Agudiza tu ingenio... y rompe cosas
Devánate los sesos para dejar la estrella dorada en el suelo mientras todo se desploma a tu alrededor.
La premisa de Super Tumble es sencilla: Tenemos una base suspendida en el aire. Tenemos infinidad de bloques de madera, cristal, metal y demás matriales sobre ésta, formado caprichosas estructuras. Tenemos una estrella dorada sobre dicha estructura. Lo único que hay que hacer es bajar esa estrella hasta la base, rompiendo los elementos que sea necesarios por el camino.
Para conseguirlo, solo tenemos que tocar con el dedo el elemento que queramos que se rompa y éste desaparecerá tras una pequeña explosión. Esto es así, al menos, en los primeros niveles, porque tras ellos comienzan a aparecer otras figuras de otros materiales no tan fácilmente destructibles: El metal, por ejemplo, no se puede partir, hay unas mallas que se dilatan tremendamente antes de desaparecer.
SI Ian Malcolm jugase a este juego...
La física del juego está muy bien conseguida pero hay algo que, a mí personalmente, me chirría demasiado (aunque estoy seguro que a Ian Malcolm no). Hablo de la Teoría del Caos (en serio). Ésta viene a decir, según puedo saber gracias a Parque Jurásico, que no debes esperar dos reacciones idénticas a dos esmímulos identicos, que si haces lo mismo dos veces no esperes las dos veces el mismo resultado. La teoría dice que nunca podmeos controlar el 100% de los factores y que, por eso, los resultados nunca son iguales. Pues bien, en Super Tumple nunca obtienes dos veces el mismo resultado. Si quitas un bloque y el que está encima cae para el lado derecho, puede que si repites la fase y quitas el mismo bloque, el de arriba caiga para la izquierda. Caos, amigos, caos.
El título consta de 90 fases, las primeras muy fáciles, a modo de tutorial, pero que van ganando en complejidad hasta convertirse en verdaderos retos. Además, se van sumando siempre nuevos elementos que aumentan la complejidad, como las plataformas que son balanzas o los globos.
No obstante, y por muy divertido que sea, el juego no es perfecto. El apartado gráfico está descuidado y, por ejemplo, el fondo del escenario no cambia ni una sola vez. Además, cunado consigues pasarte la fase 90 ni te felicitan, simplemente te devuelven a la fase 1 como si fuera la siguiente (maldición, no estoy pidiendo un abrazo, pero al menos unas palabras cálidas).
Para poder rejugar el juego, al pasarte una fase te dan una nota que va en relación a la cantidad de bloques que has tenido que destruir para pasártela. Las notas son las típicas americanas, es decir, nada de números, sino A+, A, A-, B+, B, B-, C+, C...
En conclusión, tengo que decir que me ha resultado un gran título. Es mi primer juego de pago de Android y la verdad es que he amortizado muy bien los 1,39 euros que me costó (creo recordar). Muy recomendable si te gusta eso de repetir la misma fase mil veces hasta que sea perfecta.
En Definitiva
Gráficos:
No están mal, pero son simepre los mismos elementos y el mismo fondo. Aunque no puedo dejar de maravillarme del aspecto industrial del título.
Jugabilidad:
Muy buena jugabilidad, muy adictivo y casual. Mi problema ha sido la Teoría del Caos (leete el artículo y lo entenderás).
Sonido:
EL juego carece de música y los efectos sonores, aunque muy chulos e industriales, son pocos y repetitivos.
Duración:
Las 90 fases se amortizan, ya que se vuelve bastante complicado. Además, gracias a su sistema de puntuación, pude rejugarlo hasta la saciedad.















El iphone no me tira nada ni tampoco mac (también debo ser de los únicos ;P), a si que cuando me lance iré a por uno con android. Me tira mucho esta plataforma, al estar muy ligado al mundo GNU/Linux y al software libre.
Respecto al juego, está interesante. ¿Con un puntero no se jugaría mejor? hay figuras que parecen más pequeñas que los dedos.