Rol de la vieja escuela
Uno de los juegos de rol clásicos de Nes más importantes de la historia. Nunca salió de Japón, así que el remake de Star Ocean First Departure para PSP puede ser una gran oportunidad para jugar a una de las joyas de la época de los 16 bits.
Star Ocean First Departure es un remake con un profundo lavado de cara en su apariencia exterior pero que conserva el espíritu y la esencia de todo un clásico. Para empezar, Square-Enix ha tirado de cartera para contratar a uno de los estudios de animación más populares en Japón. IG Productions ha realizado la intro del juego además de otras escenas de transición con una factura impecable digna de la mejor película de anime.
El protagonista del juego es Roddick, un joven del planeta Roak que defiende su pacífica villa junto a sus amigos Millie y Dorne. Pronto se verán envueltos en una emocionante aventura que les hará viajar por el espacio y el tiempo y les llevará a numerosas ciudades para evitar que se propague una extraña enfermedad que convierte a sus víctimas en piedra. Es por ello que la estética del juego se mueve entre la fantasía medieval y la ciencia ficción futurista.
Aunque sus gráficos se han renovado, el sistema de juego se ha mantendio casi intacto. El sistema de juego es el clásico en los RPG japoneses. Una inmensa aventura con muchos sitios que visitar y miles de personajes con los que conversar para cumplir con éxito las misiones y encontrar información útil para mejorar a nuestros personajes. No es éste un tema baladí, pues tendremos que gestionar el equipaje de todos y las habilidades de cada uno de ellos. Es precisamente esta complejidad la que más retrotrae al jugador a tiempos pasados: un interfaz austero y de fondo azul con los personajes y sus objetos simplificados en diminutos iconos. Unas estadísticas extensas y profundas que pueden llegar a agobiar al jugador neonato en el rol que busca golpear primero y preguntar después. Aun sin ser difícil, este juego requiere darse algún tiempo para conocer todos los entresijos de su control.
El arte de este videojuego es sobresaliente. Los gráficos de los fondos, prerrenderizados en 2D, alcanzan un nivel de detalle exquisito. Como contrapunto quizá pueda resultar todo demasiado estático, pero eso no es un problema teniendo en cuenta que por su belleza muchas veces parece que estemos ante un cuadro. El modesto motor 3D del juego sólo se pone en funcionamiento cuando se realizan desplazamientos exteriores ente una ciudad y otra.
Los personajes se mueven por la pantalla con sprites bidimensionales y píxeles como puños, algo que en principio puede desentonar un poco con la estética de los fondos. Sin embargo, al poco de estar jugando uno se da cuenta de que estos gráficos son una muestra más de que este juego manifesta con orgullo ser el vástago de un título que fue clásico hace muchos años.
El sistema de combate es algo singular dentro de los RPG que desarrolla Square-Enix. Aquel que juegue por primera vez a este título se esperará un sistema de combates por turnos similar al de los clásicos Final Fantasy. Sin embargo, las peleas se producen en tiempo real como si fuera un juego de acción. Cuando se entra en contacto con el enemigo, se despliega un escenario de combate en el cual aparece nuestro equipo y nuestros rivales. Todos los personajes empiezan a atacar al mismo tiempo, buscando sus propios objetivos según lo que les dicte la Inteligencia Artificial. En cualquier momento del combate y las veces que sea necesario, podemos pausar la acción para pensar una estrategia y dar las órdenes adecuadas (atacar con todo, proteger a los más débiles, usar mágia, usar objetos, etc.) Aunque el abanico de opciones es abundante, al final hay que dejar mucho en manos de la IA. De entre todos los miembros de nuestro grupo, podemos controlar en todo momento a uno de ellos (e ir cambiando según sea necesario) para moverlo libremente por la zona de combate. De esta forma podemos proteger a un compañero que está débil o atacar a un determinado rival. Como se puede observar, las posibilidades estratégicas son amplias y es normal que un jugador que se acerque por primera vez a algo así se sienta un poco agobiado por el ritmo frenético de la acción.
A pesar de todas sus facetas positivas, el juego presenta dos defectos que lastran el resultado final. Por un lado está el idioma, ya que el juego no está traducido al español. Esto no es un fallo en sí, pero puede suponer un problema para aquellos que no dominen bien el idioma (aunque con un nivel básico de inglés y un diccionario se puede entender todo perfectamente). Por otro lado están los tirones que se producen siempre en la carga de escenarios. Un problema del motor gráfico hace que cada vez que se cargue un fondo se tenga que "sufrir" un parón de al menos un segundo. No obstante, al final uno se acostumbra. El resto de la acción y el desarrollo del juego son tan fluidos que este defecto acaba por pasar desapercibido.
En Definitiva
Gráficos:
Fondos sublimes y sprites clásicos conforman un perfecto trabajo bidimensional.
Jugabilidad:
Cuando se llega a dominar la mecánica del juego, es una delicia planear nuevas estrategias.
Sonido:
Temas originales revisados como banda sonora y buenos doblajes, aunque en inglés.
Duración:
Entre 20 y 35 horas, una duración correcta y al alcance de todo jugador de RPG.















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