Acelerón 3D
Namco Bandai no quería perderse el esperado lanzamiento de Nintendo 3DS sin acompañarlo de una nueva entrega de su archiconocida saga de velocidad Ridge Racer. ¿Estará este nuevo título a la altura de la franquicia?
Una de las incógnitas que más curiosidad despertó en su momento la cuasi mágica pantalla estereoscópica de 3DS era cómo sería la experiencia de jugar a un título de coches con efecto 3D sin gafas. Dicha duda ha sido respondida el mismo día del lanzamiento de la máquina gracias a Namco Bandai y a la última entrega de una de sus sagas más emblemáticas: Ridge Racer. Si bien es cierto que la combinación arcade de velocidad + efecto 3D ha acabado resultando ciertamente decepcionante, no es motivo para desdeñar este más que interesante título de carreras para 3DS.
A correr
Y es que, vanguardias tecnológicas aparte, un Ridge Racer es un Ridge Racer. Por ello, todo el que se acerque a este título de lanzamiento de 3DS siendo fan de la ya legendaria saga de conducción de Namco Bandai encontrará más o menos lo que buscaba: carreras frenéticas al son de música techno, velocidades de vértigo y derrapes y turbos demenciales. Más que un juego totalmente nuevo, Ridge Racer 3D se compone básicamente de retazos de circuitos y vehículos ya vistos en anteriores entregas, formando un batiburrillo de hasta quince circuitos y un buen puñado de coches de lo más variopinto. Ridge Racer 3D ofrece un total de ocho posibilidades de control, aunque bien parecidas entre ellas y con la ausencia de un modo que use los giroscopios de la consola, claramente para no tener que sacrificar las funciones 3D.
Si bien el título no se prodigue demasiado en opciones jugables, las que existen son bastante acertadas y entretenidas, destacando el excesivo modo Gran Premio en el que podremos pasar horas y horas hasta superar las cientos de carreras en las que la máquina nos hará correr. Dicha competición se presenta de forma progresiva de menor a mayor dificultad, por lo que en un principio no tendremos problema para subirnos al podium, pero más tarde... prepárense para sudar frente a sus 3DS.
El resto de modos de juego cumplen la clásica función coral, con la posibilidad de disfrutar de carreras rápidas, pruebas individuales y competiciones contrarreloj. Las posibilidades de juego online se reducen a un modo versus en el que nos podremos enfrentar de forma local hasta con otros tres amigos. Resulta incomprensible que Namco Bandai no haya montado una infraestructura en condiciones para el juego online, con la posibilidades que la conexión inalámbrica de Nintendo presta para este tipo de juegos. Al menos, el título hace uso de la función StreetPass con la que disputaremos carreras fantasma con otros usuarios y compararemos nuestras estadísticas.
Conducción temeraria
Muchos de vosotros, talibanes de los gráficos, estaréis deseando saber qué tal luce un título como Ridge Racer 3D en una pantalla estereoscópica. Lo cierto es que este redactor ha quedado medianamente decepcionado con la experiencia 3D del título, posiblemente traicionado por un exceso de imaginación. Y es que creo que no soy el único que pensaba que jugar a un arcade de carreras con tecnología 3D sería lo más parecido a estar realmente dentro del coche, sintiendo los derrapes y los nitros casi en primera persona.
La realidad es bien distinta: el 3D estereoscópico, al menos en este juego, cumple una función poco más que estética, aportando bien poco a la experiencia lúdica. En ocasiones, y solo en ocasiones, nos ayudará levemente a percibir la profundidad de los recorridos, pero no nos dará una distancia mínimamente certera con respecto a otros vehículos u obstáculos que encontremos. Los detalles para demostrar el uso del 3D no faltan, con partículas que parecen salir de la pantalla o confeti lanzado por los espectadores de la carrera que dificultarán nuestra visión. Pero, sinceramente, poco más.
3D aparte, el juego luce de forma digna gráficamente, con vehículos visualmente atractivos y recorridos definidos y medianamente imaginativos. La música y los efectos acompañan perfectamente a la acción como viene siendo tradición en la saga Ridge Racer, contando con melodías techno que subirán nuestra adrenalina unas décimas de más. En cuanto a la portabilidad, Ridge Racer 3D cumple perfectamente la función de título portátil, con tiempos de carga cortos, guardado automático y carreras rápidas, aunque como bien decimos no hubiera estado de más poder jugar online contra otros amigos.
Ridge Racer 3D deja un buen regusto en general. Pese a que el efecto 3D no es ni de lejos lo que esperábamos y se podría haber profundizado más en los modos de juegos (especialmente en el terreno multijugador) estamos ante un arcade de conducción sólido y divertido, con una gran variedad de circuitos y vehículos, así como una ingente cantidad de carreras disponibles en el modo Gran Premio que nos tendrá pegados a nuestra consola durante muchas horas. Sin duda, la mejor opción de compra del catálogo inicial de 3DS en el terreno de los títulos de conducción.
En Definitiva
Gráficos:
Dignos, aunque no sobresalientes. La apariencia general del juego está bastante bien, aunque el esperadísimo efecto 3D resulta bastante decepcionante, quizás por una falta de profundización a la hora de potenciar la experiencia de juego en torno a la nueva pantalla estereoscópica de 3DS. Una auténtica lástima.
Jugabilidad:
Su genuina mecánica, su variedad de recorridos y vehículos y su modo Gran Premio son los principales aspectos positivos de Ridger Racer 3D. No obstante, se echa en falta una mayor profundidad en las opciones de juego, especialmente en el terreno multijugador.
Sonido:
Una buena colección de música techno que nos pondrá la adrenalina por las nubes, como bien nos tienen acostumbrados en esta saga.
Duración:
En contraste con el posiblemente excesivo modo Gran Premio, las opciones de juego en Ridge Racer 3D no están demasiado desarrolladas. No obstante, el modo principal, las carreras rápidas y las partidas Versus le dan una vida medianamente larga al juego.















