Nuevas y viejas generaciones
Final Fantasy IV: Complete Collection nos trae el JRPG más antiguo pero barnizado con una buena capa de novedades visuales, sonoras y jugables.
A veces duele echar la vista atrás y darse cuenta de que después de esperar tanto y de poner muchas esperanzas en la última entrega de una saga histórica, ésta no consigue cumplir con las expectativas que se han puesto en ella.
Esto le ocurrió al hypeado Final Fantasy XIII, vilipendiado gravemente por su linealidad y simpleza. Ahora los fans miran con desconfianza todo lo nuevo que está por llegar. Ante esta situación de crisis, es normal que Square Enix esté recurriendo a sus primeros, gloriosos y bien considerados juegos, creando remakes por doquier para dispositivos móviles y plataformas de descarga.
PSP ha sido la última en recibir una entrega de lujo, Final Fantasy IV: Complete Collection, un recopilatorio que incluye el clásico Final Fantasy IV, su continuación, Final Fantasy IV: The After Years (lanzado en 2008 para móviles) y Final Fantasy IV: Interlude, un capítulo que explica lo ocurrido entre ambos juegos. Todos ellos cuentan con una apariencia remozada, nuevas escenas de vídeo y un estilo gráfico unificado que garantizan una aventura larga y épica como las de antes.
Lavado de cara
Final Fantasy IV es recordado por muchos con gran cariño. Pero la mera nostalgia no es suficiente para reeditar un juego que ya disfrutó de gran reconocimiento en Japón allá por el 1991 para NES. Las posteriores revisiones de PSX y GBA obtuvieron unas cuantas mejoras, pero ahora tenemos en PSP una edición mucho más completa. Se ha conservado intacta la apariencia gráfica y apenas se ha alterado el desarrollo de la aventura original, pero se ha aumentado el número de píxeles que componen tanto escenarios como personajes y criaturas al mismo tiempo que se han añadido efectos 3D para las animaciones de las magias. Toda la banda sonora ha sido reinterpretada, manteniedo las partituras originales pero liberándolas de las limitaciones de imponía un sintetizador de 16 bits. Gracias a esto la gran obra de Nobuo Uematsu, compositor habitual de la saga, vuelve a transmitirnos múltiples sensaciones de una forma más vibrante y enérgica que antes. A todo esto se han añadido escenas cinemáticas de estas que quitan el hipo y alguna sorpresa más para conseguir que Final Fantasy IV: Complete Collection sea un producto realmente fresco. Y es que aunque visualmente es más atractivo, conserva el espíritu que hizo grande al original y esa es su principal baza.
Lo mejor de Final Fantasy IV es que es capaz de contar una historia típica dentro del género y al mismo tiempo hacerla realmente interesante y cautivadora gracias al carisma que desprenden sus personajes. Los protagonistas del juego vivirán alianzas inesperadas, traiciones terribles y auténticos dramas personales que harán que el jugador se sienta irremediablemente atrapado por sus historias. El protagonista de Final Fantasy IV es Cecil, un caballero oscuro que sirve al reino de Baron junto a su amigo y compañero Kain. Cecil se siente culpable ya que ha manchado sus manos de sangre para conseguir algunos de los cristales que el rey está recolectando para su propio beneficio. Muy pronto se rebelará contra el régimen, convirtiéndose en un proscrito que tendrá que luchar contra el temible Golbez, un misterioso caballero que ahora ocupa su lugar en el ejército y que parece estar moviendo los hilos para apoderarse de todos los cristales del mundo.
Final Fantasy IV: The After Years se sitúa 17 años después de los sucesos acontecidos en la aventura original y narra las aventuras de Ceodore, el hijo de Cecil y Rose, el cual tendrá que volver a enfrentare a la oscuridad y a los monstruos que han vuelto a invadir el planeta. Para cerrar el círculo perfectamente, Final Fantasy IV: Complete Collection incluye el episodio Interlude, el cual explica lo acontecido entre FF IV y The After Years.
Una de las cosas que más llaman la atención de Final Fantasy IV es lo equilibrada que resulta la compañía en todo momento. Las habilidades de cada personaje están muy bien diferenciadas y van más allá de simples magias o ataques físicos: cada clase tiene un estilo de lucha muy distinto con debilidades y fortalezas que aprenderemos a controlar a lo largo de la aventura. Uno de los elementos que más avivan nuestra observación es que nuestro equipo, liderado en FFIV siempre por Cecil, nunca es el mismo. Los avatares del destino harán que muchos personajes entren y salgan de nuestra de partida, provocando amargas despedidas y felices reencuentros.
