante un contador reverso que se activa cada tantos segundos. El modo multijugador ad hoc permite hasta cuatro jugadores simultáneos en cualquiera de estas competiciones y augura divertidos piques entre colegas no ya por llegar los primeros si no por ver quién se lleva más piñazos a lo largo de la carrera. Split / Second también se apunta a la moda de los trofeos y cuenta con unos cuantos premios y medallas por cada logro que realices a lo largo de las carreras.
A nivel gráfico se ha hecho una más que digna adaptación de lo visto en las consolas de sobremesa: todos los elementos están ahí, con buenos efectos de luces y una definición bastante alta dentro de lo que PSP puede ofrecer, aunque no llega por ejemplo a los niveles de Gran Turismo. Gracias a estos detalles y a su campaña principal Split / Second garantiza horas de diversión rápida y directa para aquellos que se sientan atraídos por su desenfadada propuesta. Sin embargo, para aquellos que busquen un título donde la conducción sea más importante o donde la esencia del karting sea más fiel a su filosofía original, quizá debería mirar alternativas como Midnight Club L.A. Remix o Modnation Racers.
En Definitiva
Gráficos:
Un aspecto muy cuidado del juego, con modelados llenos de detalle y curiosos efectos de iluminación.
Jugabilidad:
Control fácil pero poco profundo que gustará a unos y dejará a otros con ganas de "algo más". Los momentos clave en los que hay que esquivar escombros y explosiones por sorpresa siempre se agradecen.
Sonido:
Música resultona, efectos de sonido que cumplen y un buen doblaje al castellano hacen que este apartado sea notable.
Duración:
Se trata de un juego que puede exprimirse de varias maneras, ya sea para superar nuestras marcas, por diversió o por competir con unos amigos.