MarioKart 2... ¡Ah, no, que es Sonic!
No ha duda, si os gustó el MarioKart DS os gustará la última entrega del erizo azul. Sonic & Sega All Star Racing nos da la posibilidad de enfrentarnos a los personajes más memorables de Sega en trepidantes carreras por famosos escenarios.
“Si no puedes con tu enemigo, únete a él”. Todos sabemos que Sega se ha resignado y lleva ya tiempo trabajando para Nintendo. Últimamente podemos ver desde grandes clásicos de MegaDrive en la DS, como el Sonic Classic Collection, hasta las mascotas de ambas compañías compitiendo en la misma aventura, caso de Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos. Lo que ya me parece que roza el plágio (“roza”...) es esta nueva entrega de Sonic.
Podemos decir abiertamente que Sonic & Sega All Star Racing calca todos los patrones que hacen del MarioKart un gran juego ¡Ojo! No estoy diciendo que éste sea un mal juego, de hecho es casi tan divertido como el MarioKart, solo digo que podrían haber pensado un juego de carreras algo distinto ¡Si hasta los controles son exactamente los mismos! Te mueves con la cruceta, aceleras con A, derrapas con R y lanzas los objetos con L.
Los objetos... ¿A ver si os suenan? Los misiles verdes rebotan contra las paredes y los rojos van directamente al objetivo; con las botas de Sonic coges turbo, hay bombas, objetos para dejar en la calzada... pero bueno, la verdad es que también han introducido algunos muy curiosos y divertidos. Por ejemplo, existe un misil azul que al lanzarlo sigue el camino de la pista, puedes verlo en el mapa y elijes cuando hacerlo explotar pulsando L otra vez. Pero lo más divertido de esto está en el objeto único de cada personaje: Quien vaya el último en una carrera tiene la posibilidad de conseguir su All Star, su arma única, que siempre suele ser devastadora. Por ejemplo Sonic se convierte en superguerrero y adelanta a casi todo el mundo de forma semiautomática. Aunque el más divertido de todos es el de Samba de Amigo que, yendo el último, convoca a todos los demás jugadores a bailar la conga detrás de él, quedando así primero.
La idea creo que ha sido coger todo lo bueno del MarioKart, cambiarle los personajes y los escenarios y añadir algunas mejoras. Pero, aunque les ha salido un producto divertido, se encuentra a años luz del juego del fontanero. Vamos por partes:
El apartado gráfico no está mal, pero no hay duda de que el MarioKart lo supera con creces. Éste juego tiene colores más apagados, escenarios más simplones y una física que... bueno ¿Habéis visto cómo salta la ballena en el primer circuito? Eso lo dice todo. Por si fuera poco, cada vez que algo se acerca más de la cuenta le vemos unos píxeles como puños. Las explosiones también son ridículas, tanto por la parte gráfica como por su efecto. Simplemente no está bien conseguido. Lo mismo ocurre con los saltos y los golpes, no consiguen ser realistas ¡Es como si los coches estuvieran hechos de papel! A ver, hay juegos con gráficos mucho peores, pero no puedo evitar compararlo con el MarioKart, el cual le da mil vueltas.
El sonido además me estresa. Con los grandísimos temas que hemos escuchado en los juegos de Sonic (¡Pajas, pajas!)... el rollo maquinero de teléfono móvil de los noventa que tiene este juego consigue ponerme de los nervios. Creemos que pretende darle así un rítmo frenético a las carreras, pero más que eso de lo que te entran ganas es de apagar la DS. “Señores de Sega, teniendo a esos creativos no me extraña que os arruinaseis ¿Habéis escuchado `Parque bebé´? Eso si le da ritmo a un circuito”. Parece que este nuevo Sonic “moderno” necesita música electrónica... pobre, ¿no os recuerda a Puchi?
La jugabilidad, que al final es lo que importa, sí es buena. Casi tan buena como en el MarioKart, todo sea dicho. Es un juego divertido y muy portable. Puedes jugar solo, con amigos a través de Intenet o contra otra DS cercana gracias al wifi. Además, tiene varias modalidades de juego. Por un lado podemos jugar las competiciones (bloques de cuatro circuitos a los que tendremos que dar 3 vueltas y sumar más puntos que nadie para desbloquear los siguientes), las contrarelojs y las misiones. Aquí el juego se amplía ya que posee un gran número de estas últimas del tipo “coge todas las monedas en menos de tal tiempo” o “pasa por tantos aros”.
Otro de los puntos que me han decepcionado son los personajes a elegir. Aunque haya muchos bloqueados (como Alex Kid, ¡Guau!), de entrada podemos elegir entre muy pocos (Sonic, Eggman, Tails...). Además no nos dan referencias de las características de cada personaje, por lo que te terminas eligiendo uno u otro simplemente por su aspecto o por la afinidad o nostalgia que te provoque. Un punto muy negativo para mi gusto. Es más no me gustaron ni los diseños de los vehículos, no sé, demasiado simplones.
Creo que lo han diseñado pensando en las consolas de sobremesa. El juego funciona mucho mejor en la Wii ¡incluso tardé menos que en el MarioKart en adaptarme a utilizar el volante! Parece muy prometedor para estas plataformas, pero se ha quedado muy corto en la adaptación a la Nintendo DS.
En conclusión, es un juego divertido que intenta captar a todos los que nos fascina el MarioKart. No es un gran juego, pero sirve para entretenernos si ya estamos hartos de tanto Circuito de Luigi o tanta Playa Koopa. No sé si vale los 40 euros que cuesta, pero yo sé que me lo pasaré en grande con él.
En Definitiva
Gráficos:
Reguleros. No es que estén mal, pero podrían cuidarse más lo detalles, mejorar los diseños y, sobre todo, habría que lograr mejorar a física
Jugabilidad:
Muy buena. Éste es el único apartado que salva al juego. Es muy divertido, de eso no hay duda.
Sonido:
Un horror. Muy maquinero y parece un politono.
Duración:
La justa. Es como el MarioKArt pero amplía la parte de las misiones, que te pueden dar unas hora extra de juego adicional.