Siempre me resultó chocante que en los Final Fantasy antiguos los personajes principales tuvieran un estilo cuasi superdeformed mientras que los enemigos se presentaban con una apariencia lo más realista posible. Entiendo que antes esto se hiciera por alguna limitación del hardware, para vincular a los personajes que luchan en el campo de batalla con los que se mueven por el escenario. Este título de PSP mantiene ese estilo retro y aunque cuenta con un buen lavado de cara, el diseño y las proporciones de protagonistas y monstruos se han mantenido igual que hace 20 años.
Pero además de por su apariencia y por respetar fielmente la historia original, hay otros elementos por los cuales se nota que Final Fantasy IV: Complete Collection pertenece a la vieja escuela. Sobre todos estos principios, destaca la dificultad. Que nadie se aventure a entrar en una mazmorra sin las sufiences pociones, frascos de éter, plumas de fénix y tiendas de campaña. El juego no te prepara previamente para todos y cada uno de los enemigos a los que te vas a enfrentar, con lo cual es habitual verse en un brete al tener que luchar contra monstruos que parecen invulnerables a tus ataques habituales. A esta edición de Final Fantasy IV le faltan algunos detalles que a veces hacen que resulte un poco áspera sobre todo para el delicado paladar al que nos tiene acostumbrado el gameplay de los juegos actuales. A veces los siguientes objetivos no están claros (aparte del mapa, no existe un diario que organice esta información) y de algunas cosas nos enteramos por las bravas a no ser que nos leamos el manual de instrucciones de pe a pa (para huir de un combate hay que pulsar los botones L y R pero es algo que el juego no dice explícitamente).
Fail en cuanto a portabilidad
Final Fantasy IV: Complete Collection es tan fiel al Final Fantasy IV original que hasta se han olvidado de hacerlo un poco portátil. La regla de oro de este juego es no olvidarse nunca de guardar siempre que sea posible (es decir, siempre que estemos en el campo o en una zona segura de la mazmorra). Como es habitual en los Final Fantasy, muchas veces tendremos que superar mazmorras infestadas de monstruos para luchar contra un jefe final difícil de batir que además cuenta con dos o tres formas, cada cual más dura que la anterior. Es fácil que en estos menesteros ocupemos algunas veces una hora y todo ello sin contar con ninguna posibilidad para realizar un guardado rápido entre combate y combate. Por eso cada vez que entramos en una nueva mazmorra, una de las mayores necesidades es encontrar la sala de santuario en la que podemos guardar partida y hasta utilizar una tienda de campaña para recuperar toda la vitalidad y la magia. Sin embargo también hay que tener cuidado al guardar partida ya que si machacamos justo antes de enfrentarnos a un jefe final y nos encontramos sin apenas objetos ni medios para escapar de una mazmorra, podemos quedarnos en una situación muy comprometida y difícil de arreglar.
A pesar de sus carencias como juego portátil (básicamente la falta de guardado rápido), Final Fantasy IV: Complete Collection es un remake hábilmente dirigido. Sin grandes ambiciones ni profundos cambios en su apariencia gráfica, Square Enix ha conseguido que el juego luzca mucho mejor añadiéndole muchos píxeles a todos los sprites al mismo tiempo que mantiene casi intactos los diseños originales. Además, a las muchas horas de juego con las que cuenta Final Fantasy IV (aproximadamente unas 40 horas) le añadimos otras tantas de FF IV: The After Years y el capítulo Interlude, breve pero intenso y ciertamente revelador. Un juego retro indicado para nostálgicos y para iniciados en el género que quieran probar un auténtico clásico, uno de esos títulos a los que uno debe haber jugado para quedar bien en una conversación cuando salga el tema de debate "Final Fantasy, antes y ahora".
En Definitiva
Gráficos:
Se conserva el estilo gráfico al mismo tiempo que se aumentan el nivel de detalle de todos los sprites del juego. Las animaciones de las mágicas también cuentan con trabajados efectos de 3D.
Jugabilidad:
Rápido, ágil y desafiante, así es este FF IV. Eso sí, si no sabes inglés te resultará muy difícil acceder tanto a su historia como a su gameplay.
Sonido:
El buen hacer de Nobuo Uematsu completa con creces la carencia de voces dentro del juego y lo repetitivos que se hacen algunos efectos de sonido.
Duración:
Tres aventuras por el precio de una es más de lo que muchos otros JRPG pueden ofrecer. Si te gusta el género y esta saga en concreto, tendrás diversión asegurada para días y días.














