No-muertos y flores, por fin, en Nintendo DS
Popcap Games cumple su promesa trayendo a la Doble Pantalla de Nintendo su título más célebre, que por cierto viene al dedillo a las inherentes características de la portátil.
¡Aleluya, Nintenderos! Tras mucho que sí y que no, Plants Vs Zombies llega a DS con ganas de repartir semillacas a los no-muertos con nuestros Stylus. No voy a extenderme demasiado en contar el funcionamiento de Plants Vs. Zombies, ya que el que a estas alturas no lo conoce es que no le gustan los videojuegos (así de tajante estoy hoy, sí): En una suerte de Tower Defense cachondón, nuestra misión será defender nuesto jardín de la Horda usando unas plantas tan curiosas como potentes.
El delirante trailer del juego... exquisitez en estado puro.
Algunas disparan semillas, otras funcionan a modo de bomba, otras nos darán energía solar para crear más plantas... y poco más que contar. Una fórmula que se olvida de complicados argumentos y excusas para centrarse en una jugabilidad enfermizamente adictiva que ha bruñido en oro puro las oficinas de Popcap Games desde su salida para iPhone hace ya casi un año.
La versión original, la de iPhone, fue ya analizada en su momento por nuestra querida amiga Misato, por lo que os remito a su interesante análisis para conocer más profundamente la mecánica de Plants Vs Zombies. Este micro análisis se va a centrar en los pocos apartados que cambian con respecto a anteriores versiones. En primer lugar nos encontramos con el más obvio: el control. Acostumbrados a manejar a nuestras plantas con el dedo en iPhone y con los mandos o ratón en el resto de plataformas, en la versión DS haremos uso del Stylus para movernos por la pantalla táctil. Lo cierto es que el control es intachable, más que nada porque Plants Vs. Zombies fue concebido en sus orígenes como un juego táctil, por lo que no nos costará nada hacernos con el manejo de nuestros verdosos guerreros.
Uno de los campos en los que este port sí ha sufrido es en el de los gráficos. La versión DS de Plants Vs Zombies saca los colores a un sistema portátil que, para qué engañarnos, se ha quedado obsoleto en lo gráfico, sobre todo teniendo en cuenta que dispositivos móviles pijorroteros tipo iPhone le pegan mil vueltas en capacidad gráfica. No obstante, las animaciones y diseños cumplen con su cometido, pero claro, en las otras consolas se ve todo más bonico... algo que ni Popcap ni Nintendo pueden evitar a estas alturas. La viejunez de la entrañable Nintendo DS se nota también cuando hay muchos come-cerebros en pantalla, en la que el jugador sufrirá de pequeñas ralentizaciones. Desgraciadamente, esto arruina en parte la experiencia jugable especialmente en esos momentos de desenfreno matazombies en el que unas cuantas plantas masacran a decenas y decenas de no-muertos, ya que la consola no da para más.
No obstante, estas lacras no consiguen mermar la calidad jugable de Plants Vs. Zombies, cuya calidad no puede quedar nunca en entredicho sea cual sea la plataforma. Como ocurre en toooodos los cacharros donde se puede jugar, pasarás las horas muertas dándole caña a los zombies, gracias a un concepto jugable tan fresco como adictivo. ¡Nunca lo tengáis cerca en época de exámenes, insensatos!
Se puede decir que el peor enemigo de la versión DS de Plants Vs. Zombies es... Plants Vs. Zombies. Sin duda, estamos ante el mejor exponente del género Tower Defense en Nintendo DS, claro está, pero se trata de el peor port de todos los vistos hasta ahora en distintas plataformas debido a la menor calidad gráfica, a las pequeñas ralentizaciones, y sobre todo a su precio, infinitamente superior al del resto de versiones. Si sólo tienes una DS cómpratelo como si no hubiera un mañana, si tienes un iPhone u otra consola que haya recibido un Plants Vs. Zombies... olvídala de inmediato.
En Definitiva
Gráficos:
Muy bonitos, pero no tan brillantes y detallados como en otras versiones. Lo cierto es que la apariencia general ha perdido un poco de alma...
Jugabilidad:
Indiscutiblemente divertida y adictiva. Nada ni nadie puede convertir a Plants Vs. Zombies en un juego aburrido, pese a que los momentos más locos sufrirán en ocasiones de ralentizaciones.
Sonido:
La variedad musical es ínfima y los efectos cumpen sin más. Esto no es algo nuevo en DS, se trata del único defecto que se le puede atribuir a Plants Vs. Zombies en general... y eso dice mucho del juego.
Duración:
Aparte del larguísimo modo Aventura, existe una gran variedad de opciones, incluído un interesante modo versus. El juego dura muchísimo, pero lo rejugarás hasta la saciedad.















PD: sí, he terminado de leer/comentar el análisis ahora