Lo bueno con 3D, dos veces bueno
De entre el tan innovador como discreto catálogo inicial de Nintendo 3DS, Rayman emerge con su pelo-hélice para demostrar que los clásicos nunca fallan.
Sinceramente: decantarme por el juego que adquiría junto a mi nueva Nintendo 3DS fue bastante complicado. Si bien la variedad (y calidad) del catálogo de lanzamiento de la sucesora de DS no es para tirar cohetes, algunos juegos potencialmente buenos además de totalmente nuevos me hicieron plantearme si no estaba metiendo la pata comprando Rayman 3D, un título que, al fin y al cabo, salió hace ya un buen puñado de años para Nintendo 64, Dreamcast y demás.
Tras una rápida consulta a Eldan, enfermizo fan de la saga de Michel Ancel, decidí hacerme con el juego al no haberlo disfrutado en otra consola. Y esa fue, sin duda, una de las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo... así me va en la vida, por otra parte. El caso es que Rayman 3D sorprende desde el primer momento, en primer lugar por lo bien que aguanta los años, y en segundo por el fantástico trabajo realizado por Ubisoft para aderezar la ya de por sí sublime experiencia jugable del mismo con la cuasi-mágica tecnología 3D sin gafas de Nintendo.
El eterno plataformas
Pese a los elogios iniciales, tengo que decir que lo de Rayman 2 por parte de Ubisoft empieza a ser cansino: que sí, que es muy buen juego, pero... ¿Se os pasa por la cabeza hacer uno nuevo, chicos? ¡Si hasta existe una versión del mismo para Nintendo DS! Locuras comerciales aparte, la longitud de la sombra de Rayman 2 a lo largo de las dos últimas generaciones de videoconsolas está ampliamente justificada por el maravilloso trabajo que hace ya más de una década Ubisoft llevó a cabo.
Rayman 3D (subtitulado en anteriores versiones como The Great Escape) se sitúa en el preciosista mundo del protagonista, el cual ha sido invadido por piratas espaciales. Los malvados bucaneros pretenden secuestrar a los habitantes del mundo de Rayman para venderlos a un circo intergaláctico, y para evitar posibles trifulcas encierran a nuestro protagonista en una de las naves pirata quedando desprovisto de sus alucinantes poderes. Como consecuencia del ataque enemigo, 1.000 lums de energía quedan liberados a lo largo y ancho del planeta, pequeñas esferas de luz de grandísima capacidad energética que a Rayman le vienen de perlas para recuperar su fuerza.
No obstante, los piratas galácticos cometen un error: encerrar junto a Rayman a Globox, el rechoncho y bizarro amigo del héroe de la historia, quien porta consigo un lum de plata enviado por la mismísima hada Ly que dotará a Rayman de su don más preciado: el puño volador. Gracias a esto, Rayman consigue escapar de su prisión para comenzar una gran aventura en la que tendrá que salvar a su mundo de la invasión pirata y, de paso, a unos cuantos amigos de toda la vida.
Un argumento épico que sirve como pretexto al grandísimo Michel Ancel para concebir una extraordinaria epopeya en la que Rayman tendrá que derrotar cientos de enemigos, superar miles de obstáculos y, a ser posible, hacerse con todos los lums de energía.
El mundo de Rayman es enorme e inmersivo, plagado de vida y detalles adorables. Desde los enemigos hasta la fauna local, todo es gracioso y está diseñado con cariño. Lo mismo ocurre con las plataformas propiamente dichas, ideadas con ingenio y algo de maldad, que nos arrebatarán vidas con una facilidad pasmosa. Los distintos niveles que componen el título son ciertamente variados: veremos a Rayman saltar y correr además de montar en diversos vehículos y colaborar con algunos interesantes amigos para superar todo tipo de pruebas.
La estética y mitología del universo Rayman resulta brillantemente complementada con la sensacional banda sonora original del juego, una de las mejores obras que este redactor ha escuchado en su trayectoria vídeo-lúdica, y que muy dificilmente caerán en el olvido del que las escuche.
