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The Red Star

  • Lanzamiento: 30/11/-0001
  • Plataforma: PSP
  • Género: Acción
  • Desarrolladora: XS Games
  • Distribuidora: PSNetwork

Análisis

31/03/2010
Por: Eldan

La caída del régimen comunista

The Red Star se ha pasado a PSP pero no se ha hecho portátil, lo cual le ha pasado una tremenda factura

Han pasado sólo 3 años desde el lanzamiento del original The Red Star para PS2, pero esta industria es implacable. Los juegos envejecen rápido y les cuesta volver a ser editados a no ser que en su día fuesen un gran hit. The Red Star mantiene una fórmula jugable fresca, imbatible y divertida, pero hay que penalizarlo porque no ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. Una auténtica lástima.

Más clásico que Sócrates

El control es muy fácil e intuitivo
Ya estoy un poco cansado de hacer referencia a los juegos de la vieja escuela a los que The Red Star se parece, así que me salto esta parte y voy al grano. Estamos ante un beat em up que recoge lo mejor del género para ofrecer una experiencia frenética y adictiva desde el primer disparo. Existen tres personajes disponibles, cada uno con una habilidad destacada: Makita (velocidad), Kyuzo (fuerza) y Maya (magia). Básicamente todos se controlan igual pero el estilo de juego es distinto con cada uno de ellos.

La cámara, siempre fija, ofrece un punto de vista cenital desde el cual se puede controlar perfectamente toda la acción. Un botón activa los disparos y el otro los golpes cuerpo a cuerpo. Con sólo pulsar el botón L y combinarlo con el de otro ataque, se ejecutan rápidos combos que pueden freír a los enemigos, lanzarlos por los aires o molerlos a palos sin que las vean venir. Como es habitual, los golpes físicos son más contundentes pero hay que saber bien cuándo utilizarlos, ya que algunos enemigos son más resistentes a según qué tipos de ataques. El botón L también sirve para fijar la puntería, lo cual permite mover al personaje sin dejar de disparar al objetivo. Pulsando el botón X se activa un escudo defensivo, y pulsando triángulo se desata un ataque devastador de área.

Jefazos finales

Las peleas contra los soldados rasos se hacen algo mecánicas y sólo cobran interés cuando el número de rivales y su fuerza comienzan a resultar un desafío. Sin embargo, el combate contra los jefes de final de fase (y de mediados de fase, y de principios) son de lo mejorcito visto en el género. No son una revolución y no aportan nada nuevo pero son combates bien diseñados. Cada tanque o nave enemiga tiene múltiples torretas que al ser destruídas provocan que retroceda o muestre un punto débil de su estructura.

Lejos de resultar rutinarios, estos combates son siempre muy divertidos gracias a las distintas e inesperadas rutinas de cada armatoste. Primero disparan balas normales, luego empiezan a trazar líneas con su láser, después lanzan bombas que se fragmentan con nuestros disparos, seguidamente tiran misiles que dañan la estructura del suelo… Las combinaciones son muchas y siempre sorprenden. Aprender la rutina de cada enemigo es una mezcla entre la observación perspicaz y el viejo sistema de ensayo y error.

Después de cada nivel conseguimos dinero de los enemigos abatidos. Con este dinero se pueden comprar mejoras de salud y ataque, potenciar nuestras armas o comprar otras nuevas. Cad arma tiene una cadencia, una orientación de disparo distinta (doble cañón, disperso, discontinuo, etc.) y un tiempo de refresco.

A nivel de acabado técnico, es más justo que su predecesor para PS2. Si aquel ya no presumía de grandes gráficos, la versión para PSP cumple más que justita, aunque los escenarios siguen conservando un diseño muy bueno. La música tampoco resulta especialmente memorable, no existe trabajo de doblaje y los efectos de sonido cumplen con su función.

Demasiado old school

La ausencia de puntos de control redunda en una jugabilidad terrible
Sin embargo, estos detalles de su acabado final no son los que se cargan un buen juego. Lo que destruye un buen juego es aquello que lo hace complicado o poco apetecible de jugar. La dificultad en The Red Star es alta, pero por sí misma no llega a resultar desesperante. Lo que sí puede desquiciar es su terrible sistema de guardado. La duración de los niveles es irregular, algunos se componen de varios tramos marcados por jefes y otros sólo son un jefe final. Sin embargo, aquellos que son bastante largos carecen siquiera de checkpoints, lo cual se traduce de la siguiente manera: cada vez que mueras tendrás que empezar el nivel desde el principio. Y es bastante fácil morir.

Así de severo es el sistema de juego, el cual te obliga ya no sólo a superar del tirón una larga fase, sino que además tendrás que hacerlo prácticamente perfecto. Después de un par de intentonas, la moral del jugador empieza a verse minada y es difícil no arrojar la consola por la ventana. Conforme los niveles se van haciendo más difíciles, la acción se vuelve imposible y sólo jugable para auténticos jedis de los botones.

Por otro lado, la historia tampoco está bien hilvanada. No dudamos de que el cómic en el que se basa el juego tenga un argumento interesante, pero lo que es el juego carece totalmente de él. No hay escenas cinemáticas de ningún tipo entre una misión y otra. La única información que recibimos cuando no es la hora de las tortas son mensajes confusos de un capitán que nos dice que destruyamos tal o cual tanque o que volemos por los aires tal o cual instalación militar. Después de mucho jugar me di cuenta de que no sabía ni quiénes son los buenos ni quiénes son los malos.

El otro gran error que viene a estropearlo del todo es la ausencia de modo multijugador. El título original para PS2 podía jugarse entero entre dos personas, pero este carece de ese aliciente. Un duro revés para la jugabilidad y rejugabilidad de un título que desafortunadamente está tocado y hundido.

En Definitiva

Gráficos:

El título no mejora lo visto en PS2 y se vuelve un poco más poligonal. Aún así los escenarios siguen conservando su encanto.

Jugabilidad:

Deja un sabor agridulce: por un lado tenemos un delicioso control, intuitivo y práctico, y por otro un sistema de juego que obliga a repetir largas fases desde el principio por cada muerte. Ala, ahí queda eso.

Sonido:

No recordarás la música después de jugarlo y los efectos de sonido son pocos. Un apartado bastante anecdótico.

Duración:

Mucha, muchísima, sobre todo si mueres una y otra vez... Errores garrafales a parte, el título cuenta con una buena duración, pero el hecho de que no tenga multijugador también le quita puntos.

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3
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Comentarios

Avatar de Estopero
Estopero
Mié Mar 31, 2010 8:03 pm
Que penita de nota... XD
Avatar de Eldan
Eldan
Lun Abr 05, 2010 9:06 pm
Sí... pero es una penita sobre todo porque no se lo merecía. Si tan sólo hubiesen puesto puntos de control aquí y allí dentro de cada nivel, la cosa cambiaría. Y si tuviese un modo cooperativo, créeme que sería la leche. Nadie lo sintió más que yo T_T

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Puntuación

53 Regulero
Gráficos
Jugabilidad
Sonido
Duración

Sir Pancheters Says

Sir Pancheters
Ah, estos soñadores utópicos que quieren cambiar el mundo... Pobres ilusos. Lo más triste de todo es que podrían haber conseguido la revolución si le hubieran prestado un poco más de atención a un par de detalles fundamentales. La mecánica del juego en sí es exquisita y el acabado gráfico, resultón, pero no puedes castigar al jugador obligándole a repetir la fase entera por un pequeño fallo. Errores, errores...

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