El cachorro de la Diosa-Lobo
Okamiden llega a DS con una estética espectacular, una gran historia y algún que otro fallito.
Si no conocéis la saga, Okamiden os embelesará de entrada con unos gráficos soberbios y os terminará enganchando gracias a su historia y su jugabilidad; si ya jugastéis a Okami en PS2 o en la Wii... ¿qué os voy a decir?
A todos nos pilló por sorpresa cuando allá por 2009 se aunció el regreso de Okami, un juego que dejó boquiabierta a la crítica del sector pero que tuvo muy poca repercusión en lo que a ventas se refiere. Se pudo clasificar casi como un fracaso en este ámbito, por lo que nadie esperaba una secuela para DS.
En Okamiden volvemos a enfrentarnos a Orochi, el malvado demonio de múltiples cabezas que amenaza la isla, tan solo nueve meses después de los acontecimientos del primer título. El gran problema radica en que Amaterasu, la diosa del sol con cuerpo de loba que consiguió vencerle, ya ha ascendido al cielo para siempre. En esta entrega manejaremos a su hijo, el nuevo dios del Sol, quien aún es un cachorro, para librar a Nippon de la amenza de Orochi. Para ello deberemos luchar, utilizar nuestro ingenio y, como no, la dibujar con Brocha Celestial.
El juego está en completo 3D, por lo que podremos movernos por el escenario con este lobezno con relativa libertad de movimientos: saltos ataques, etc. Así, deberemos ir venciendo a los demonios y demás enemigos que nos asalten, pero también deberemos resolver enigmas y puzles, mantener conversaciones y ayudar a los habitantes de la isla.
Chibiterasu, el pequeño lobo, no tendrá el poder de su madre pero a medida que avance el juego irá desarrollado sus habilidades hasta que no tenga nada que envidiarle. Además, durante la partida iremos conociendo a pequeños personajes que Chibi no dudará en llevar a lomos. Estos, nos proporcionarán poderes especiales el tiempo que estén a nuestra espalda.
Para terminar a lo grande con los poderes de este pequeño Dios del Sol tenemos la Brocha Celestial. En cualquier momento del juego (pero sobre todo en los momentos clave) podemos pulsar un gatillo de nuestra DS para entrar en el modo Brocha Celestial. Una vez aquí podremos dibujar con el stilux diferentes formas que harán ciertas acciones. Estas formas, por supuesto, las vamos aprendiendo a medida que avanzamos.
El estilo del juego también tiene mucho que ver con esto. Aprovechando la estética marcadamente japonesa del título, todo parece estar hecho a base de brochazos. Pero ojo, de brozachos con estilo, hechos con pinceles de caligrafía japonesa. A parte de esos detallazos, los diseños de los personajes y los decorados son magistrales: en perfecto 3D, muy coloridos y tiernos. Todo, además, acompañado por una banda sonora tradicional japonesa muy apacible.
No obstante, no todo es perfecto en este Okamiden: Tiene un par de fallos que reducen notablemente la diversión. El primero no es culpa de los desarrolldores, pero me sigue pareciendo demoledor ¡el título no va a salir en castellano! Podemos comprarlo con subtítulos en inglés y, aunque no sea un inglés muy difícil, puede hacer que mucha gente se eche para atrás. Además, seamos sinceros, por mucho inglés que sepamos siempre es más molesto así que en nuestra lengua materna.
El sigueinte fallo trata de la portabilidad. El juego no está nada pensado para consolas portátiles: Ya no solo es que no tiene guardado rápido, teniendo que llegar a ciertos puntos (distantes entre sí) para poder salvar; el problema es los larguísimos momentos de vídeo o de explicaciones en los que ni siquiera puedes pausar la partida (al principio son al menos 10 o 15 minutos sin parar). Un error garrafal para un juego diseñado específicamente para consolas portátiles.
Aún así, en conclusión, Okamiden sigue siendo un gran título. Un juego divertido para los amantes de aventuras tipo Zelda que te sumergirá en la mitología japonesa y que te mantendrá entretenido bastante tiempo.
En Definitiva
Gráficos:
No les doy un diez a los gráficos porque simepre espero encontrar mañana algo mejor. Sin embargo, es de lo más bonito que he visto en DS.
Jugabilidad:
Combina perfectamente acción con puzles y acertijos. Es un juego bien medido que sabe porporcionar diversión es su justa medida. UNa pena que los diálogos, a veces, duren demasiado.
Sonido:
La banda sonora cumple a la perfección y es loq ue termina de meterte en el Japón tradicional.
Duración:
Es más corto que Okami, aunque sigue proporcionando bastantes horas de diversión.


