¿Qué tal el 3D?
Todos aquellos que ya hayáis jugado a Rayman 2: The Great Escape en alguna de las múltiples plataformas a las que ha ido llegando a lo largo de su historia estaréis esperando a conocer mi opinión acerca del principal atractivo de esta laureada versión 3D. Pese a mi rechazo en general por el 3D en la industria del cine y a mi inicial desconfianza de esta tecnología en el mundo del videojuego, tengo que decir que las propiedades 3D de este nuevo Rayman me han entusiasmado.
Al contrario que ocurre en la industria del celuloide (en mi opinión) el 3D visto en Rayman 3D no sólo cumple una función estética, sino que aporta un mayor nivel de riqueza e inmersión al juego. Un plataformas como el título que nos ocupa luce muy bien en 3D y ayuda a solventar problemas relacionados con la profundidad. Calcular saltos y movernos durante los ataques es mucho más cómodo e intuitivo con el 3D conectado... y si no me creen prueben a jugar en 2D después de usar un rato el 3D.
Obviamente el componente espectáculo también está ahí, y en Ubisoft han sabido trabajar con los efectos 3D sin que resulte molesto para la experiencia del juego, creando una atmósfera bella y mágica que nos hará creer que, durante un rato, estamos paseando realmente por el mundo de Rayman. Y es que no en vano los chicos de Ubisoft han llevado a cabo un buen puñado de añadidos puramente visuales con los que jugar, como insectos, partículas, pequeñas modificaciones del escenario... Durante diversos niveles la presencia del 3D es especialmente acuciante, como en el caso de las fases de conducción: Rayman atravesará túneles y esquivará obstáculos generando una sensación que al menos un servidor nunca ha vivido con un videojuego.
El abuelo del catálogo
Rayman 3D no es perfecto: el título original de Ancel sigue contando con pequeños defectos, algunos de base como la excesiva debilidad de los esbirros que encontraremos a lo largo de los diversos niveles, y otros propios de 3DS como la necesidad de mantener la consola estáticamente para no ver la pantalla borrosa. Por otro lado, pese los preciosistas gráficos y el excelente diseño de mapas y personajes, cabe reconocer que los años empiezan a pesar sobre The Great Escape, y no hubiera estado de más un lavado de cara al apartado gráfico.
No obstante, Rayman 3D es, en mi opinión, la mejor opción del catálogo inicial de Nintendo 3DS para aquellos que no gusten de cuidar perretes ni de lanzar Hadoukens. Un título robusto y largo con una jugabilidad exquisita, sentido del humor, y un despliegue de efectos 3D que solo aportan y enriquecen la experiencia. Si no lo has jugado cómpratelo, si lo has jugado... al menos piénsatelo.
En Definitiva
Gráficos:
El 3D está magníficamente bien transportado al precioso universo de Rayman 3D... aunque los años no pasan en balde y no hubiera estado de más un lavado de cara gráfico. Aún así muy, muy bonito.
Jugabilidad:
Rayman 2: The Great Escape está considerado como uno de los mejores plataformas de todos los tiempos... y no es en vano. Un título largo y frenéticamente divertido, con una dificultad ajustada (salvo en el caso de los esbirros normales, demasiado fáciles) y un gran sentido del humor, que nos hará pasar horas de entretenimiento en nuestras 3DS.
Sonido:
Me atrevo a decir que la banda sonora original de Rayman 3D se ha convertido automáticamente en una de las mejores que escuchéis en una Nintendo 3DS. Acordaos de mis palabras.
Duración:
La gran cantidad de niveles y la posibilidad de volver atrás para rescatar más prisioneros y recoger más lums (lo cual nos abre la puerta a misiones de bonus) hacen de Rayman 3D un juego realmente duradero... pero cuidado, que engancha.















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