Asalto al corazón de los Twisted
Aya Brea vuelve al mundo de los videojuegos con un shooter frenético y resultón a partes iguales
La espera ha sido muy larga. Han pasado más de 10 años desde la segunda entrega de Parasite Eve, y ahora en 2011 nos llega por fin su tercera parte: The 3rd Birthday. En todo este tiempo, la saga ha evolucionado tanto (desde el RPG táctico hasta la acción pura y dura) que desde la propia Square-Enix han preferido distinguir la última entrega de la saga con un título que no alberga su nombre original. Pero que no cunda el pánico, esta nueva aventura también estará protagonizada por Aya Brea y las criaturas twisted seguirán siendo nuestros enemigos.
The 3rd Birthday se ubica en un futuro próximo entre los años 2012 y 2013. Un nuevo brote de Twisted ha surgido en la isla de Manhattan, asolando toda la ciudad de New York con una plaga de monstruosas criaturas que amenaza con extenderse por todo el planeta y acabar con la humanidad. Aya Brea, la cual sigue manteniéndose increíblemente joven para su edad, ha perdido su memoria debido a una serie de circunstancias no explicadas. Ahora ella es la agente más adecuada para utilizar la avanzada tecnología del Overdive, una suerte de máquina del tiempo que permite a Aya viajar al pasado justo en el momento en el que los Twisted empezaron a surgir de las entrañas de la tierra. El sistema Overdive permite a Aya poseer el cuerpo de otros soldados de la misma forma que si se tratara del agente Smith de Matrix, lo cual nos plantea de partida un argumento un tanto complejo y confuso, sobre todo si en su día no jugamos a los primeros títulos de la saga.
Shooter sí, pero a su manera
En The 3rd Birthday también están presentes las coberturas, aunque con ciertas particularidades. En varios escenarios nos encontraremos con elementos como cajas o bloques de cemento que sirven a Brea como protección contra el ataque de enemigos frontales. Al acercarnos, Brea se agachará automáticamente y estaremos a salvo de la mayoría de los ataques. Sin embargo hay que tener cuidado ya que estos elementos son destructibles y permanecer demasiado tiempo en el mismo lugar nos puede jugar una mala pasada. A pesar de todo The 3rd Birthday comete algunos fallos de principiante que un shooter no debería permitirse, como la falta de un botón para recargar las armas. La recarga se produce de forma automática al acabarse el cargador, pero al no permitir una recarga en los momentos de sosiego más de una vez nos veremos entre la dicotomía de malgastar munición para tener el arma a punto o empezar a disparar con 3 o 4 balas en la recámara.
Los primeros pasos con The 3rd Birthday parecen anunciar una jugabilidad poco interesante y algo repetitiva, ya que se limitan a apuntar a un objetivo y movernos en círculos para evitar sus ataques. Sin embargo todo empieza a mejorar pronto. En la aventura nunca estaremos solos, siempre habrá un equipo de soldados haciéndonos compañía. El sistema Overdive permite saltar instantáneamente al cuerpo de otro soldado y continuar la acción desde ahí. La habilidad para cambiar de cuerpo es infinita y no requiere de ningún tipo de recarga ni pausa, aunque esto no quiere decir que podamos estar a salvo cambiando de cuerpo cuando nos plazca. Si vemos que nuestra barra de vida está agotándose podemos dar el salto al cuerpo de otro aliado, pero para sobrevivir a los combates más duros es fundamental mantener con vida a todo nuestro equipo. Cada vez que cambiamos de cuerpo, nos encontramos con las armas y la salud que tenía esa unidad antes. En la práctica es difícil trazar una estrategia clara fijándose en los recursos de cada soldado, ya que los combates son muy caóticos. Sin embargo siempre estaremos utilizando pequeñas estratagemas para despistar a los Twisted: cada vez nos estén atosigando podemos cambiar hacia un cuerpo que esté lejos y así atacarles por la espalda. La inteligencia artificial de los aliados es generalmente buena, lo cual se traduce en que no tienen tendencias suicidas y procuran resguardarse mucho y disparar lo justo. Manteniendo el punto de mira sobre un enemigo el tiempo suficiente, también podemos ordenar al resto del escuadrón que ataque a ese objetivo con una ráfaga rápida y mortal que causará un daño extra a la criatura.
Pero aquí no acaban las habilidades de Aya. Cuando los Twisted estén considerablente debilitados, en ocasiones surgirá la posibilidad de utilizar la habilidad Overdive sobre ellos mismos, lo cual los destruye automáticamente y rellena nuestra barra de "Liberación", otro de los tremendos poderes genéticos adquiridos por Aya. Al pulstar triángulo y círculo cuando esta barra está llena, Aya entra en un poderoso estado mediante en el cual se mueve a velocidad de vértigo y sus disparos son mucho más potentes, aunque abusar de esta habilidad es peligroso para la energía de la unidad que actúa como recipiente.
Para darle algo más de variedad al juego, en ocasiones puntuales podremos conducir un helicóptero y un tanque o cambiar la tónica de disparar indiscriminadamente a disparar con precisión utilizando el rifle francotirador. En resumidas cuentas, este nuevo título de Square-Enix tiene un planteamiento muy simple y de gatillo fácil, lejos de sus habituales RPG. En los enfrentamientos contra algunos jefes finales sí tendremos que pensar un poco mejor cómo actuar para encontrar sus puntos débiles, mientras que ante otros enemigos sólo podemos huir hasta encontrar un lugar seguro. A pesar de no ser el shooter perfecto, su intención innovadora y su estilo arcade, rápido y fácil de jugar, hacen que The 3rd Birthday se haya convertido en una opción muy interesante para los poseedores de una PSP.
En Definitiva
Gráficos:
A nivel técnico The 3rd Birthday cumple de sobra. El modelado de Aya Brea es perfecto y los escenarios presentan un gran nivel de detalle, aunque eso sí, son demasiado oscuros. Por su parte, también se echa en falta una mayor variedad en el diseño de aliados y enemigos.
Jugabilidad:
Como buen arcade que es, resulta fácil tomarle el pulso y empezar a jugar. Lo que no es tan accesible son las mejoras genéticas de Aya, ya que sin saber inglés su sistema no es muy intuitivo.
Sonido:
La excelente e inquietante banda sonora compuesta por Yoko Shimomura, Tsuyoshi Sekito y Mitsuto Suzuki es el telón de fondo perfecto para un trabajo de doblaje muy bueno. Aunque eso sí, en inglés y sin subtítulos.
Duración:
A pesar de que la duración de la aventura principal es bastante larga, no hay alicientes para repetirla más allá de hacerlo con una dificultad superior, ya que no hay modo multijugador ni extras lo suficientemente contundentes que justifiquen una vuelta inmediata sobre el juego.


















