Colores como nunca viste en tu PSP
Los LocoRocos han vuelto y necesitan tu ayuda para que el mundo gire a su alrededor
LocoRoco llegó hace un par de años a una PSP todavía en pañales para demostrar que esta máquina no es sólo capaz de ofrecer grandes gráficos, sino que además puede albergar juegos innovadores y originales como pocos. Su segunda parte mantiene inalterada la esencia del título original y añade algunas novedades para alargar la vida del juego.
A RODAR
Los malvados mojos, una especie de rastafaris tristes y desaliñados, han regresado al mundo de los locorocos para contaminarlo todo con su humo y sus desafinadas canciones. Nuestro simpático protagonista rueda feliz por el campo cuando de pronto se da cuenta de que uno de sus compañeros se encuentra aplastado por un oscuro meteorito en el cual llegaron los mojos. Para ayudar a este ser los locorocos deberán explorar su planeta y reunir la fuerza necesaria para crecer y así poder liberar a su amigo. En este juego la historia no es más que un pretexto, así que basta de hablar y ¡a rodar!
Unos gráficos bidimensionales estilizados y coloridos son la carta de presentación de un juego divertido y deliciosamente jugable. Como era de esperar, se mantiene la misma mecánica sencilla e intuitiva. Los controles básicos son los botones L y R para rotar el mundo hacia la izquierda o la derecha y el círculo para dividir al locoroco en seres más pequeños o unirlos en otro más grande. Al pulsar los botones L y R a la vez, los protagonistas brincarán con fuerza, y ya no será necesario aprenderse más movimientos para progresar en la aventura. La física del juego es un espectáculo agradable de contemplar. El cuerpo de los locorocos es como un globo de agua animado que se desplaza con soltura entre los objetos del escenario. Sus movimientos resultan fluidos y todos sus saltos y vibraciones resultan creíbles dentro del mundo minimalista que inunda la pantalla.
La banda sonora de este juego está cuidada hasta el más mínimo detalle y presenta una gran calidad artística. El estilo naif que desprende el diseño de los personajes y todo lo que les rodea se transmite por sinestesia a la música, en la cual predominan melodías dulces acompañadas por las infantiles voces de los locorocos. Resultará casi imposible jugar sin acabar tarareando los ritmos y las palabras incomprensibles de estos pequeños seres.
En los primeros compases del juego los Mui Mui, la raza amiga de los locorocos, nos explican a modo de tutorial los movimientos básicos y los objetos naturales que pueden ayudarnos en nuestra aventura. En esta ocasión, los locorocos se verán envueltos en nuevas situaciones que les llevarán a explorar nuevos emplazamientos como el mundo submarino y en muchas ocasiones surcar los cielos, ambientes en los cuales habrá que tener en cuenta la física del ambiente por el que nos movemos ya que no será igual que desplazarse en tierra firme.
EL PLATAFORMAS DE REFERENCIA EN LA PORTÁTIL
Tanto por su originalidad como por su calidad artística, LocoRoco es un paradigma de las plataformas en la pequeña de Sony. Aunque este género parece un poco desfasado en los tiempos que corren, algunos títulos como este traen una bocanada de aire fresco al catálogo de PSP. La vida del juego se alarga gracias a su rejugabilidad. Aunque completar cada nivel lleva poco más de un cuarto de hora, casi con total seguridad será necesario volver a visitarlo para coleccionar todos los locorocos de la pantalla, descubrir sus caminos ocultos o conseguir objetos para desbloquear extras. Además del modo multijugador se han incluido numerosos minijuegos. Los más habituales son los de seguir el ritmo para completar la melodía que cantan los locorocos, pero sin duda el más absorbente de todos es el de la casa Mui Mui. Con los objetos que se consiguen a lo largo de la aventura se puede ir decorando la casa de estos simpáticos humanoides, el pasatiempo perfecto para descansar entre voltereta y voltereta.
Básicamente nos encontramos ante un juego muy parecido al primer LocoRoco. Algunos criticarán que sólo se han diseñado nuevos niveles y minijuegos y que no existen elementos suficientes como para considerarlo una segunda parte. Pero en realidad no hay motivo para cambiar algo que ya de por sí funciona perfectamente. Añadir complejidad al desarrollo de la acción habría restado encanto a las aventuras de estos cándidos personajes. Todo aquel que disfrutase con el primer LocoRoco debe saber que está ante un más que digno sucesor de tan laureado título. Quién no lo haya probado, debería darle una oportunidad a este UMD para descubrir la calidad artística y técnica que atesora.
En Definitiva
Gráficos:
Escenarios y personajes coloristas diseñados con un gran estilo.
Jugabilidad:
Manejo sencillo a la par que divertido con una ajustada curva de dificultad y aprendizaje.
Sonido:
Músicas de todo el mundo inspiran una original banda sonora.
Duración:
Los niveles pueden superarse en pocas horas, pero los jugarás una y otra vez.















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