Trapicheos intergalácticos
Una aventura que te pone a los mandos de una flota espacial con sus batallas y sus infinitos tejemanejes
Los juegos de rol y estrategia sesudos son muy aprecidados en Japón. Infinite Space para DS viene precedido de una gran fama en el país del Sol naciente, pero no hay que olvidar que muchas cosas varían según sea el color del cristal con el que se mire. Infinite Space presume de ser una aventura profunda y compleja que pretende afrontar la exploración del inmenso espacio desde la óptica de la literatura de ciencia ficción y aprovechando numerosos clichés propios del anime.
En el juego encarnamos el papel de Yuri, un chico de 15 años sin familia que desea abandonar Ropesk, su planeta de nacimiento. Para su suerte, un buen día conoce a Nia, una contrabandista que ha sufrido un accidente y se encuentra escondida en el bosque. Nia es de carácter alegre y despreocupado, y por deformación profesional le encanta el dinero. Así que no se lo piensa dos veces cuando Yuri le ofrece contratarla para que le lleve a explorar el espacio. Los dos salen ganando: Yuri puede por fin abandonar su aburrido planeta y Nia consigue dinero fácil y un ayudante.
A partir de este punto, sólo se puede ir hacia delante. Partiendo de cero, Yuri tiene que convertirse en un aguerrido capitán de navío galáctico a través de una aventura con una duración aproximada de 70 horas cuya historia se desarrolla a lo largo de varios años.
Con cien cañones por banda
Una parte fundamental del juego son los enfrentamientos entre flotas estelares. El sistema de combate es original y se desarrolla en tiempo real. Aunque hay que manejar varios parámetros a la vez, el control está bien adaptado y no resulta complicado. Con los botones contralomos el avance o el retroceso de la nave y con el stylus y la pantalla táctil, los comandos de ataque.
Las naves tienen sus propias características de alcance y pueden avanzar o retroceder para salir del rango de ataque del enemigo siempre que sea posible. Tu flota de naves puede llegar a estar formada por hasta 5 cruceros, y su formación durante el combate también es importante. Las naves situadas en el centro y rodeadas por las demás contarán con una importante bonificación defensiva mientras las otras bloquean los impactos. Algunos combates son necesarios para el desarrollo de la historia y otros son encuentros aleatorios con piratas o navíos enemigos de los que se puede escapar.
La animación de los combates es entretenida, pero cansa pronto. Cada vez que se lanza un ataque o se recibe un golpe, se despliega toda una parafernalia de alarmas, voces por megafonía, cañones apuntando, escudos deflectores e informes de daños. Las maniobras duran tanto que hasta los fans más acérrimos de la ciencia ficción y las batallas estelares acabarán saltando las animaciones por sistema.
La otra gran parte de la aventura, cuando no se está combatiendo en el espacio, se desarrolla en las bases de parada que hay en cada planeta. La exploración del espacio acaba siendo bastante reducida, ya que se limita a recorrer planetas a los que se accede por medio de puntos de interés. Sólo visitamos estaciones espaciales, que son todas muy parecidas y casi siempre tienen los mismos elementos (garajes, tienda, tabernas, etc.). En estos puntos el juego se convierte en una aventura conversacional en la que no se controla al personaje, sino sus decisiones.
El gran interés del juego, como no podía ser de otra forma, no está realmente en sus batallas, sino en comprar y vender naves para mejorarlas y conseguir la mejor flota del universo conocido. Las cifras marean: más de 100 naves disponibles y más de 200 módulos mejorables. Aquellos que en su día disfrutaron creando el Meccano perfecto pueden conseguir ahora el equivalente con un crucero de combate espacial. Todo tipo de reactores, láseres, cañones y escudos configurarán una nave única y totalmente personalizada.
Para poder jugar a Infinite Space es totalmente necesario dominar un fluido inglés. Los diálogos son fundamentales en el desarrollo del juego y las escenas de anime que desgranan el argumento están dobladas al inglés pero no tienen subtítulos. Es posible jugarlo con sólo chapurrear el idioma, pero la jugabilidad se verá afectada y no resultará tan interesante.
En Definitiva
Gráficos:
Las naves presentan una apariencia un poco poligonal. No hay mucho trabajo de arte en el diseño de escenarios y mundos porque casi todo transcurre dentro de estructuras.
Jugabilidad:
A pesar de lo complejo que parece al principio, el control es fácil e intuitivo. Si te gusta la temática y sabes inglés, te apasionará.
Sonido:
Una épica banda sonora y un doblaje totalmente profesional (en inglés, claro está).
Duración:
70 horas de juego dan para mucho y amortizan bien la inversión. El modo multijugador permite rápidas escaramuzas con las naves, pero es un añadido anecdótico en comparación con el resto del juego.














