El camino del polluelo
Lo último del creador de Sonic llega a Nintendo DS en versión descargable y en una limitadísima edición física. ¡A correr por las lianas!
¿Os suena Yuji Naka? Los más frikis del lugar seguramente sí, al resto de los mortales tendremos que echarles una mano. ¿Os suena “Sonic el erizo”? Pues el viejo Naka está considerado el padre de la criatura. Tras abandonar el Sonic Team, Naka fundó su propia desarrolladora, Prope, conocida por títulos tan originales y rompedores como Let's Tap para Wii... o como el juego que nos ocupa.
Pollo a la carrera
Ivy the Kiwi? Llega a tanto a Wii como a Nintendo DS en sendas versiones digitales y físicas. Las diferencias entre las distintas versiones son bastante importante: si adquieres Ivy the Kiwi? Para cualquiera de las dos consolas en formato físico te saldrá un poco más caro, sí, pero te llevarás el doble de niveles (de 50 a 100, nada menos) y un atractivo modo multijugador para hasta cuatro personas y con un sólo cartucho, en el caso de la Doble Pantalla. Pese a que la versión física para DS es bastante limitada (movidas de Rising Star) hemos volcado el análisis en ella porque lo que tiene ésta también lo tiene la de DsiWare.
Ivy the Kiwi? Es un plataformas 2D atípico, algo a lo que Prope nos tiene ya acostumbrados. En él, una adorable polluela llamada Ivy decide echar a correr en pos de su mamá, quien la ha dejado sola en mitad del bosque. Nuestra misión será ayudar a Ivy a través de un centenar de escenarios en los que, aparte de llegar a la meta a tiempo, podremos recoger diez plumas de kiwi y una moneda dorada. ¿Dónde entra el jugador en acción? Ivy echa a correr sin freno ni conocimiento, y mediante nuestro stylus dibujaremos unas lianas que le ayudarán a orientarse en su camino, así como propulsarla para romper obstáculos o derribar enemigos. Dichos escenarios están plagados de laberínticos recovecos, peligrosos pinchos y un largo etcétera. Llegar al final de cada uno de los cien niveles no supone una gran dificultad, pero conseguir todas las plumas y la moneda... ah, amigo, eso es harina de otro costal.
Mucha pluma
La apuesta jugable de Ivy the Kiwi? Es descaradamente original y en los primeros niveles bastante entretenida. Pese a esto, a no ser que la mecánica te enamore dificilmente llegarás al final del título, debido a su excesiva linealidad. Si bien los niveles están muy bien planteados y suponen un auténtico reto, la ausencia de jefes finales, minijuegos o, en definitiva, de cualquier elemento que aporte algo de frescura, hacen de Ivy the Kiwi? Un título que te acaba llevando al hastío.
Como no podía ser de otra manera en este tipo de casos, la versión de DS es más floja que la de Wii. Además de un considerable bajón gráfico, en parte lógico (sólo en parte), la versión portátil del título adolece de un control bastante menos preciso: tardarás un buen rato en entender cómo narices funcionan las lianas, con una física que se antoja más pensada para el Wiimote que para el stylus. Kirby y el Pincel del Poder, un juego en el que nuestro lápiz táctil tiene una misión bien parecida a la de Ivy the Kiwi?, es mucho más cómodo e intuitivo al tratarse de dibujar, no de estirar. No obstante, pasados unos cuantos niveles se le acaba cogiendo el tranquillo y durante unas horas llega a ser bastante entretenido. La banda sonora y efectos de Ivy the Kiwi? Cumple sin nota, aunque la música se hace algo repetitiva por momentos. Si adquieres la versión física disfrutarás de un modo multijugadores de hasta cuatro DS con un sólo cartucho, algo que siempre es de agradecer.
En fin, Ivy the Kiwi? Nos parece un juego con una muy buena idea de base pero que, sinceramente, se le deberia haber aportado algo más de variedad y frescura. Las preciosistas ilustraciones y personajes son una mera excusa sin importancia para presentar un nuevo tipo de plataformas que, por desgracia, sigue siendo más interesante jugarlo en la sobremesa de Nintendo. No está mal para unas cuantas partidas, pero superarlo entero consiguiendo todas las plumas... No sé si tendréis paciencia, pocketinvasores. ¡Vosotros veréis!
En Definitiva
Gráficos:
Bonitos, pero no tanto como en Wii. La pantalla superior está ocupada por un enorme y práctico mapa, por lo que la jugabilidad se basa en la inferior. Un bonito diseño, pero lo cierto es que se los podrían haber trabajado más...
Jugabilidad:
Muy divertida e interesante al principio, algo cansina hacia la mitad del juego. Se echa en falta una mayor variedad de niveles, como fases especiales o jefes finales. No obstante, al que le enganche de verdad lo hará hasta el final.
Sonido:
Regulero. La música no está mal y los efectos cumplen, pero la primer se hace pesada con el paso del tiempo.
Duración:
Cien niveles y un modo multijugador dan para rato, sobre todo si quieres superar el juego en condiciones. No obstante, se hace bastante pesadito, así que...















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