Wario, para y por el pueblo
Facebook, Twitter, Spotify... la web 2.0. ha traído la moda de la comunidad, del pasarse información, comentarla, criticarla, en definitiva: la era del buenrollismo digital ha llegado. Nintendo, siempre al tanto de lo que quiere el público, ha echado el resto con Wario Ware D.I.Y. En lo que a soporte a la Comunidad se refiere, y les ha salido muy, pero que muy bien. ¿Preparados para crear y compartir? ¡Pasen y vean!
Los juegos de Nintendo se suelen hacer esperar, a veces demasiado. No obstante, cuando llegan, nos hacen recordar por qué siempre tendrán un hueco en el corazón de todo gamer, gracias a su jugabilidad, su carisma y, sobre todo, su infinita originalidad. Un claro ejemplo de esto es la saga de Wario, el alter ego rechoncho y gamberro de Mario, con sus microjuegos imposibles y su mecánica enfermiza. En esta ocasión, los chicos de Nintendo han querido dar un nuevo giro de tuerca al concepto jugable de Wario Ware, consiguiendo que el jugador se ponga al otro lado de la pantalla y se ponga a fabricar sus propios minijuegos.
Juega, crea, comparte, qué risión
Bajo esta idea, Wario Ware Do It Yourself (D.I.Y.), ofrece la experiencia más inmersiva y extensa de la saga: por un lado podremos disfrutar de una nueva ración de los microjuegos de siempre, un pelín menos originales que en anteriores entregas, todo hay que decirlo, lo cual puede achacarse a la cantidad de títulos que llevan sacados, y al trabajo llevado a cabo con el editor de microjuegos.
Al ponernos por primera vez frente a los editores de Wario Ware D.I.Y., el hecho de crear cualquier juego con un mínimo de jugabilidad puede parecernos un proceso titánico. Primero hay que diseñar personajes y fondos con nuestro propio stylus y estilo (jajá). La interfaz que el juego nos ofrece para desarrollar este aspecto de nuestra creatividad no es todo lo extensa que nos gustaría, pero sí suficiente para crear monigotes dignos de un Wario Ware. Eso sí, no esperéis la belleza de los gráficos originales: dibujar con el Stylus en la pequeña (si no tienes una XL) pantalla de DS es un trabajo digno sólo para los mejores pulsos del lugar.
Una vez la parte artística está completada, queda lo más difícil: crear una rutina jugable con sentido. Mediante un sistema de interruptores, que los chicos de Nintendo buenamente han creado para hacernos las cosas más fáciles, tendremos que dar las órdenes pertinentes a personajes y elementos del escenario.
Sin embargo, algo falla en este editor de microjuegos, y es la sensación de que todo debe hacerse en una pantalla muy pequeña. Quizás Nintendo debería haber sopesado la posibilidad de crear los juegos en la Wii y pasarlos directamente a Nintendo DS, o deberían haberle dado una vuelta más al editor, no estamos seguros. El caso es que tras un rato intentando formar un todo es probable que acabes dejando el editor por imposible y te dediques a jugar a los que vienen preestablecidos... o a los que puedes descargar desde tu Wii gracias a la magnífica conexión que los chicos de Nintendo se han currado entre ambas consolas.
Wii – DS... ¡Por fin!
Parece mentira que después de tantos años Wario Ware D.I.Y. Sea prácticamente el primer juego del catálogo de Nintendo que aprovecha dignamente la conexión DS – Wii. Gracias a un canal que podemos instalar en la consola de sobremesa llamado Wario ShowCase, creadores de todo el mundo pueden subir sus obras desde sus Nintendo DS y compartirlas con el resto. Eso sí, el que quiera descargar microjuegos de otra gente que sepa que tiene un límite de 90. No es que sea poco, pero es limitado, sobre todo teniendo en cuenta que la mayoría de estos juegos se superan en... ¿5 segundos?. Además, Nintendo tiene pensado fomentar el uso de la experiencia “D.I.Y.” realizando concursos y eventos temáticos, para que los propietarios del juego nunca se cansen de crear.
En Definitiva
Gráficos:
Nada nuevo, lo que se viene despachando en esta saga: gráficos coloridos, sencillotes y que parecen estar hechos con crayons. Ni que decir tiene que el listón baja una barbaridad si hablamos de los juegos que haremos nosotros...
Jugabilidad:
Complicada puntuación esta. Wario Ware D.I.Y. Tiene carencias en su jugabilidad, como la menor originalidad de los microjuegos y lo exasperarte que puede llegar a ser el editor. No obstante, dicha herramienta se ha realizado con el mayor mimo posible, al igual que los microjuegos prefabricados. Después de un poco de práctica podremos ver nuestros juegos en la consola, y podremos compartirlos mediante la fantástica conexión que han hecho con Wii. Y eso es muy, pero que muy gratificante.
Sonido:
Melodías cachondas marca de la casa que ahora están acompañadas por las que nosotros creemos. Viva y bravo.
Duración:
Infinita. Si te quedas sin microjuegos, hazte unos cuantos. Además, la conexión con Wii permite que los más vagos puedan jugar a los juegos que otros cuelguen... ¿Qué más queréis?















