Breve pero intensa cacería de monstruos
The Duke es un vampiro con muchas agallas y un sentido del humor de lo más histriónico ¡que nadie secuestre a su princesa!
A falta de pan, buenas son tortas. O lo que es lo mismo, cuando el catálogo de PSP se encuentra un poco seco, aún podemos disfrutar esporádicamente de varios minis que parten de la premisa: juego directo y precio de saldo.
Esta vez os hablamos de un juego que desprende humor desde su propio título: Monsters (Probably) Stole My Princess! En esta alocado plataformas totalmente vertical encarnamos el papel de The Duke, un vampiro de alta alcurnia que vive en su castillo gótico junto con su amada "princesa". Un día, unos raptores irrumpen en su morada y secuestran a su querida, lo cual despierta en The Duke un incontrolable furia.
Aunque no está seguro al 100% de quiénes son los secuestradores, The Duke culpa automáticamente a los monstruos que habitan en el planeta con él (tampoco es que hayan muchos más sospechosos, vaya). Lo divertido del asunto es que todos parecen pacíficos e inofensivos, y cuando el vampiro les sorprende con las manos en la masa siempre están dedicándose a labores hogareñas como cuidar del jardín o tomar el té. Pero la filosofía de The Duke es clara: golpear primero y preguntar después.
La mecánica del juego es exactamente la misma un nivel tras otro. Cuando el monstruo de turno nos vea, saldrá huyendo y en tendremos que perseguirle. Para poder capturarle hay que saltar tres veces sobre él antes de que logre escapar por la parte superior del escenario. The Duke puede saltar con agilidad sobre las plataformas, puede efectuar un doble salto en el aire y también es capaz agarrarse a las paredes.
Para maximizar la puntuación es necesario realizar combos. Los combos se consiguen de una forma muy simple: sólo hay que ascender pisando plataformas nuevas sin volver a caer sobre ninguna que ya hayamos tocado. Es algo que parece fácil pero tiene su aquel ya que en cada nivel superior las plataformas estarán más separadas y será más fácil caer sobre las ya pisadas, lo cual reinicia el contador de combo automáticamente.
Gráficos de juego flash
La música también es bastante buena. Para muestra basta con escuchar un poco el trailer mostrado antes. Varios temas de música clásica como el Himno de la Alegría aparecen versionados en el juego mediante el sonido de un órgano (qué propio de vampiros, ¿verdad?) y las carcajadas histriónicas del protagonista se acaban contagiando con bastante simpatía.
La jugabilidad resulta agradable y simple, como tiene que ser, y el sentido del humor del juego te hace pasar un buen rato... pero un rato muy corto. En apenas 15 minutos ya te habrás pasado el juego y hasta habrás tenido tiempo de conseguir algún logro. Porque las únicas opciones de rejugabilidad con las que cuenta el título son esas: medallas en cada fase por acumulación de puntos, unos cuantos logros y extras como recortes de prensa que explican la historia y concepto artístico. Sólo hay 5 niveles para repetirlos hasta la saciedad y resultan bastante fáciles en general.
Sólo los amantes de los logros y de superar sus propios récords estarán interesados en batir el juego una y otra vez, ya que capturar a los monstruos es muy sencillo pero hacerlo marcando una buena puntuación resulta mucho más complicado. Por varios motivos estamos ante un juego simpático que te arrancará más de una sonrisa y que te hará pasar un rato divertido, pero es extremadamente corto y la mayoría de los jugadores no encontrarán motivos para volver sobre él. Si tienes por ahí 5 euros y no sabes qué hacer con ellos puedes comprarlo. Siempre será mejor que ir al cine a ver La Alicia de Tim Burton...
En Definitiva
Gráficos:
Una cuidada animación en flash combinada con personajillos simpáticos y bien animados le dan un notable en este sentido.
Jugabilidad:
Sólo son necesarios las flechas de dirección para moverse y un botón para saltar. El control responde bien y es intuitivo, no se le puede pedir más.
Sonido:
Los temas no son muy variados pero los pocos que hay suenan muy bien al pasar por el filtro de un órgano. Los efectos de sonido también escasean, pero la risa de The Duke es contagiosa.
Duración:
Con diferencia el peor aspecto del juego. Si no te interesan los desafiós, mejorar la puntuación o descubrir un puñado de extras, los 10 minutos de juego que ofrece no te van a compensar su precio.













