Un puzzle en 4 dimensiones
El dominio del tiempo y la visión del espacio son las claves para la victoria
Echoshift es un puzzle muy original que sigue la estela de su predecesor Echochrome. En esta ocasión la acción es más bidimensional pero el concepto sigue siendo parecido.
Los maniquíes que ya han aparecido en escena vuelven a mostrarse en forma de “eco”, como si fueran unas sombras que reproducen exacta y simultáneamente los movimientos y las acciones que se realizaron antes con ellos. De esta forma, habrá que estudiar la forma de que unos ayuden a otros pulsando los mecanismos correctos. Para superar el nivel es necesario llegar a la puerta de salida antes de agotar todos los maniquíes por el camino. Si uno de los muñecos ya ha cumplido con su objetivo y no hay que moverlo más, se puede pasar al siguiente, lo cual resetea de nuevo el tiempo. El objetivo siempre será llegar a la meta gastando el menor número de maniquíes.
Una y otra vez
Todos los niveles son muy rejugables. Siempre se les puede dar una nueva vuelta para mejorar la calificación (3, 2 o 1 estrella según los maniquíes utilizados). Pero además, cada vez que se supera un nivel se desbloquean los modos "llave" e "ilusión". En el modo llave es necesario encontrar este objeto en algún lugar del escenario antes de poder salir por la puerta. En el modo ilusión, cada maniquí cuenta con la posibilidad de parar el tiempo durante 3 segundos a voluntad del jugador, lo cual permite arañar algunas décimas y, con suerte, maniquíes. Las opciones para volver sobre las mismas fases son amplias, pero hay que tener claro que para poder disfrutar de estas partidas plenamente hay que estar totalmente atrapado por la mecánica del juego.
A nivel visual es un título muy minimalista. Está claro que para la jugabilidad que pretende ofrecer no es necesario ningún tipo de floritura, pero aún así el escenario se convertirá en un espacio muy vacío para los jugadores que le den mucha importancia al aspecto gráfico. El apartado sonoro es sobresaliente. Aunque apenas existen los efectos de sonido, la música es mágica, relajante y capaz de transportar al jugador a esa dimensión inexacta donde hay que concentrarse para avanzar usando el ingenio.
En Definitiva
Gráficos:
Un apartado modesto, simple y poco variado, pero que no necesita más para cumplir con su objetivo.
Jugabilidad:
El fácil control y la dificultad progresiva garantizan un aprendizaje adecuado para aquellos jugadores a los que les guste exprimir los puzzles hasta el final.
Sonido:
La banda sonora no es muy extensa, pero los pocos temas que la forman son excelentes y funcionan como un buen disco de chill-out armónico: perfecto para reducir los nervios que provoca el contrarreloj en las misiones.
Duración:
El juego se compone de 56 niveles más otros 7 que se pueden descargar gratuitamente desde PSNetwork. Si además te gustan los desafíos, puedes mejorar tu calificación en cada fase, completar el modo llave y el modo ilusión, lo cual multiplica la duración por tres. Ahí es nada.





