Zombis, sangre y disparos a cascoporro en dos pantallas
Los chicos de Renegade Kid no se han querido quedar cortos a la hora de reivindicar que la DS también puede tener juegos violentos. Parece que en Dementium II cuanta más sangre, torturas y monstruos infernales haya mejor.
¡Atentos, papás! ¿Le comprasteis a vuestros hijos una Nintendo DS porque os pareció la consola más inocente que había? ¿Qué mal podrían incubar en sus inocentes y moldeables cabecitas si jugaban a Horsez o a Imagina ser cocinera? Es mucho mejor que jueguen al Mario Kart que, por ejemplo, al Gears of War, ¿no? No queremos que nuestros hijos se críen sabiendo cuándo es mejor disparar a la cabeza en vez de rajar el cuello por la espalda... Por eso les compramos Nintendos DS ¡Error! Gracias a Dementium II queda demostrado que no hay consolas inocentes, que si quieres controlar a lo que juegan tus hijos hay una cosa que se llama criterios pegi, pero que cualquier plataforma puede tener todo tipo de juegos ¿Quieres saber más sobre esta casquería de DS llamada Dementium II? Pues sigue leyendo.
Para los que habéis jugado a la primera entrega de Dementium, el argumento os parecerá algo manido: Despiertas en un psiquiátrico sin saber nada de tu pasado (y mucho menos de cómo has llegado hasta allí) y tienes que lograr escaparte de él a la vez que averiguas quién eres. Para ello deberás resolver cantidad de puzzles que se te irán planteando durante el juego y, debido a tu locura (es de suponer) irás yendo de la realidad de la cárcel-hospital a un mundo, igual pero diferente, plagado de monstruos de todo tipo, zombies, gente torturada y sangre, mucha sangre. El juego, aunque tenga pinceladas de survival horror y de aventura es, principalmente, un shooter ¿Puede la DS resolver bien el manejo de un juego de disparos en primera persona?, ¿y tiene la capacidad gráfica suficiente? Sigue leyendo, sigue leyendo...
Hemos de admitir que la jugabilidad está muy bien lograda. Es difícil adaptar la DS para un juego como éste, pero creemos que no puede hacerse mejor de como lo han diseñado en Renegade Kid. Sinceramente, no es un sistema demasiado cómodo y puede cansar tanto al principio como para que te aburras y dejes de jugar, no obstante, es imposible hacerlo mejor en la pequeña de Nintendo, la cual no fue diseñada para este tipo de juegos.
El sistema es el siguiente: En la pantalla superior vemos el juego; con la cruceta nos movemos hacia delante y hacia los lados (como con el stick izquierdo de cualquier shooter) y con el gatillo izquierdo disparamos. Así, con la mano izquierda en esa posición aguantamos la consola mientras que con la otra utilizamos el stylus. En la pantalla inferior vemos el mapa del sitio y el resto de opciones del juego (saltar, agacharse, entrar en el inventario...), pero eso no es todo: El movimiento del lápiz en la pantalla táctil equivale al movimiento del ratón (o del stick derecho) en cualquier otro juego de este género, es decir, moviendo el stylus movemos la cámara. Como ya hemos dicho, no es el sistema más cómodo, pero es el mejor diseño que se nos puede ocurrir para llevar este género a la DS.
Otra de las cosas que han forzado en esta portátil hasta el extremo es el apartado gráfico. Todo está en completo 3D, unos gráficos sobresalientes para tratarse de un juego de 40mb. Sí, todo tiene píxeles como puños cuando te acercas más de la cuenta y es demasiado poligonal, pero qué más quieres, esto no es una Xbox.
No obstante, una parte de la jugabilidad sí se resiente por culpa del tipo de motor gráfico. El juego carga por habitaciones, es decir, cada vez que pasas una puerta entras en una zona de carga nueva (que no tarda casi nada, ese no es el problema), lo que ocurre es que tienes que enfrentarte con los enemigos en la sala donde están. Pero si te ves muy mal de salud, por ejemplo, puedes volver a la habitación anterior y allí no te seguirán, aunque solo les separe de ti una puertecita de madera.
El apartado sonoro sí está muy bien logrado, y esta vez casi sin “peros”. El único problema es que la música tipo Psicosis se hace demasiado repetitiva, pero el sonido ambiente ayuda muchísimo a meterte en ese terrorífico ambiente que envuelve al juego. Además, se agradecen juegos portátiles en perfecto castellano (voces y textos). Así nos sentimos más parte de la historia, ya que si no la lectura de notas que vas hallando para averiguar tu pasado se resentiría.
Pero el juego tiene un grave problema: En Pocket Invaders opinamos que una consola es portátil no solo porque no necesite enchufes, sino por que sus juegos también lo son. Dementium 2 no es un juego portátil. No solo recrea una atmósfera terrorífica y angustiosa que se rompe seguro si juegas en el autobús, sino que no tiene nada parecido a guardado rápido o autoguardado. Para guardar necesitas llegar a los espejos, puntos concretos del juego que, además, están a veces escondidos. Todo un fallo que hace que puedas perder un cuarto de hora de juego porque el metro ya ha llegado a tu parada. Un atraso en esta era de juegos portátiles.
Y es que Dementium II no parece un juego de DS en ningún sentido. Parece más bien un shooter antiguo de un ordenador de los 90. No obstante, es una apuesta arriesgada y, por tanto, desde Pocket Invaders le damos nuestro apoyo. Gráficos estupendos, jugabilidad inmejorable (para tratarse de este género en esta plataforma), ambientación muy cuidada y una historia que engancha son los puntos fuertes de un juego que, la verdad, parece mejor de lo que es.
En Definitiva
Gráficos:
Muy logrados para tratarse de un juego de 40mb ¡Es increible lo que da de sí la DS! Pero tiene algunos fallos de jugabilidad por su culpa.
Jugabilidad:
Aunque el sistema está muy bien ideado, no resulta cómodo. Además, termina doliéndote la mano de tener que ponerla simepre igual.
Sonido:
Genial la ambientación que se logra con los efectos de sonido. La música está bien, pero se termina haciendo muy repetitiva.
Duración:
Quizás sea algo corto, pero no le podemos pedir tanto a un juego en 3D para la DS. Además, de mucho más de sí de lo que parece el condenado hospitalito.














